COLOMBIA: UN UNIVERSO FANTASTICO EN CIERNES

Cuando uno encuentra una edición de cuentos ligados a la fantasía, la ciencia ficción o lo sobrenatural proveniente de un país del cual se dice que no tiene una gran producción de relatos o novelas del género, las emociones que convoca dicho hallazgo son indescriptibles. Colombia es cuna de una gran mitología, de una tradición fantástica comparable a la peruana. Véase por ejemplo el libro: Mitos colombianos de Javier Ocampo López (El Áncora Editores: Bogotá, 1988), en el cual se presentan diversas tradiciones y leyendas fantásticas de ese lado del globo. Siempre ha habido fantasía en Colombia, la hay en estos momentos y la habrá en un futuro próximo, pues lo autores continúan surgiendo como brotes de semilla en un jardín, eso es una gran verdad. La producción literaria en este género gracias a la Internet ha tenido una difusión bárbara y fácilmente podemos asistir a la contemplación de tantos y tantos textos que nos han fascinado y fascinarán en el futuro próximo.

Esta Antología del cuento fantástico colombiano contiene una soberbia introducción de Campo Ricardo Burgos, psicólogo de la Universidad Nacional de Colombia y magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana. Narrador, poeta, profesor y reconocido estudioso del género fantástico. Autor del ensayo “La narrativa de ciencia ficción en Colombia” (2000), de la novela “José Antonio Ramírez y un zapato” (2003) y de tantos importantes trabajos. Este versado autor colombiano además de ser el introductor del libro es quien selecciona los textos. La clara finalidad de la antología es dar una visión panorámica de lo que se ha estado y se está haciendo en lo correspondiente al género en los últimos 20 años (con respecto al tiempo de edición del libro, 1986-2006). Para ello el seleccionador comienza introduciéndonos en la narrativa fantástica colombiana de estos años. Nos habla primero de los criterios de la literatura fantástica en general, sobre su historia, sus subgéneros, da algunas aclaraciones respecto de conceptos y características que este tipo de tendencia literaria debe tener. A continuación incide en el tema de la literatura fantástica en Colombia desde la década del sesenta hasta nuestros días mencionando a un sinnúmero de autores, entre ellos los más conocidos por el público general son: el premio Nóbel Gabriel García Márquez, René Rebetéz, autor precursor del género fantástico en Colombia, y Antonio Mora Vélez, verdadero clásico mundial del género de ciencia ficción. También menciona algunas publicaciones dedicadas al género, como por ejemplo los libros: Cuentos de ciencia ficción (Fondo editorial de IDCT, 1998) y Contemporáneos del porvenir (2000, antología de cuentos y poemas de ciencia ficción efectuada por René Rebetéz antes de su muerte). No está de más mencionar las antologías virtuales dedicadas al género: 1) La recopilación de cuentos colombianos de ciencia ficción que hizo Antonio Mora Vélez y que fue publicada por la revista La casa de Asterión de la Universidad del Atlántico. 2) El suplemento Erídano número 9 de la revista española de ciencia ficción Alfa Erdiani. Esta última luce muy corta y vacía y quizá en un futuro cercano pueda hacerse una segunda versión, más completa, del cuento fantástico en Colombia. El introductor también nos indica los concursos dedicados a la literatura fantástica colombiana y algunos apuntes sobre la crítica literaria respecto de este género, la cual es escasa. Premios a autores, apariciones de libros del género fuera de Colombia, publicaciones en Internet, la poesía de ciencia ficción, la preponderancia del relato de ciencia ficción como cumbre del género fantástico en Colombia en los últimos años y el desarrollo literario último de los autores en nuevos subgéneros de la fantasía. Este apropiado prólogo nos permite tener una visión clara y global del texto pues justifica la aparición de los relatos en éste. Es un estudio sistemático, claro y ameno, aunque, como todo estudio sobre el género fantástico, puede crear algunos puntos de discusión. Pero el autor ha acertado con brillantez en su afán por dar a conocer la fantasía colombiana sin necesidad de recurrir a una visión cerrada y polémica como otras antologías del género en Sudamérica (tenemos por ejemplo el libro de Harry Beleván: Antología del cuento fantástico peruano (Fondo editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1977) que ha generado discusiones entre los estudiosos del género que, desde Todorov, aún no se ponen de acuerdo en cuales son los parámetros que debería seguir un cuento o novela fantástica. Por eso podría considerar que las premisas que brinda Campo Ricardo Burgos son de las mejores que se han hecho en los estudios del género).

Son 15 los autores incluidos en este impresionante libro. Se lamenta en un principio la ausencia de los filones del género como Gabriel García Márquez y René Rebetéz, tampoco se han incluido a Pedro Gómez Valderrama ni a Germán Espinoza (notables precursores del relato fantástico en Colombia), omisión que quizá pueda subsanarse en una futura antología. Pero como digo este sentimiento de falta se da sólo en un principio pues la maravilla que percibe uno cuando comienza a leer el libro hace que se desvanezca todo soslayo que pueda tenerse hacia autores nóveles. Los dos subgéneros que se trabajan en la antología son los que han tenido mayor cultivo en Colombia: 1) La ciencia ficción y 2) El surrealismo, literaturas especulativas y del absurdo. El único cuento publicado en la década de los ochenta es el de Antonio Mora Vélez, autor imprescindible en esta antología, por tratarse de un clásico que permanece hoy en día en plena actividad. Y de esta manera está incluido en el libro con la categoría de autor “pionero”. Los demás autores han sido antologados con cuentos publicados entre los años 1990 y 2006. Estos últimos autores (14 en total) se dividen en dos categorías: 1) Los que han logrado un importante reconocimiento en la literatura colombiana de los últimos años y 2) Los autores novísimos que empiezan a demostrar sus importancia en lo concerniente al género fantástico en Colombia. No menciono aún los nombres pues ustedes los conocerán en cuanto de una revisión puntual de los relatos de cada autor.

Llegamos así a la parte fundamental de toda antología: los cuentos. Cada relato se enmarca perfectamente y sin discusión dentro del género fantástico, incluso aquellos que al parecer resultan ser historias reales, pero que al final presentan ese, conocido por todos nosotros, “efecto fantástico” (cuando la realidad queda alterada por un fenómeno, elemento o acontecimiento que destruye la realidad primera sustituyéndola por una realidad “onírica” o “imposible”).

El cuento que abre la antología, Los ejecutores, de Antonio Mora Vélez incluido en su libro: Lorna es una mujer (1986), es una perfecta muestra del género de ciencia ficción presente en Colombia, una distopía sumamente interesante con un toque de “dangerous vision”. Aquí el protagonista no resulta ser un personaje sino más bien el universo que el autor ha creado para mostrarnos terribles fuerzas que dominan la realidad y a los seres humanos, en este caso: los ejecutores del título.

Maternidad y La caída de los ángeles de Fernando Romero Loaiza, son dos excelentes microficciones extraídas ambas de su libro Crónicas de vampiros (1997), lo cual más o menos nos da una idea sobre el tema de ambos cuentos.

Los bellos de Julio César Londoño es una deliciosa aventura en la cual el protagonista, una suerte de paranoico, se obsesiona con el tema de la belleza hasta llegar al clímax, trágico e inesperado. El cuento se ha extraído de su libro Los geógrafos (1999).

Urbano o el visitante de Andrés García Londoño recurre nuevamente al personaje obsesivo, pero esta vez con los cálculos, las cifras y los días que le quedan de vida en función de atisbar a cada ser humano del planeta por una pequeñísima fracción de tiempo. Una fantasía inquietante con un toque poético que lo hace interesante El relato se extrajo de su libro Los exiliados de la arena (2001).
 
Iniciación de Elkin Restrepo, es una clara muestra del tipo de relato que contiene un “efecto fantástico”. El protagonista narra como sus amigos Kim y Fred, una pareja extranjera (no colombiana), van siendo absorbidos por una realidad alterna, la cual esta ligada a un entorno distinto al habitual hasta el punto de absorberlo también a él contra su voluntad, logrando al final un objetivo siniestro relacionado con unos misteriosos insectos provenientes de otro mundo. Quizá un tema de este extraordinario cuento pueda hallarse en la enajenación de un ser humano tanto por un espacio rural como urbano, o quizá por un espacio extraño o poco convencional.
 
En mi opinión el que resulta ser el mejor cuento de esta antología, podría ser también el menos fantástico del conjunto. Y esto se debe a que la ciencia y la tecnología nos va paseando cada vez por rincones de lo más insospechados. El masturbador de Campo Ricardo Burgos nos habla de un maravilloso artefacto que sirve para masturbarse las 24 horas del día y en diferentes modalidades. Este pequeño relato, divertido e ingenioso nos da una idea de la superioridad de las máquinas ante el hombre. El masturbador puede masturbarse indefinidamente y obtener placer imposibles de conseguir por los seres humanos. Incluso algunos mueren cuando utilizan en exceso la susodicha máquina, la cual va descubriendo su gran capacidad, y evolucionando intelectual y espiritualmente, a medida que avanza el cuento. Cito un fragmento:

“En una milésima de segundo yo experimento más goce que la suma de todos los orgasmos de todos los hombres y todas las mujeres de todos los países que hayan existido sobre este planeta. Yo –humano- sé lo que es EL SEXO. Tú no.”

Narración que con un toque de absurdo, divierte de principio a fin, pero que quizá, como ya he mencionado, no resulte una idea tan tirada de los pelos en estos días de alto desarrollo tecnológico y grandes invenciones.
 
Otro cuento que llamó mucho mi atención, después del cuento anterior, es Quisiera verte hoy de César Heredia, que nos muestra una muy buena idea trabajada con un estilo, quizá demasiado sencillo sin que esto desmerezca el resultado final del cuento. Aquí cuenta la historia de una pareja, al parecer enamorada de verdad, que no puede encontrarse cara a cara en cierto momento de su relación pues extraños y terribles acontecimientos ocurren cuando lo intentan.
 
Mitología de Gustavo Wilchez-Chaux, es una emocionante cosmo-visión, escrita a manera de un breve panorama-ensayo-sinopsis de un universo futurista. Por supuesto, un cuento plagado de una gran poesía y un estilo literario básicamente superrealista. El cuento forma parte de su libro El universo amarrado a la pata de la cama (Bogotá, Villegas Editores, 2004).

El combate de Harold Kremer, es un microcuento que también utiliza el elemento fantástico como destructor de la realidad primaria dejando al final un buen sabor de boca en el lector. El cuento pertenece al libro del mismo nombre: El combate (2004) Aquí hago un puntual comentario: Es increíble como la minificción en estos últimos años ha resultado ser un género de poder no sólo en Colombia si no en el mundo entero. Esto demuestra que la fantasía y los microcuentos armonizan demasiado bien.

Para muestra otro botón: Historias ciega y Tremores, son dos microrrelatos de Dixon Moya, eficaces y altamente oníricos que nos muestran dos maneras distintas de abordar la fantasía aprovechando al máximo los elementos a mano.

La relatividad de los seres de Pablo Fernando Casas García es un cuento sobre el tema de los alienígenas y su relación con los seres humanos, tantas veces tratado por la literatura. La visión que se nos da en este cuento resulta sumamente ambiciosa ya que alterna dos voces que hablan en primera persona, a manera de monólogos y nos brindan perspectivas distintas dentro del mismo mundo epistémico del cuento. Este relato fue uno de los ganadores de los Premios Eciencia organizados por la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito.

El sentimiento sin nombre de Carlos A. Gutierrez es un una buena muestra de la nueva ciencia ficción latinoamericana. El cuento, de largo aliento, trata algunos tópicos eternos del género, el tema bélico por ejemplo y la tecnología como elemento de soporte para realizar ataques y defensas durante una guerra. Como resultado tenemos al protagonista, un niño, cuyas habilidades paranormales son utilizadas como arma contra el bando enemigo. Mención aparte merece este joven autor Carlos A. Gutierrez quien resultó ganador del concurso Coyllur 2006, efectuado por la Asociación Peruana de Ciencia Ficción y Fantasía. El relato que mereció dicho galardón se titula Hemos perdido la iniciativa y fue publicado en el blog de la asociación y en la revista Velero 25.

El Ser-Dios de Felipe Muñoz Jaramillo, es otra muestra de como debe hacerse ciencia ficción. En este caso el relato está emparentado muy de cerca con la religión. El primer personaje es el Ser-Dios del titulo de quien se narra su origen y las facultades que va adquiriendo con el tiempo hasta compenetrarse con un extraño mundo a su alrededor: el de seres humanos. El segundo personaje del cuento es el Dr. S... quien pertenece a una raza de inmortales que, al parecer han dejado de lado el fervor religioso. El Dr. S... encuentra un modo de comunicarse con Dios, lográndolo al final cuento, sin embargo el mensaje que este Ser le da resulta no ser el esperado. Cito del relato:

“Que la humanidad no piense que “Dios” los ha abandonado, simplemente está harto de escucharlos.”

Esta narración sería una de las pocas de la ciencia ficción que narra una comunicación creíble entre un ser humano y Dios. Aunque al final la aparición de una vuelta de tuerca nos de una perspectiva diferente a la que pensábamos. Sin embargo la idea no deja de ser interesante. Este relato fue uno de ganadores del concurso ECiencia antes mencionado.

El judío de Ulm de Orlando Mejía Rivera, es otra llamativa muestra de un cuento que utiliza los mecanismos de la ciencia ficción para lograr efecto sorprendentes. Esta narración toca el tema de los mundos alternos o posible, el clásico: ¿Qué hubiera pasado si...?, y el personaje principal resulta ser una total sorpresa para el lector. Este relato pertenece al libro El asunto García y otros cuentos (Editorial Universidad de Caldas, Manizales, 2006).

Soy el hombre de Manuel Julián Escobar Díaz es, a mi parecer, el tercer mejor relato de la antología. Narrado a manera de testamento para las futuras generaciones, nos cuenta como una píldora utilizada por las mujeres causa la infertilidad total en los descendientes de éstas haciendo que la humanidad se vaya extinguiendo paulatinamente. El mundo llega a ser habitado por unos cuantos clones que poco a poco van descendiendo también en número hasta llegar al último clon que es quien resulta ser el narrador de esta sobrecogedora historia. Quizá un tema presente en este cuento pueda ser el peligro que representa el uso indiscriminado de los medicamentos y sus consecuentes efectos secundarios en una sociedad que necesita de ellos como de la comida para sentirse bien. Este relato ganó el primer premio en el Segundo Concurso Nacional de Cuento de Ciencia Ficción, Eciencia 2006.

En resumen, esta antología representa un valioso aporte al universo fantástico en Latinoamérica. Los relatos, muy bien seleccionados por Ricardo Campo Burgos, nos muestran un prometedor y claro panorama acerca de lo que se ha escrito y viene escribiendo en estos últimos años. El libro resulta ser una enorme joya en su género y una aproximación certera a la literatura fantástica colombiana. Además la hermosa edición hace que sea un texto agradable de tener en las manos y leer. Indispensable para futuros estudios serios sobre el género en Colombia.

Para terminar haré dos observaciones, a mi parecer, trascendentes:

  1. Se echa en falta la ausencia de mujeres en la narrativa fantástica de Colombia. Aunque las ha habido y las hay, quizá no fue posible descubrirlas o antologarlas en su momento por diversos motivos. Conozco al menos tres autoras colombianas (una de ellas María Eugenia Pereyra, colaboradora acérrima del portal Los forjadores). Las otras dos autoras son muy jóvenes y escriben un tipo de fantasía digna de ser leída. Tal vez puedan ser tomadas en cuenta para una futura antología del género.

  2. Se echa en falta también la ausencia de cuentos de horror sobrenatural y de corte mitológico. Sobre todo siendo Colombia cuna de una cosmogonía rica y exuberante.

Para terminar diré que todo esfuerzo en el campo de la fantasía, sea en Colombia o cualquier país que no sea una gran potencia, resulta ser un logro sin precedentes. Este gran libro —que merece una necesaria reedición— nos demuestra que la calidad literaria y las tramas emocionantes están presentes en todos los lugares del planeta. Lo que se necesita es un fuerte impulso para darlos a conocer. La Internet es una gran herramienta, pero aún hay quienes disfrutamos y amaremos por siempre la vista, forma y aroma del libro impreso.

©
Carlos Saldivar; 2009

Si desea enviar algún comentario pulse aquí
 

Google
Web www.velero25.net
 
Carlos Saldivar
ANTOLOGIA DEL CUENTO FANTASTICO COLOMBIANO

INTRODUCCIÓN. DE LA LITERATURA FANTÁSTICA COLOMBIANA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

.- Acerca de la literatura fantástica.
.- Acerca de la historia de la literatura fantástica.
.- Acerca de los subgéneros de la literatura fantástica.
.- Algunas aclaraciones acerca de la literatura fantástica.
.- La literatura fantástica en Colombia desde la década del sesenta hasta nuestros días.
.- Acerca de los cuentos incluidos en esta antología.

Por: Campo Ricardo Burgos López.

CUENTOS:

.- Los ejecutores por Antonio Mora Vélez.
.- Maternidad y La caída de los ángeles por Fernando Romero Loaiza.
.- Los bellos por Julio César Londoño.
.- Urbano o El visitante por Andrés García Londoño.
.- Iniciación por Elkin Restrepo.
.- El masturbador por Campo Ricardo Burgos López.
.- Quisiera verte hoy por César Mauricio Heredia.
.- Mitología por Gustavo Wilches-Chaux.
.- El combate por Harold Kremer.
.- Historia ciega y Tremores por Dixon Moya.
.- La relatividad de los seres por Pablo Fernando Casas García.
.- El sentimiento sin nombre por Carlos A. Gutiérrez.
.- El Ser-Dios por Felipe Muñoz Jaramillo.
.- El judío de Ulm por Orlando Mejía Rivera.
.- Soy el hombre por Manuel Julián Escobar Díaz.

Acerca de los autores.

 

 

 

Setiembre 2009

Volver

Editorial

Chasqui I

Artículos
Colombia: un universo fantástico en ciernes
Carlos Saldívar.
La narrativa peruana en tiempos del Halley
Daniel Salvo.

Babel 17

Philip J. Farmer: Jugando con la creación
Franz Rottensteiner.

Entrevista

Philip J. Farmer

Relatos peruanos

Simbiosis
Luís Bolaños.
Pilgors y Rancors
Luís Bolaños.
El primer beso
Carlos Saldívar.

Relatos extranjeros

Morpho
Iván Molina Jiménez.
El masturbador
Campo Ricardo Burgos López.
Caleidoscopio

Caleidoscopio

Cine & Comic

Avances: películas de C-F por llegar
Ariel Blanco.

Reseñas
Noche de luz
Daniel Mejía.
Dare, un mundo de diferencias
Daniel Mejía.
Norstrilia
Isaac Robles.

Galeria

Charles Vess
Ariel Blanco.

BitImagen

Dream of Apples de Charles Vess
Luis Bolaños.

 
Ediciones Pasadas
  Recursos C-F
  Enlaces
  Escríbenos
  Suscríbete
 
.
Optimizado para 800x600
Agradecimientos

© 2003 Velero25.net
 Todos los derechos reservados.

o