Atrevido,
ingenioso, elocuente, John C. Wright es uno de los más excitantes
escritores de CF y Fantasía americanos en surgir en la última
década. Tras publicar unas cuantas historias cortas en los años 90,
y de hecho escribir mucho del material barroco que ahora le da
prestigio también, solo fue en 2002 que su primer libro vio la
publicación.
Este fue La Edad de Oro, que junto con Fénix Exultante
(2003) y La Trascendencia Dorada (2003) formaron el material
para la gran novela llamada La
Edad de Oro; de ahí siguió El Último Guardián de Everness
(2004) y Las Nieblas de Everness (2004), forman la saga de
La Guerra de los Sueños, y una tercera saga épica, The
Chronicles of Chaos, empieza con Orphans of Chaos (2005),
continuando con Fugitives of Chaos (2006) y concluyendo en
Abril de 2007 con Titans of Chaos. Todos estos volúmenes te
roban el aliento, son excitantes, y son grandilocuentemente
retóricos.
SCIFI Weekly entrevistó a John Wright por e-mail, en enero de 2007.
SFW:
Con la publicación
de Titans of Chaos en abril de 2007, todas sus novelas largas
están finalizadas. La primera de ellas, la saga de tres volúmenes de
La Edad de Oro es CF barroca
del futuro
lejano; la segunda, La Guerra de los Sueños, es fantasía
apocalíptica del futuro cercano con elementos míticos; y el tercero,
The Chronicles of Chaos (en tres libros), es fantasía contemporánea
combinando mitos con sensibilidad de novelas para adultos jóvenes. Ha
cubierto todo un rango literario. ¿Tiene algún favorito entre estas
novelas? ¿Qué subgénero o combinación de subgéneros encuentra como autor
más accesible?.
Wright: Perdónenme si hago dos
aclaraciones ligeras. La Guerra de los Sueños se ubica en América
en una década sin especificar entre la salida de Vietnam y la
impugnación de Nixon, así que (por ahora) es un pasado cercano alterno
más que un futuro cercano. The Chronicles of Chaos no es un libro
escrito para la sensibilidad de jóvenes adultos, a menos que los jóvenes
adultos sean más adultos de lo que deberían ser. Aunque hay escolares en
el libro, no está escrito para ellos.
No tengo favoritos entre mis trabajos. Mis libros y yo mantenemos una
fría actitud profesional, caracterizada por el decoro y la cortesía a
distancia. Estamos de acuerdo en no involucrarnos emocionalmente entre
nosotros.
Hace mucho me entretuvo la noción de que hasta los mejores autores no
saben cuales de sus libros son buenos o malos o que. Viendo el trabajo
del artista, solo ellos mismos son capaces de juzgar si el trabajo
realizado cumplió sus expectativas. Si su mejor trabajo fracasa en algo
de lo que supuestamente se proponían, los juzgan severamente, aún si la
flecha mal encaminada dio sobre oro; si su peor trabajo es exactamente
lo que ellos querían que fuera, lo celebran en abundancia, y se quedan
pasmados de asombro cuando el mundo no comparte su entusiasmo.
En esa escala, de todo lo que he escrito, el trabajo en el cual mas
perfectamente he atinado a apuntar a donde yo quería ha sido, y el que
me dio la satisfacción y placer mas personales a la hora de escribir ha
sido Null-A Continuum. Este es mi homenaje y continuación a los
libros de A.E. van Vogt,
El Mundo de
los No-A y
Los Jugadores
de No-A: estos libros son mis favoritos desde la infancia, y han
tenido un gran impacto en mi vida. El amable permiso de Lydia van Vogt,
la viuda del gran escritor, me permitió escribir una secuela autorizada
a estos trabajos clásicos, ahora tristemente negada. No se ha publicado
aún, y todas las negociaciones y asuntos legales no han sido resueltos
para satisfacción de todos, así que mantengan los dedos cruzados.
El manuscrito resultó ser exactamente como yo lo deseaba, con todo el
sentido de maravilla de la vieja escuela, la superciencia y la filosofía
no-Aristotélica, los cambios en la trama, el ritmo incansable y el
alcance cósmico que definen a un libro al estilo de van Vogt. Por esta
razón, los aficionados de mis obras no estarán más interesados en esta
publicidad gratuita de lo que yo lo estaría, prácticamente porque en
esta obra yo no escribo en mi estilo habitual.
Pero en mis sueños más locos como escritor, nunca me habría atrevido a
imaginar que, yo, y nadie más, sería el que traería de vuelta a la vida
al dictador galáctico Enro El Rojo, el ser de sombras solo conocido como
el Discípulo, la fascinante y misteriosa Patricia Hardy, o que yo
descubriría los orígenes definitivos y el destino infinito del indefenso
y aun así superhumano, Gilbert Gosseyn. Pude elegir quien era el Jugador
de Ajedrez Galáctico manipulando las confusas múltiples vidas e
identidades de Gosseyn.
Fue una pura delicia el sacar implicaciones de pistas que
A.E. van Vogt dejó sin
resolver en sus cuentos originales, y decidir cuales de las memorias
implantadas de Gosseyn eran falsas o ciertas. Es la única obra de
ciencia ficción que alguna vez escribiré para el Astounding de
John W. Campbell.
Para responder su segunda pregunta literalmente, el subgénero con el que
más he congeniado es la CF dura o romance del futuro lejano de mi primer
libro, La Edad de Oro. La
recepción pública de este fue más que gratificante, a medida que atraía
más atención que mis trabajos de fantasía.
No estoy seguro porque uno es mejor recibido que los otros. Especulo que
el campo de la fantasía está mas cargado de obras, y que algo de la
creatividad de mi fantasía (reluciente y nueva cuando la inventé) ya
había sido vista en el campo, así que le faltaba lustre para el momento
en que se publicó.
Ambas sagas de fantasía toman lugar en tiempos modernos, así que
anticipé que cualquier observación o crítica del mundo modero
desencadenaría opiniones maliciosas o fuertemente contrarias a las mías.
Esto pasó en efecto y no me sorprendió.
Lo que no anticipé, y francamente encuentro inexplicable es esto: en
ambas obras, usé elementos de la mitología cristiana tan libremente como
de la pagana, manejándolos en su justa medida aunque quizás no con el
mayor respeto del mundo. Esperaba críticas por parte de los cristianos
por esta forma de falta de respeto a sus creencias reverenciadas. En vez
de ello, recibí críticas de anti-cristianos por fracasar a la hora de
burlarme del cristianismo.
SFW:
Cruzando
géneros como usted lo ha hecho: ¿Piensa que en general la fantasía le
está ganando a la CF? Si es así, ¿por qué piensa que es así?; ¿es algo
bueno?.
Wright: Si; la fantasía obviamente
se vende más que la ciencia-ficción. Vaya a cualquier librería y vea el
tamaño relativo de los estantes asignados a cada uno. Esta es una medida
justa del interés relativo de los compradores y lectores.
La fantasía moderna vence a la hora de venderse a la ciencia-ficción por
varias razones:
Primero, la fantasía tiene un nivel de exigencia menor para el lector
advenedizo. Uno necesita saber ciertas leyes físicas básicas de
secundaria para tener idea de lo que va en una historia de CF dura. Por
otra parte, todos saben lo que es una espada mágica.
La cortesía hacia los lectores que se inician en este género, tiene un
precio. Por ejemplo, si pongo un
ascensor espacial en una
historia, una pausa para explicar que es este recurso común de la CF
puede hacer perder el interés de los lectores experimentados. Las
franquicias de los medios evitan el shock al tener un fondo común que
será entendido por los lectores.
Segundo, las historias de CF blandas, tales como los romances
planetarios de
Edgar Rice
Burroughs, han sido expulsadas del mundo científico por el
crecimiento del conocimiento científico. Nadie puede poner ahora una
historia de aventura en las junglas exhuberantes e infestadas de
dinosaurios de Venus o entre las ruinas desmoronadas del embrujado Marte
(excepto quizás
S.M. Stirling). El término medio entre ambos géneros está siendo
empujado en dirección a la fantasía.
Tercero, la fantasía requiere menos matemática. (Algunas veces. Tuve que
calcular que tanto tomaría bajar caminando de la órbita baja de la
Tierra para una de mis obras de CF dura, si el lazo orbital estuviese
compuesto de escaleras camino hacia abajo. También tuve que calcular una
órbita de transferencia
Hohmann para un viaje de la Tierra a Marte por parte de una
trirreme griega
mágica, así que ya ven.)
Cuarto, las ciencias modernas ya no dirigen fácilmente por si mismas a
las historias de aventuras. Una nave cohete chocando en las tórridas
junglas de Venus puede tener fácilmente a una chica en bikini
apareciendo por ahí, perseguida por salvajes
Neandertales espaciales, mientras que nuestro
Robinson Crusoe
del espacio, de pura sangre, puede iniciar la pelea con su camisa rota y
su hacha espacial sin más problemas. La cohetería es por naturaleza
romántica y aventurera. Encontrar el romance en la biología molecular,
la ciencia de programación de computadoras o la teoría de cuerdas es más
difícil.
Quinto, la fantasía refleja más apropiada y cercanamente el punto de
vista sobre el mundo, las suposiciones y gustos de la audiencia joven.
La mayoría de mis lectores jugaron Calabozos
y Dragones en la escuela, no
Traveller, si
me captan la referencia. Sin comenzar un debate en donde descansan los
límites del género, déjeme decir que a alguien al que le gusta
Star
Wars se sentirá más a gusto con los temas, personajes y tipos de
historias como Narnia o el
Rey Arturo, más que con,
digamos, Ciudadano de la Galaxia o
Mundo Anillo. Se de
muchos aficionados para quienes Star Wars forma el corazón de su
imaginación pero no puedo citarte ningún caso en el que
Apolo 13
lo haya hecho. (Esta es la única película de CF dura en la que puedo
pensar; lamento que sea una obra histórica más que una predicción.)
El mundo de la CF dura es un mundo de ángulos duros e imposibilidades
Newtonianas: Es el mundo de Las Frías Ecuaciones, donde lo que no
puede hacerse no se logra, sin importar que tanto lo deseemos. El mundo
de la fantasía es un mundo donde la honestidad y bondad del Mediano le
permite cargar el Anillo maldito al borde del volcán, en un punto en el
que hombres de fortaleza, soldados y hechiceros fracasarían. El tiene
una red de seguridad, porque el Destino está de su lado: aun si el Ser
Miserable le muerde el dedo, el anillo caerá al volcán de todas formas.
En efecto, el mundo de la CF dura es paternalista, racional y duro; el
mundo de la fantasía es maternal, emocional e indulgente. Dureza y razón
no están de moda estos días; no es en lo que las generaciones jóvenes
han sido criadas. La clase de personaje auto-dependiente que era la
segunda naturaleza de los lectores de la generación que luchó la
II
Guerra Mundial es difícil de encontrar en estos días. La clase de
personaje auto-indulgente que es la segunda naturaleza de la generación
que no lucho la Guerra de Vietnam es más común.
Esto puede sonar más sarcástico y crítico de lo que se supone. Una no es
mejor o peor que la otra, pero las generaciones tienen diferentes gustos
y expectativas, y esto se basa en parte en su sentido diferente de cómo
funciona la vida. Personalmente, pienso que el mundo de fantasía es más
cercano a la vida real que el mundo de la ciencia ficción. Pienso que
los milagros de hecho pueden ocurrir. (Que mis libros fueran publicados
por ejemplo, es un milagro.) Pero la atracción de la CF descansa en la
maravilla provocada por la especulación científica como la vivimos ahora
en el presente —acabo de leer una artículo sobre la armadura de la
infantería de Tropas del Espacio siendo desarrolladas por el
ejército—, el sentido de la maravilla simplemente es más difícil de
provocar, sobre todo en una historia donde un combatiente de Virginia
rescata a una princesa espacial.
SFW:
Viendo su
primera trilogía publicada,
La Edad de Oro: Tomando en cuenta sus
influencias, que van desde Stapledon a van Vogt pasando por Zelazny
hacia Vance, llegando a
Cordwainer Smith y terminando en
Gene Wolfe,
¿fue este un intento de hace un texto climático de CF?, ¿un gran sumario
de todo el género?
Wright: Si. ¡Una pregunta fácil!
Estaba tratando de escribir una historia de CF al estilo de la Edad
Dorada de los ‘40, tratar de capturar el sentido de maravilla e
innovación tecnológica en estado puro, y crear un héroe típico de esa
era: Mi protagonista era un ingeniero que quería construir una nave
espacial y era acechado por una sociedad reaccionaria a la que no le
importaba. El lado del bien en la historia estaba formado por la razón
intelectual, nada ambigua, simbolizada por la Mente Terráquea; el mal
era la fuerza de la sinrazón, simbolizada por Nada Sofotec.
Así que por un lado estaba tratando de escribir el cuento típico o
arquetípico de CF. Por otra parte, sospecho que la mayoría de cuentos de
ciencia ficción son intentos de escribir eso.
SFW:
La trilogía
de
La Edad de Oro es la historia de una maravillosa utopía
interplanetaria, decorado con lujo y sabiduría, entrando a una crisis
que la destruirá o la llevará a una vida en tiempos de guerra austera.
¿Este fue su comentario en el inevitable cambio histórico?, ¿sobre las
opciones que al final encara toda gran civilización?. ¿Sería justo
inferir una resonancia a nuestra propia era?.
Wright: Si a la primera.
Es también mi comentario a toda la escritura de Utopías. He leído
Utopías psicológicas (El Mundo de
los No-A de A.E. van Vogt);
Utopías libertarias (The Probability Broach de L. Neil Smith); e
inclusive Utopías anarquistamente anarquistas (Los Desposeídos de
Ursula K. Le Guin, Floating Worlds de Cecelia Holland). He leído
demasiadas Utopías Socialista-anarquistas (The Cassini Division
de Ken MacLeod, La Última y Primera Humanidad por Olaf Stapledon,
y hasta ¡Road to Oz!; aunque debo hacer notar que no Land of
Oz. En una, la gente de Oz tiene una economía basada en el dinero.
En la otra ellos carecen de una. Baum no era el amo de la continuidad
que digamos).
Lo que nunca llegue a leer fue una Utopía realista, una que tomara en
sus cuentas las verdaderas fallas en la economía, o las limitaciones
reales de lo que podía ser cambiado o no en la condición humana sin
importar lo que la tecnología permitiera. Una de tales realidades sin
cambiar es que la violencia se vuelve más atractiva y racional como una
opción ante un potencial agresor, a medida que una sociedad pacifista se
vuelve mas amante de la paz y descuidada. Aun una Utopía podría mantener
su paz solo por una combinación de uniformidad rígida y ciertas normas
sociales (tal como mis Pares y Exhortadores buscan) y por un cierto
poder común para mantener a todas las partes en respeto, temor y miedo
ante la represalia (un gobierno con un ejército activo, como en este
caso lo es Atkins el soldado).
No hay resonancia intencionada con nuestro propio tiempo, excepto al
grado en que nuestro tiempo debe, ya lo quiera o no, enfrentar ciertas
realidades inevitables que enfrentan todas las épocas, tanto aquellas
que no hacen nada como aquellas que despiertan sorprendidas. El libro
fue escrito en la era entre la guerra actual y después de la
Guerra
Fría, un periodo que algunos comentaristas llaman una feriado de la
historia.
Veo paralelos con nuestra Guerra
actual que encuentro inquietantes.
SFW:
La
La Edad de Oro, aunque es una novela única autosuficiente, se corta
naturalmente en tres partes: un volumen explorando los grandes panoramas
utópicos, un volumen detallando el lado oscuro de Utopía y un volumen
explorando las decisiones difíciles que la utopía debe tomar en orden de
autopreservarse. ¿Fue este un esfuerzo consciente de una narración
dialéctica resumida en tesis, antítesis y síntesis?.
Wright: No. Quería que la narración
fuese un todo ininterrumpido. Faetón pierde su armadura y es tirado al
mar porque cada héroe debe pasar una noche en el estómago de la ballena.
No hay síntesis al final: Los oponentes no se combinan. Un lado gana y
el otro pierde. Dafne gana, y las personas (y Ecumenes) que se
interponían entre ella y su hombre pierden. Los miedos de los
Exhortadores en el Capítulo 2 resultan ser correctos en esencia: el
esfuerzo de Faetón por colonizar otros sistemas solares causa la primera
guerra interestelar. En resumen son incapaces de mantener la paz y
prosperidad que tenían.
Menciono a Dafne y no a Faetón porque tengo la terrible sospecha que
ella es la auténtica heroína de la novela.
SFW:
La entrega
final de
La Edad de Oro, La Trascendencia Dorada, muestra
un asombroso viaje hacia el sol para combatir al enemigo; un clímax en
verdad digno de la mas grandiosa space-opera de la Edad de Oro de la CF.
Tal trama audaz es típica de su trabajo; ¿cómo mantiene esta prodigiosa
creatividad y tensión dramática fluyendo?.
Wright: ¿Perdón? Solo he escrito
cuatro novelas [¡largas!] hasta el momento. Mi creatividad difícilmente
puede ser llamada prodigiosa aún. La pregunta es prematura, pero gracias
por la alabanza.
Raro es el autor que sepa de donde vienen sus ideas o cuanto durará su
genio creativo, o porque las ideas deben fluir fácilmente algunas veces
y otras con dificultad. Es más simple el decir que la inspiración fluye
del Monte Parnaso, y sacrificar un becerro blanco a las
Musas cuando son
generosas.
Obtengo mis ideas mayormente de robarlas de los autores que son mejores
que yo. La única diferencia entre un gran autor y uno mediocre es que
los grandes autores roban de los clásicos. Sugiero que los lean para
saquear de ellos.
SFW:
Ese flujo de
ideas: Es notable como su trabajo es directa y profundamente
argumentativo, un constante desafío intelectual y como sirve de guía al
lector. ¿Son todos sus libros a un nivel fundamental documentos
Socráticos, es decir romances filosóficos?.
Wright: No intencionalmente. Quiero
que mis libros a un nivel fundamental estén libres de clichés típicos de
la space-opera más trillada. (Hasta mis obras de fantasía se leen como
space-opera. ¡Por amor de Dios, uno de los personajes en La Guerra de
los Sueños salió directo del pulp!) Estoy tratando de seguir los
pasos de E.E. Doc Smith, simplemente me salen otras cosas en el camino:
reflexiones filosóficas en asuntos profundos tienden a salir sin que me
de cuenta. Las dejo quedarse solamente porque las encuentro
interesantes, y espero que lo mismo pase con mis lectores.
Mis trabajos son Socráticos solo en el sentido limitado que tengo la
necesidad que ambos lados de cualquier argumento expresen sus puntos.
Solía ser un abogado; siempre espero que los consejeros de ambos lados
presenten sus argumentos con justificaciones. Y siempre lo hacen.
Prefiero que mis villanos tengan alguna justificación o excusa para lo
que hacen. Nadie en la vida real, comete actos de maldad atroz por el
bien del mal (excepto un terrorista de
Al-Qaeda por supuesto. Y hasta
ellos tienen un elaborado sistema de creencias para justificar sus
oscuros y cobardes crímenes contra civiles inocentes.)
SFW:
Viendo ahora
La Guerra de los Sueños: Fue escrito antes de
La Edad de Oro,
¿no es así?. ¿Originalmente concibió la trama apocalíptica que tuviese
lugar en el año 2000, enlazándolo con la fiebre del Milenio en general?
Wright: No. Everness fue de hecho
escrito antes que
La Edad de Oro. Pero había concebido la trama
tomando lugar en el año en el que fue escrito, 1994, el primer periodo
del Presidente Clinton. Estaba enlazada a mi desconfianza general en los
Grandes Gobiernos, la cual se refleja en la facilidad con la que los
políticos aceptan la usurpación por magos oscuros y siniestros demonios
de mar sonrientes que hablan como piratas de película.
La escena en el final donde una pareja copula en la Oficina Oval, quería
que fuese chocante. Por supuesto, en la escena que yo escribí, las dos
personas estaban enamoradas una de la otra y casadas por ley. Una
muestra de cómo pueden declinar los estándares y costumbres de una
cultura es el hecho de que esta escena en particular, que pareciera
chocante cuando fuese escrita, fuese inocente y pintoresca en los días
de su publicación.
SFW:
La mansión de
Everness, vigilando encima de un océano de sueño: ¿Qué le sugirió que
una guerra estaba siendo luchada entre y a través de los paisajes del
sueño? ¿Hay alguna influencia de
Lovecraft y
Lord Dunsany presente?
Wright: No tengo idea de donde vino
la idea. Quizás del Monte Parnaso (vean arriba). Estaba haciendo trabajo
temporal en una oficina, realizando una tarea rutinaria y no demandante,
Bates entrando una carrera mientras tanto, sentado idílicamente en la
ventana en el atardecer y la imagen surgió perfectamente formada y
completa en mi imaginación, sobre la oposición de mortales pacientes
contra un enemigo inexhaustible e infinito desde más allá de los sueños
mas oscuros, algo tan sorprendente y completo como el nacimiento de
Atenea en su armadura. Tenía todo el guión, de principio a final en un
solo instante.
Las influencias de
Lovecraft y
Dunsany se hacen notar. Robé de los
grandes (ver arriba). De hecho, el viaje de Randolph Carter a la Luna en
La Búsqueda Onírica de la Desconocida Kadath se repite en los libros de
Everness, excepto que añadí piratas. Las Naves Negras que plagan las
aguas de la Tierra de los Sueños, cuyos terribles remadores nunca se
ven, son una y la misma en de mi libro y en las de
Lovecraft. En un
punto dado navegan hacia el "Tercer Hemisferio" mencionado en los
cuentos de
Dunsany.
SFW:
Parece que en
La Guerra de los Sueños, usted revierte varias de las
convenciones de la fantasía heroica, tanto mediante el carácter marginal
de los héroes que defienden Everness y mediante la tontera básica de los
villanos: los kelpies masoquistas, los selkies existencialmente
confundidos, el pobre y vil Azrael de Gray. Aunque el destino del mundo
está en juego a lo largo de sus páginas, ¿acaso La Guerra de los
Sueños se entiende mejor como farsa apocalíptica?.
Wright: Me temo que no entiendo la
pregunta. Me apego a las convenciones de la fantasía heroica con un puro
conservadurismo reaccionario. La única cosa que no hice fue volver a
Galen Guardapasos un granjero en Tatooine, y darle un fiel sirviente
llamado Sam.
No fue la intención de este escritor el que consideraran a los villanos
como tontos. Se suponía que debían ser no-muertos horripilantes,
producto de la guerra biológica y asesinos-caníbales riéndose entre
dientes. Uno también siente pena, supongo. Son víctimas de su propio mal
de un modo que es consecuencia lógica que se desprende de sus malvados
axiomas, criaturas de perfecta hipocresía (en el caso del Kelpie),
deshonestidad perfecta (en el caso del Selkie) e orgullo sin igual (en
el caso de Azrael de Grey). Koschei el Inmortal vive eternamente pero en
eterna miseria, porque él dio su humanidad para dejar a un lado su
mortalidad. Todo esto es solo un comentario de la naturaleza del mal: Es
un asunto autodestructivo e infeliz.
No se intentó ninguna farsa por su humilde autor, pero si por supuesto,
obtienen más placer leyendo el libro en ese plan, debo decir que
disfruto que lo hagan. Como un autor, entiendo a mi propio libro tal
como una madre entiende a su hija adolescente: Es decir, que a veces,
nada en lo absoluto.
SFW:
La Guerra
de los Sueños mezcla todas las formas de materiales míticos:
Sueño de Una Noche de Verano de
Shakespeare, mitología griega,
nórdica y céltica, mitos artúricos, El Libro de las Revelaciones,
comics…¿por qué hay este caldero de tradiciones aparentemente dispares?.
Wright: Cúlpenle a la influencia de
Roger Zelazny y
Michael Moorcock. Quería un libro que pudiese tomar
lugar en un multiverso, para hacer sitio a las secuelas.
En un multiverso, o bien cada mundo debe tener su propio panteón (un
trabajo dolorosamente sin fin para un autor es el tener que inventarlos
uno por uno) o todos los panteones de todos los pueblos tiene que ser a
algún nivel el mismo, nada más que máscaras diferentes para las mismas
entidades multidimensionales. En el momento en el que escribí esta
novela, no era una idea que hubiese visto antes, y le dio a los
diferentes personajes míticos, más facetas a su personalidad:
Oberón y
Odín siendo el mismo, por ejemplo, o Puck y Mercurio, o Lamont Cranston
como heredero del Rey Arturo.
Además, mis dos sagas de fantasía toman lugar en el mundo moderno, así
pues el autor debe estar listo con alguna explicación de porque algunas
personas creen en Genios, otras en Ángeles y un tercer grupo en
OVNIS.
Una vez que el personaje principal habla con un nigromante más allá de
la tumba, no puedo tenerlo seriamente ignorando otras mitologías como
superstición.
Hay una escena en un libro famoso donde un elfo, sentado en la espalda
de un dragón le explica al chico-brujo de ocasión que no hay tal cosa
como lo sobrenatural, que no hay razón para creer en los dioses. Quería
evitar el absurdo de algo como eso.
SFW:
En algún
punto, después de completar sus primeras tres obras épicas, se convirtió
a la Cristiandad, habiendo sido un humanista resuelto antes. ¿Cómo paso
eso?.
Wright: Ahora, esa es una pregunta
difícil de contestar, porque hablar de asuntos profundos automáticamente
causa la ira de la mitad de la audiencia, y aburre a la otra mitad.
Trataré de ser tan breve y delicado como pueda.
Humanista es una palabra demasiado suave. Yo era un ateo, apasionado y
absoluto, alguien para quien la inexistencia de Dios era un hecho tan
fácilmente comprobable como la desigualdad entre cincuenta y veinte.
Como sea, mi falta de fe comenzó a erosionarse a medida que la
paternidad y la guerra me presionaron hacia las realidades del mundo. Yo
era un Estoico, un discípulo de
Epicteto y
Marco Aurelio,
Cicerón y
Séneca, quienes dicen que la base de la moralidad es el deber; pero yo
también era un liberal del renacimiento clásico, el cual dice que la
tolerancia es la base de la moral. Ambas líneas en mi filosofía eran
ingenuas: los humanos no podemos vivir con la severidad de los estoicos;
los humanos no deberían vivir con la laxitud de los liberales,
libertarianos o libertinos. Las dos ramas no encajaban. La filosofía
moderna, que se basa en el auto-interés y el utilitarismo, no sirve para
la guerra o la paternidad. Creciendo consciente de los defectos en mi
sistema, busqué algo con más experiencia y sabiduría.
¿Dónde se encuentra la sabiduría?. Leí los pensamientos de los
pensadores más considerados de la edad moderna, y los encontré vanos y
planos. Las visiones de Nietzsche,
Freud,
Sartre,
Marx,
Wittgenstein y
otras luminarias en el mundo moderno contenían simples errores en su
lógica que un niño de escuela podría evitar con una risa. Cada uno a su
manera decía que el hombre era irracional, y la verdad desconocida: Pero
si es así, ¿Cómo probar esta irracionalidad? ¿Usando la razón u otro
medio? ¿Y como es que llegaron a saber la verdad si la verdad es
desconocida?.
En la cultura popular, los libros que influenciaron la moral y valores
de la época actual tales como
Forastero en Tierra Extraña o
Zen y el Mantenimiento de una Motocicleta, se leen como si
estuviesen escritos por un hombre de marte o un paciente mental. No
saben nada de la vida real.
La característica saltante de la filosofía moderna es una desconexión
especulativa con la realidad. Michael el marciano y
Karl Marx esperan
que los súper-humanos vivan juntos sin envidia o falta de recursos. El
dinero simplemente inundará la bandeja, y cualquiera puede tomar tanto o
tan poco como quiera. ¿Pero y si alguien es deshonesto o egoísta,
camarada?. Ah, pero la teoría no permite eso.
En contraste, los escritos de C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien, G.K.
Chesterton y Evelyn Waugh se leen como cosas escritas por hombres
maduros. Los antiguos como
Aristóteles,
Platón,
Epicteto,
Marco Aurelio,
Cicerón,
Séneca,
Aquino y aún
San Agustín, prepararon sólidamente la
base desde la cual una civilización sana, poderosa y justa pudiera
crecer.
Llegué a un punto en mi vida donde en todas las preguntas divisorias de
moral y etiqueta, estuve de acuerdo con nada menos que mis odiados
enemigos, los cristianos. Sabía en mi frío corazón ateo que ellos
estaban mal en la teoría, no podía explicarme como era que estaban bien
en la práctica.
Comencé a leer historia. Los modernistas la temen con razón. Una vez que
un hombre aprende el contexto y orígenes de las ideas de los tiempos
modernos, encuentra muy a menudo más difícil el mantener la fe en ellas.
Es imposible el condenar a la civilización occidental por la falta de
visión y fallos solo en los ideales exclusivos a esta. Se vuelve
imposible el no notar que la civilización occidental es el cristianismo.
La conclusión que me presionaba por dentro era que el pensamiento
moderno es un parásito de la cristiandad, y carece de vida intelectual
fuera de esta. El motivo básico del intelectual moderno, es el de un
hombre que corta la rama en la que se apoya. Los modernos se deleitan en
aserciones que si son tomadas seriamente, probarían como falso el axioma
usado para hacerlas.
La naturaleza profundamente ridícula del pensamiento moderno me
sorprendió y aún lo hace. Suelo confundir a mis amigos seculares por
pedirme que me expliquen porque el canibalismo está mal. Sus doctrinas
humanistas son insuficientes para dar una razón para humanizar la
humanidad.
La historia me decía que todo lo que admiraba sobre los paganos nobles y
generosos aun sobrevivía en la cristiandad:
Aristóteles aún estaba vivo
en Tomás de Aquino y en ningún otro lugar. La racionalidad fría de
Atenas había sido preservada por Roma. Todo lo del paganismo que la
mente civilizada desprecia, como la esclavitud, el infanticidio, la
poligamia o la sodomía había sido derrotado por la cristiandad, y solo
se recurría a ellos donde y cuando la cristiandad retrocedía.
Llegué a un punto en mis estudios de historia en que tuve que dimitir y
admitir que el Renacimiento en Europa fue debido a la cristiandad, no a
pesar de ella; y que cuando esta dejo sus raíces cristianas, la barbarie
y oscuridad únicas de la edad moderna descendieron. El logro máximo del
rechazo al cristianismo en tiempos modernos fue el comunismo: Su máximo
logro a su vez fue su muerte en números tales que solo los astrónomos
pueden abarcarlos.
Sabía que los cristianos eran malos en la teoría; no podía explicar como
tanto bien exclusivo a su doctrina venía de ellos.
Con riesgo de mi parte, intenté un experimento a través de rezos,
dirigiéndome hacia un Ser Supremo que sabía con profunda certeza que no
podía existir. Mi oración fue pronta y rápidamente respondida.
Un milagro ocurrió. Sufrí una experiencia sobrenatural y encontré todas
mis bases filosóficas previamente examinadas con cuidado y rígidamente
lógicas hechas a un lado como si un tsunami de llama y luz supernatural
me hubiese tocado. Un gran y poderoso espíritu me visitó.
Todo eso fue simple e increíble, tan fácil y difícil a la vez de
explicar, como el haberse enamorado.
Soy una de esas raras criaturas cuya creencia en lo sobrenatural
proviene de consideraciones empíricas. Mi misticismo es completamente
científico. Por lo tanto, el segundo paso en el experimento, cuando el
milagro ocurre, no puede ser reproducido ante los ojos de los
escépticos.
Peor aun, el experimento fue como jugar con radio: Fui mutado y cambiado
ante su exposición.
Siendo aún una criatura de pura lógica, esta me requería a concluir que
estaba tan loco como una cabra o que mi memoria y percepciones eran
verídicas.
Hay evidencia insuficiente para la primera teoría y la
Navaja de Occam
corta en su contra: Asumir que todo fue coincidencia o un acto de mi
mente subconsciente, sería simplemente asumir que cosas tales como las
coincidencias y el subconsciente, actúan con mas poder y visión del que
el empirismo puede confirmar. Es lo que
Karl Popper llamó una asunción
no-descartable. No ciencia sino un artículo de fe.
Me quedo con la segunda explicación, una más simple, postulando menos
entidades: Vi lo que vi y Él es quien Es. Mi integridad como filósofo,
sin mencionar mi orgullo como un hombre, no me permitirán la evasión de
un retorno a mis creencias anteriores, por más que las respete. El mundo
es mucho más extraño de lo que creía. Lo más extraño de todo es la
alegría.
SFW:
¿Sus obras
han sido alteradas fundamentalmente en espíritu desde su conversión?
Wright: Bueno, mi próximo libro se
titula Cruzados de Aslan Cazan a los Viles Heréticos de Marte,
el cual es una alentadora fantasía para niños sobre un león mágico
destrozando a pedazos a Semi-Arios, Gnósticos y Albigenses, en Marte. La
secuela se llamará El Cuento de una Criada en Marte, en la cual
una teocracia benigna y todopoderosa, por imponer las nociones bíblicas
de los sagrados matrimonio y virginidad, eleva la dignidad de las
mujeres, en Marte. Y de allí, Matriz de Marte, donde un Elegido
de Zion morirá y regresará de los muertos, cumpliendo la Profecía y
derrocando al Diabólico Arquitecto del Engaño, en Marte. ¡Oh!, y
Dejados Atrás en Marte, donde Michael Valentine Spith, el cismático
fundador de una antiglesia hereje, resulta ser La Bestia de las
Revelaciones. Pero aparte de eso, no, no hay referencias cristianas
obvias en mis obras. Ninguna.
¡Relájense, solo bromeaba! Estos libros ocurren en Venus no en Marte.
No he visto un cambio significativo en mi manera de escribir, debido a
mi conversión, pero, para ser honesto, soy la última persona en el mundo
a la que deberían preguntarle al respecto.
Por una parte, la ciencia-ficción es básicamente historias sobre
rescatar princesas espaciales, así que no estoy seguro que tan a menudo
se hacen preguntas sobre la religión del autor. ¿Puede alguien (aparte
de un licenciado en ingles) ver el catolicismo de Julio Verne escurrirse
en el simbolismo de
Dueño del Mundo por ejemplo?
Tengo una plenitud de otras opiniones que ciertamente pueden denunciarse
como molestas o exasperantes por parte de los auto-apuntados críticos de
nuestra elite sin tener que mencionar la religión particular al
respecto. (Al menos dos de mis reseñadores me criticaron por, al
parecer, tener un héroe y heroína que se enamoran y casan. Ellos no
aprueban a Mamá, el pastel de manzana, el Modo Americano de Casarse.
Caray, si eso es todo lo que se necesita para generar controversia, no
necesito ir tan lejos.)
Por otra parte, escribo mas por inspiración que por cálculo, y ciertas
asunciones básicas que hago sobre como funciona el mundo, es decir la
atmósfera moral en general, sin duda se reflejarán en el texto: Pero no
sería necesariamente visible para mí. Mi suposición educada es que
podría poner menos escenas de escolares desnudas en el futuro.
Pero nada de lo que he escrito desde mi conversión ha visto la luz, de
modo que no tengo opiniones de tercera mano al respecto para confirmar
mis suposiciones.
Gente dispuesta a mostrar que he cambiado se ha engañado a si misma al
leer obras escritas antes de mi conversión y publicadas después, y
anunciar al público que estoy escribiendo apologías cristianas. Ellos me
avergüenzan, así que no pondré nombres. Pero el error cometido debería
servir como lección para todos.
Uno de los errores en los que esta gente entusiasta termina cayendo es
que los temas de la tradición cristiana tiene ciertas repercusiones
universales que tienden a salir en toda historia de fantasía y casi
cualquier historia de CF. Klaatu, E.T., Gandalf, Neo, Spock de Vulcano,
Questor el Robot, Gavilán de Gont, Superman, Nausicaa del Valle del
Viento y Aslan El Gran León, todos ellos mueren y resucitan. Solo dos de
estos cuentos fueron escritos por cristianos y solo uno (a pesar de que
el autor lo niega) con claro propósito alegórico.
Ahora bien, no me confundan. Solo intentaré escribir cosas vagamente
disfrazadas como apologías cristianas en algún punto de mi carrera. No
lo he hecho hasta ahora. Pero, si el extraño e irónico patrón de eventos
que he visto hasta ahora se mantiene, mi trabajo pro-cristiano será
recibido con los brazos abiertos por los anti-cristianos y denunciado
con gritos de contento por los cristianos.
SFW:
Su serie que
ahora termina, The Chronicles of Chaos, tiene alguna similitud a
La Guerra de los Sueños, pero está más enfocada. Cinco seres
sobrenaturales en forma humana son educados (y de hecho aprisionados) en
un ambiente de escuela privada estrictamente disciplinada. ¿Es esta
academia-de-magia al revés una refutación o juego sobre las novelas de
Harry Potter o la ficción para Jóvenes Adultos en general?
Wright: Chronicles of Chaos
es una refutación o juego sobre la obra de
Roger Zelazny. Estoy contando
la historia de Ámbar desde el punto de vista de los malos, y simplemente
sustituí a los dioses en guerra del Monte Olimpo por los Príncipes en
guerra del Monte Kolvir. Sustituí el Caos de
Zelazny por el Caos de los
Griegos, el dominio de antiguos seres Uránicos como la Noche, la Muerte
y la Locura. También pensé que sería una interesante historia de
maduración escrita como fuga de una prisión, puesto que la mayoría de
adolescentes a esa edad sienten como que están escapando de una prisión.
Resulto (sin deliberación de mi parte) en una meditación sobre la
naturaleza del poder y su pérdida, el cual es también un tema pertinente
a los niños creciendo hacia la madurez; y esto llevó a una meditación
sobre el liderazgo y la lealtad.
Así pues, no. Las novelas fueron escritas mucho antes que leyera
Harry
Potter. Aunque no fue mi intención, Branshead es el opuesto de Hogwarts:
una escuela donde los seres mágicos aprenden como ser muggles. Los
estudiantes quieren escapar de la escuela y regresar a sus vidas y
familias, a sus hogares.
De hecho este libro no es tan depravado como para calificar en el estado
de ser una obra para Jóvenes Adultos. Para ganar premios en ese rubro,
uno necesita describir a elfos violadores sodomizando niños con espinos,
o a un padre teniendo sexo como el fantasma de su hijo pequeño al que
asesinó. Incestohomopedonecrofilia, podríamos llamarlo: Uno necesita
nombres especiales para describir las nuevas perversiones. Desearía
estar haciendo yo esos ejemplos.
Mi libro, escrito para una audiencia más adulta, contiene un rastro de
fetichismo que parece (al menos a mi, cuando lo escribí) más bien ligero
por contraste. Mis disculpas a los lectores disgustados u ofendidos y
admito (a modo de patética y egoísta disculpa) que es difícil decir en
estos tiempos modernos donde la línea del buen gusto se supone que ha
sido escrita y pienso que me puse del lado equivocado en este caso.
Muchos hombres por muchos años, han enfocado su esfuerzo en remover las
señales marcando el camino, y debe esperarse que en ciertas ocasiones
hasta los cautos sean engañados.
SFW:
"Desde el
punto de vista de los villanos" de hecho: Amelia Windrose y sus cuatro
"pupilos" compañeros están sujetos a un régimen injusto, haciendo que
sus intentos de escape sean heroicos, valientes; pero si escapan, ¿no se
terminaría el mundo?, por lo tanto su aprisionamiento está justificado.
Parece que usted mantiene un balance retorcido de simpatías en esta
serie de novelas…
Wright: La pregunta que hace es si
los fines justifican los medios. ¿Una persona tiene el derecho a
preservar su vida y libertad, aunque no sea su culpa el ser una amenaza
mortal para otra?.
El conflicto en la trama resulta ser real, no algo que se pueda resolver
fácilmente. La solución alcanzada al final del tercer libro (déjenme
decirles sin arruinar el final) es una solución parcial, un compromiso,
una detente.
No hay necesidad de poner la palabra en citas: Ellos son pupilos,
estudiando y aprendiendo. Bueno, Colin no.
SFW:
Tomando la
pregunta previa un paso más adelante: Amelia y sus amigos son
simultáneamente adolescentes humanos y príncipes del caos; ¿esto es una
combinación de su visión auténtica, figurativa al menos de lo que son
los adolescentes?.
Wright: No. Pienso que los
adolescentes son del planeta
Mongo, enviados por el tirano espacial Ming
el Despiadado para debilitar la sanidad y civilización de nuestro
planeta. Pensar en ellos como provenientes del Caos es absurdo. De
acuerdo a lo registrado, el Caos es un medio ambiente placentero pero
chillón: Recuerden como fue cortésmente recibido Satán y ayudado en su
camino por parte de los Señores del Caos en el Libro II de
El Paraíso
Perdido. Los adolescentes son algo mucho peor que eso. ¿Han visto
como lucen sus pantalones? ¿Los anillos nasales? ¿Quién aparte de un
caníbal de Rokovoko viste tal cosa? No, de hecho que deben ser
hombres-bestia de Mongo.
Lo siento, mi llave de maldad y mi llave de humor estaban encendidas al
unísono. ¿Cual era la pregunta de nuevo?. Si, los adolescentes sufren un
grado de caos en sus vidas, lo que en mi opinión, empeora la situación
por las diversas patologías sociales que afectan a nuestra cultura. No
creo que ellos necesariamente sufran mas que los adultos, pero no tienen
experiencias a las cuales agarrarse, y nuestra cultura los ha separado
de las tradiciones y experiencia acumulada de las generaciones mayores
que deberían guiarlos la generación moderna es huérfana en ese sentido.
SFW:
The
Chronicles of Chaos forman una interesante mezcla estilística: jerga
contemporánea de los adolescentes y altamente cuidada retórica Vanceana
¿Qué tan fácil fue el imponer un balance ahí?.
Wright: Hmm. Personalmente, estoy
insatisfecho con el modo que salieron los diálogos, y no estoy seguro
que el balance se haya logrado en lo absoluto.
SFW:
¿Qué es lo
siguiente en lo que trabajará, tras Null-A Continuum?
Wright: Actualmente trabajo en una
historia sobre un hombre cuya esposa ha partido a M3, el cúmulo globular
en Canes Venatici, para rogar por la libertad y salvación de la raza
humana, destinada a ser sobrepasada naturalmente en algunos miles de
años por una Hegemonía posthumana residente en el Grupo de las Híades.
La contracción de Lorentz le permitirá regresar a la Tierra joven, pero
dentro de 70,000 años. Su esposo pretende esperar todo el periodo
intermedio hasta su regreso en animación suspendida, pero ninguna
institución en la sociedad, ninguna corporación o fideicomiso, ningún
gobierno, nada puede durar un periodo de tiempo igual al que separa el
presente de la Edad de Piedra. Como un faraón enterrado, deberá
encontrar algún medio de impedir a ambiciosos ladrones de tumbas o
arqueólogos curiosos de molestar su sueño. Y si ella no regresa, deberá
buscarla a través de las distancias estelares: pero tendrá que esperar
hasta que una civilización surja en la Tierra, capaz de montar tal
expedición y lanzar una nave capaz de viajar tan lejos.
Si tal civilización no surge naturalmente, tendrá que encargarse que la
historia sea forjada de acuerdo a su voluntad inflexible, despertando y
durmiendo a medida que las épocas se vuelven en eones, acumulando
tecnologías de época en época a medida que las civilizaciones surgen y
caen, y condenando a cualquier época que haya dejado su camino al fuego
y a la destrucción. Y esto es antes que el descubra el verdadero
significado detrás de la civilización alienígena, o como la guerra de un
billón de años de antigüedad entre Andrómeda y la Vía Láctea se
relaciona con la guerra de varios billones de años de antigüedad entre
las facciones del Supercúmulo de Virgo, o cual es el origen definitivo
del universo, o como se relaciona el Escatón con todo esto. Mi héroe que
sufrirá por mucho tiempo, tendrá que esperar mas de lo que piensa.
Quiero que esto sea un cruce entre
La Odisea de Homero y Tau
Cero de Poul Anderson.
Sumándose también…
Tengo una historia épica de guerras espaciales ampliamente extendida,
cuya extensión en este momento estoy cuidadosamente planificando (por el
momento, en la parrilla de atrás); una historia de fantasía sobre una
mansión embrujada, animales parlantes y el Santo Grial; los siete
primeros capítulos de una secuela a Everness han sido escritos; y los
primeros tres de una secuela a la serie del Caos. También trato de poner
mis manos en la no ficción, si puedo encontrar un editor.
©
Science Fiction Weekly
(Entrevista
por: Nick Gevers)
Traducción para Velero 25 por: Daniel Mejía
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