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Lo que sigue es una descripción de lo que he
estado leyendo y he pensado durante el ultimo par de meses, mientras
esperaba a que la guerra en Irak apareciera en la Internet.
Voy empezar con algunas ideas de
Immanuel
Wallerstein, un sociólogo que ha sido influenciado claramente por el
Marxismo, aunque yo no sé si él se llamaría un
marxista. [1]
Según
Wallerstein, nosotros estamos viviendo dentro de un sistema político y
económico que originó hace aproximadamente 500 años en —Europa, pero que es
ahora mundial. Políticamente este sistema se caracteriza por los estados
nación. Su forma económica es el
capitalismo.
Wallerstein
cree que este sistema mundial está ahora en crisis, una crisis de la que no
se recuperará. No estoy segura de estar completamente de acuerdo con sus
razones para la crisis económica, aunque estoy de acuerdo en que el
capitalismo está en problemas.
Lo qué encuentro interesante en el análisis de
Wallerstein
es lo que le está pasando a los estados nación.
Primero, él sostiene que ese capitalismo —para todos esos pensadores del
capital que rugen contra la interferencia del gobierno— necesita a los
gobiernos nacionales. Los estados nación proporcionan a los capitalistas una
protección en la forma de patentes, derechos de propiedad literaria,
aranceles, y ejércitos. Ellos crean una infraestructura que los capitalistas
no pueden querer construirse pero que están contentos de usar. Ejemplos en
los EE.UU. son los ferrocarriles, consolidados por las concesiones de
extensas tierras gubernamentales; el sistema de carreteras interestatales,
construido durante la
Guerra Fría con el dinero de los impuestos; y el río
Mississippi el cual
el Cuerpo de Ingenieros del Ejército ha convertido en navegable para las
barcazas. Yo he gastado mi vida en el
Mississippi. Mucha
carga se mueve a lo largo de él —y a través del Canal St. Lawrence, otro
proyecto gubernamental.
Los estados nación invierten en Investigación y Desarrollo (I&D), volcando
los resultados hacia los fabricantes a bajo el costo o gratuitamente. Ellos
derivan grandes cantidades de dinero en industrias específicas, como las
industrias de guerra. Y controlan lo que se llamó en el siglo XIX "las
clases peligrosas" —los pobres y los trabajadores. Parte de ese control es
directo, a través de la policía y las prisiones. Pero las así llamadas
naciones avanzadas u occidentales también proporcionan los servicios —la
educación, el cuidado a la salud, las pensiones— qué hacen la vida más
tolerable y ciudadanos menos desesperados.
Finalmente, los estados nación proporcionan esperanza que
Wallerstein
sostiene puede ser su forma más eficaz de control. Por más de doscientos
años, desde las revoluciones inglesa, norteamericana y francesa, las
personas han visto la posibilidad de usar a los gobiernos nacionales para
mejorar sus vidas, a veces a través de la revolución, más a menudo a través
de la expansión del sufragio, la creación de coaliciones políticas, y la
creación de leyes.
Esa era —cuando las personas esperaban tener un futuro mejor tomando el
control del estado a través de la elección o la revolución— acabó en finales
del siglo XX, según
Wallerstein.
Para ese momento, Rusia y China habían demostrado que esos estados
revolucionarios no les proporcionaron paz, justicia, y libertad a las
personas. Los estados Social Demócratas de
Europa occidental
demostraron que los socialistas elegidos eran incapaces de cumplir con las
promesas del socialismo. Y los estados postcoloniales de Asia, Africa, y
América Latina fallaron en conseguir sociedades humanas postcoloniales. Las
naciones de todo tipo seguían estando enredadas en un sistema mundial
dominado por el capitalismo, manejadas para aumentar la riqueza, no
importando el costo a la humanidad y al planeta. Mi imagen privada del
capitalismo y los capitalistas son el gran tiburón blanco —un animal
primitivo, de muchas maneras limitado, pero muy bueno en lo que hace. Uno no
puede construir una sociedad humana sobre la base de grandes tiburones
blancos.
Según
Wallerstein, debido a que el sistema mundial de estados nación ha
fallado en dar una vida decente a la mayoría de las personas, ha perdido
credibilidad. Las personas ya no ven al estado como una herramienta a ser
usada para mejorar la existencia humana.
Para él, el año clave es 1968, cuando había revoluciones en Francia y
Checoslovaquia, un brutalmente —suprimido levantamiento estudiantil en
México, y luchas violentas contra la guerra y el racismo en los EE.UU.. Fue
a finales de los años sesenta cuando las ciudades norteamericanas convulsionaron.
Si usted es demasiado joven para recordar o no estaba viviendo en una ciudad
convulsa, le recomiendo Dhalgren de
Samuel R. Delany,
un retrato extraordinario de las grandes ciudades norteamericanas a finales
de los sesenta. Detroit
en 1968 y 1969 estaban exactamente como Dhalgren. Incluso los poetas eran
los mismos.
Francia, Checoslovaquia, México, y Norteamérica son los luchas sobre las que
conozco. Wallerstein dice había muchas mas en el mundo. Según él, éstas no
eran luchas para controlar el estado, eran luchas contra el estado, contra
todos los estados y la misma idea de estados.
Él sostiene que las ideas tienen poder. Con tal de que las personas crean en
el estado como algo que tiene valor, ellos trabajarán para mantener un
aparato estatal. Por lo menos, obedecerán las leyes. Cuando piensen en el
estado como inútil y sin esperanza, su habilidad para sobrevivir esta
amenazada.
Un ejemplo de esto es el derrumbamiento de la Unión Soviética y el bloque
oriental. La segunda nación más poderosa sobre la Tierra simplemente se
partió
en pedazos, con violencia notablemente pequeña para un cambio tan grande.
Otro ejemplo puede ser los EE.UU. dónde la administración actual parece
querer desmantelar al gobierno federal. Esto no está ocurriendo
accidentalmente.
Grover Norquist, un pensador conservador y mentor para la administración
Bush, ha dicho que él quiere debilitar al gobierno federal hasta que pueda
arrastrarlo al baño y ahogarlo en la bañera.
Pat Robertson ha dicho que
atacaría con armas nucleares a la Secretaría de Relaciones Exteriores
norteamericana. Estas personas no están bromeando. Su lenguaje puede ser
colorido, pero ellos quieren decir lo que ellos dicen.
¿Por qué ellos tienden a destruir el gobierno federal, si los capitalistas
necesitan a los estados nación? A corto plazo, ellos se librarán de muchas
pesadas regulaciones gubernamentales, y las oportunidades para robar
recursos públicos serán grandes. A largo plazo —sospecho que
Pat Robertson ya está trabajando
en los planes para un nuevo gobierno cristiano que suceda al actual.
Si Wallerstein
tiene razón, los próximos 50 años de la historia humana serán un período de
ruptura y caos. No será un período cómodo. Es probable que sea peligroso.
También es probable que esté lleno de posibilidad. Un sistema estable es
casi imposible de cambiar, según
Wallerstein.
Los grandes esfuerzos producen resultados muy pequeños. El sistema siempre
tiende a re estabilizarse. Pero cuando un sistema está rompiéndose y fuera
de equilibrio, un pequeño esfuerzo puede crear grandes cambios. Yo pienso
que en esto
Wallerstein esta influenciado por la
teoría del caos, y si tu oyes en el
fondo un aleteo apacible es la famosa mariposa amazónica.
El fin de la crisis no es cierto. La nueva sociedad que surge puede ser mala
o mucho peor que en la que nosotros vivimos ahora. La clase de teocracia
descrita en
Native Tongue (Lengua Nativa) y el cuento
The Handmaid (La
Criada) me parece mucho más probable ahora que hace unos años. Pero si
nosotros pensamos y actuamos —nosotros en general, la raza humana— podemos
crear una nueva sociedad que sea genuinamente decente. Según
Wallerstein,
ahora es el momento para pensar sobre qué clase de sociedad queremos que
emerja del caos —y lo que nosotros vamos a hacer para crear esa nueva
sociedad.
Me voy a mover ahora hacia las ideas de
William S. Lind,
Director del
Center for
Cultural Conservatism (Centro para el
Conservadurismo Cultural) de la Free Congress Foundation (Fundación del
Congreso Libre). Lind es, como su título sugiere, un conservador. Sospecho
de él y no tengo mucho en común. Pero él tiene algunas cosas interesantes
que decir sobre la guerra moderna.
Él divide la guerra moderna en cuatro generaciones, empezando a mediados del
siglo XVII en Europa. Me voy a saltar las tres primeras generaciones,
excepto para decir que en las tres guerras se luchó con ejércitos
convencionales, empleados y controlados por los estados nación.
La Cuarta Generación de la guerra es sumamente diferente. En cierto modo, es
la guerra de guerrillas, al contrario de la Revolución americana —un ejemplo
temprano de una guerra de guerrillas moderna— La Cuarta Generación de la
guerra no es controlada por el estado. Es descentralizada, manejada por lo
qué se puede llamar organizaciones no gubernamentales. A veces, como ahora,
en Irak la organización está tan dispersa que uno no está seguro que una
organización existe.
A estas alturas, voy a citar a
Lind.
Por todo el mundo, los ejércitos estatales se encuentran con antagonistas
del no-estado … Casi por todas partes, el estado está perdiendo…
En [el] núcleo de [Cuarta Generación de la guerra] esta la crisis universal
de la legitimidad del estado, y esa crisis significa que muchos países
desarrollaran la Cuarta Generación de la guerra en su tierra. América, con
un sistema político cerrado …y la ideología venenosa del “multiculturalismo”
es un candidato principal a la variedad de cosecha propia de la Cuarta
Generación de la guerra. [2]
Yo no estoy de acuerdo con
Lind en que el
multiculturalismo sea venenoso. Pero estoy de acuerdo en que el
derrumbamiento del oficial, blanco, cristiano, bandera-ondeante, mata-indios,
cuatro-de-julio de la cultura americana es peligrosa para el statu quo. Esa
cultura es la que hace de todos nosotros —opresores y oprimidos— una sola y
unificada nación. Legitima nuestro gobierno y nuestro sistema económico.
Ahora otra cita. Es de un ensayo del Príncipe El Hassan bin Talal de
Jordania que apareció en el Toronto Globe and Mail el 7 de abril de 2004.
Hay más de cuarenta guerras llamadas de baja intensidad en el mundo actual.
Quizá no sea la Tercera Guerra Mundial si usted está viviendo en Manchester
o Estocolmo, pero si yo estuviera viviendo en Madrid cuando estallaron las
bombas en la estación, me parecería mucho a la Tercera Guerra Mundial.
En cuanto leí esto, pensé, "Sí. El príncipe tiene razón. Nosotros estamos
viviendo en medio de la Tercera Guerra Mundial".
Resumiendo, si estos tres hombres muy diversos están en lo cierto, el futuro
cercano es probable que sea un período de colapsos de las estructuras
gubernamentales y la guerra este tan ampliamente diseminada que puede ser
llamado una guerra mundial. Mucho mal puede ser el resultado de esta era de
derrumbamiento y violencia: el ascenso al poder de movimientos religiosos
derechistas, la regresión a un mundo compuesto de tribus y lealtades
tribales. La posición de las mujeres puede empeorar también. Nosotros ya
hemos visto la limpieza étnica en la antigua
Yugoslavia, el genocidio en
Ruanda, y algo entre limpieza étnica y genocidio en
Palestina.
¿Hay un lado brillante en esta oscura visión del futuro? ¿Veo esperanza en
algún lugar? Sí.
Las luchas mundiales sociales y políticas —luchas que llamaría crecientes—
están conscientemente en aumento de uno a otro y conectados, vía los medios
de comunicación de masas y la Internet. Yo he estado siguiendo la guerra en
Irak a través de las publicaciones en Internet hechas por reporteros
independientes y activistas pacifistas que están ahora allá, así como por
las publicaciones hechas por los iraquíes, sobre todo la maravillosa Riverbend, una mujer Iraquí que vive actualmente en la Bagdad ocupada.
Recomiendo enfáticamente su weblog
Baghdad Burning (Bagdad en llamas).
Hablare brevemente acerca de algunas de esas luchas, empezando con el
Ejercito de Liberación Zapatista. Ésta es una organización de pobres
granjeros aborígenes americanos, que viven en las montañas de
Chiapas al sur
de México. Surgió a la luz pública el 1 de enero de 1994 —el mismo día en
que el
Tratado de Libre Comercio de América del Norte tomó efecto. Desde el
inicio, los Zapatistas se han dirigido al mundo. Su notable líder, el
subcomandante Marcos, parece haber pasado los últimos diez años en la selva
mexicana, armado con una computadora, módem, y plato satelital. Sus
manifiestos son muy elocuentes, claros, y divertidos. Hay un rumor que
Marcos tiene un titulo avanzado en comunicaciones de masa. La universidad
que lo entrenó debería anunciar. "Usted también puede encantar y asombrar al
mundo."
Voy a tomar una cita de la "Primera Declaración de La Realidad para la
Humanidad y Contra el Neoliberalismo", emitido dos años después de la
primera aparición de los Zapatistas en la escena mundial.
Una nueva mentira
se nos vende como historia. La mentira de la derrota de la
esperanza, la mentira de la derrota de la dignidad, la mentira de la
derrota de la humanidad...
En lugar de humanidad nos ofrecen índices en las bolsas de valores,
en lugar de dignidad nos ofrecen globalización de la miseria, en
lugar de esperanza nos ofrecen el vacío, en lugar de vida nos
ofrecen la internacional del terror.
Contra la internacional del terror... debemos levantar la
internacional de la esperanza. La unidad, por encima de fronteras,
idiomas, colores, culturas, sexos, estrategias, y pensamientos, de
todos aquellos que prefieren a la humanidad viva.
La internacional de la esperanza. No la burocracia de la esperanza,
no la imagen inversa y, por tanto, semejante a lo que nos aniquila.
No el poder con nuevo signo o nuevos ropajes. Un aliento así, el
aliento de la dignidad. Una flor sí, la flor de la esperanza. Un
canto sí, el canto de la vida.
[3]
Empezando en 1999, una serie de demostraciones internacionalmente
organizadas que protestan contra la globalización ha ocurrido en casi cada
reunión de la Organización Mundial del Comercio.
La globalización es una palabra escurridiza y deshonesta. No tiene nada que
hacer con el internacionalismo; es un esfuerzo para retirar las barreras
locales y nacionales a la circulación y poder del capital. Esto incluye
leyes que protegen al ambiente, recursos naturales, y obreros. Si la
OMC lo
hace a su manera, nada estará seguro de los tiburones.
La primera en las series de demostraciones —la
Batalla en Seattle en 1999—
termino la tercera reunión ministerial de la
OMC. Los ministros simplemente
no pudieron continuar. Desde entonces, las reuniones de la
OMC en Praga,
Génova, Montreal, y Cancún han tenido manifestaciones hechas por miembros de
sindicatos, granjeros, activistas ecológicos, estudiantes, e indígenas de
todo el mundo. Las personas más poderosas de la Tierra reunidas para dividir
la Tierra, no pudieron hacerlo a menos que se junten bajo una muralla de
policías, concreto y alambre de púas. No hay ningún lugar en la Tierra dónde
el rico y poderoso este verdaderamente seguro.
La más reciente reunión en Cancún acabó en el fracaso, debido a una rebelión
de naciones del Hemisferio sur, liderada por el Presidente
Luiz Ignacio "Lula" da Silva, de Brasil. Hasta donde puedo deducir de los informes de las
noticias, las manifestaciones —y especialmente el suicidio-protesta de uno
de los manifestantes, un granjero surcoreano— ayudó a los representantes del
hemisferio sur a mantenerse firmes.
El futuro de la
OMC es actualmente incierto.
Vayamos ahora a la Invasión de
Irak y a la manifestación por la paz mundial
que se produjo antes de la invasión. Éste fue un evento asombroso. Algo así
como diez millones de personas marchando en Europa, Asia, Africa, y América.
La cobertura norteamericana no fue buena, pero leí ediciones de Internet de
periódicos ingleses, franceses, cubanos, y mexicanos. Había demostraciones
en Malasia, Bangladesh, India, el Medio Este, la mayoría de los países
latinoamericanos, no recuerdo ya qué países en Africa —todos actuando
concertadamente, todos conscientes entre si.
Acabaré este catálogo de resistencia con una observación simple. Siempre que
las personas se manifiestan en cualquier parte sobre algo, algunos de sus
mensajes están en inglés. Las personas ya no hablan sólo de su situación o
nación. Ellos se dirigen el mundo entero.
¿Tengo alguna idea sobre dónde nos llevará esta nueva conciencia
internacional? ¿O si las luchas internacionales actuales por la paz y contra
el capital producirá un mundo mejor? No, claro no. Yo simplemente estoy
indicando que —como las defensas principales de la vieja sociedad, el estado
nación y los ejércitos nacionales, pierden poder— una organización mundial
dispersa, está tomando forma. Tiene una estructura descentralizada y se
recorre de abajo hacia arriba. Puede representar un nuevo tipo de estructura
social, o puede ser un camino sin salida. No tengo ninguna idea sobre cómo
se desarrollará o si se desarrollará en absoluto.
El mundo todavía está lleno de armas nucleares. El
SIDA está matando mucha
en Africa y está extendiendo a través de la anterior
Unión Soviética, junto
con microbios resistentes a multi-antibioticos. Nos estamos quedando con
poca agua dulce. Nuestra tierra se está degradando. Cientos de millones de
personas viven en la pobreza mas horrible, al borde de la inanición. Ahora
mismo, la inanición es debida a la pobreza, no a la falta absoluta de
alimentos en el mundo. Pero los granjeros de la Tierra no han producido la
suficiente comida para alimentar a la humanidad en los últimos cuatro años.
Nosotros hemos estado cubriendo la diferencia con los alimentos almacenados.
Esto no puede continuar indefinidamente —o por mucho tiempo.
La producción mundial de petróleo puede estar alcanzando el pico máximo hora
mismo, en un momento cuando la demanda por el crudo y el gas está subiendo a
nivel mundial. La Royal Dutch Shell registro una baja en sus reservas de
petróleo. Habían estado mintiendo sobre cuánto crudo tenían. ¿Quién esta
mintiendo? Leí a un experto que tiene dudas sobre las reservas de crudo
Sauditas. [4]
Y eso que no he mencionado el
Efecto Invernadero.
Estamos viviendo en una era revolucionaria y en una novela de ciencia
ficción de desastres. No, nosotros estamos viviendo en varias novelas
ciencia ficción de desastres a la vez. Los riesgos son inmensos. La
civilización humana puede estar en riesgo. Las soluciones van a requerir de
la ciencia y tecnología, así como luchas político sociales.
¿Qué estamos —como escritores o lectores de ciencia ficción—haciendo sobre
esto? Históricamente, la ciencia ficción ha tratado sobre los grandes
problemas, el uso y abuso de la tecnología, el escrutinio amplio de la
historia, y de cada clase de cambio. Históricamente, ha sido una forma de
arte admonitorio y visionario. ¿Estamos continuando esta tradición? ¿Estamos
escribiendo libros que reflejen con precisión el discurrir asombroso y
horrible de nuestra era? ¿Estamos hablando sobre el tipo de futuro que
nosotros queremos ver y de cómo empezar a crearlo?
¿O estamos, en las inmortales palabras del predicador en
Blazing Saddles,
simplemente dando empujoncitos?
Yo pronuncié un discurso antes en mayo de 2004. ¿Qué puedo agregar once
meses después?
Los problemas listados continúan aquí. Para dar tres ejemplos del 2005 de
marzo…
El 30 de marzo se entrego el Informe "Síntesis de Ecosistemas del Milenio".
Según el informe, el 60% de los ecosistemas del mundo están siendo
degradados o usados en forma no sustentable, aumentando la probabilidad de
que ocurran cambios abruptos que afecten el bienestar humano. Entre estos
cambios están las nuevas enfermedades, los cambios súbitos en la calidad de
agua, la creación de zonas muertas a lo largo de las costas, el colapso de
las pesquerías, y cambios en el clima regional.
"Abrupto" y "súbito" son temidas palabras de ciencia-ficción.
El 31 de marzo, el Agencia Internacional de Energía (AIE) publico un nuevo
plan de emergencia, a poner en marcha si la producción mundial de petróleo
cae 1-2%, como ocurrió durante el paro forzoso en la producción de crudo en
Venezuela el 2002 y la invasión de
Irak en el 2003. El plan incluye reducir
los límites de velocidad, multas de conducción, transporte público gratis, y
una semana de trabajo más corta. El plan es sólo una sugerencia. Los países
no tienen que cumplirlo. Pero el plan sugiere que la
AIE ya no cree que la
industria mundial de petróleo pueda compensar las bajas de producción.
Como en los cambios ecológicos, nosotros estamos viendo crisis súbitas, en
lugar de cambios lentos y elegantes: más evidencias de que nosotros vivimos
ahora en una novela de ciencia ficción de desastres.
El 23 de marzo de 2005, el parlamento hindú enmendó la ley de patentes para
acogerse a las directivas de la OMC con respecto a los derechos de la
propiedad intelectual.
Esto no parece especialmente dramático. ¿Por qué es importante?
Las drogas anti-virales genéricas que se usan para tratar el
SIDA en los
países pobres vienen principalmente de la India dónde la ley nacional ha
permitido a las compañías farmacéuticas analizar y copiar las drogas
patentadas. Los fabricantes hindúes venden sus drogas anti-virales a un
fragmento del precio cobrado por los dueños de las patentes (americanos y
europeos). Según el New York Times, las exportaciones hindúes al Africa
ayudaron a reducir el costo de las medicinas contra el
SIDA de $15,000 por
año a $200 por año. [5]
A partir del 23 de marzo, los fabricantes hindúes deben pagar los derechos
de autor a los poseedores de la patente lo que aumentará el precio de sus
fármacos; y la ley hace que copiar nuevas medicinas sea más difícil y caro.
Es casi un hecho que morirán personas debido a este cambio en el derecho de
patentes hindú.
Obviamente las corporaciones van a proteger sus patentes, aunque las
personas mueran. Nadie en su sano juicio sostendría que ese
capitalismo es
inherentemente moral. El argumento desde el siglo XVIII ha sido: individuos
privados que trabajan para su propio beneficio personal, intocados por el
altruismo e indiferentes a la felicidad de otros, crearán un mayor bienestar
para todos.
En un mundo dónde los recursos naturales, incluso el agua, están
disminuyendo, hacer negocios internacionales es la decisión obvia: conseguir
el control de los recursos. Si el agua esta disminuyendo, usted puede ganar
dinero si lo vende. Si el petróleo está agotándose, hay que vender tanto
como se pueda y lo mas rápido posible.
Esto nos trae como de costumbre a la lucha contra los negocios.
En Bolivia en 2003, las manifestaciones masivas, paros laborales, y bloqueos
al transporte forzaron al Presidente
Gonzalo Sánchez de Lozada a renunciar y
huir a los Estados Unidos. Los problemas importantes eran las privatización
del agua, petróleo, y gas y la propuesta de la construcción de un gasoducto.
El gasoducto llevaría el gas natural boliviano a Chile de dónde se enviaría
a California. Los bolivianos perderían un valioso recurso natural que podría
usarse para desarrollar su desesperadamente pobre país ; y —gracias a la
privatización—su gobierno no conseguiría un precio equitativo para el gas.
[6]
Los bolivianos habían visto esto antes. Empezando en el XVI, una inmensa
fortuna en plata y estaño se sacó de Bolivia, dejando la población nativa
sin nada. [7] Los bolivianos no quisieron perder otra fortuna. Ellos tomaron
las calles. Todavía estaban en las calles en abril del 2005, manifestándose
contra el presidente Carlos Mesa.
En Venezuela, Hugo Chávez —un presidente populista, democráticamente
elegido— ha estado comprometido en una lucha de varios años para mantenerse
en el puesto. Un golpe de estado en abril de 2002 fallo cuando ciento de
miles de venezolanos se manifestó a favor de
Chávez; él volvió al poder 48
horas después.
En diciembre de 2002 la gerencia de la compañía petrolera estatal venezolana
organizó un paro forzoso exigiendo la renuncia de
Chávez. Esta "huelga
general" contra
Chávez no se extendió más allá de las clases superiores y
medias principalmente blancas y acabó en el fracaso.
Chávez despidió a los
gerentes de la compañía petrolera.
La oposición empezó entonces a recolectar firmas para pedir un referéndum.
El 2004 él ganó el referéndum y fue confirmado en su cargo. Su posición no
es completamente estable, dada la hostilidad del gobierno norteamericano.
Pero de momento, él está cumpliendo lo que prometió: usando la riqueza
petrolera de Venezuela para el beneficio de los venezolanos comunes que son
personas desesperadamente pobres de ancestros aborígenes y africanos.
A finales de 2004, los ciudadanos de Uruguay eligieron a su primer
presidente de centro izquierda y pasaron una reforma constitucional
definiendo el agua como un bien público garantizando la participación
pública en cada nivel del manejo del agua.
Luchas comparables contra la privatización del agua están ocurriendo en la
India dónde las Colas están vaciando las reservas de agua en los distritos
agrícolas al envasar agua gaseosa para el mercado nacional hindú.
Deben notarse dos cosas sobre estas luchas. (1) ellos son ampliamente no
violentas. (2) en lugar de una vanguardia armada o ejército guerrillero,
ellas involucran demostraciones de masa, paros laborales, barricadas en los
caminos, y elecciones. Además, allí están repitiéndose los problemas: el
derecho a elecciones honradas, control popular de los recursos naturales, y
el derecho de las personas a vivir.
¿Qué tiene todo esto que ver con la teoría de
Immanuel
Wallerstein sobre la perdida de credibilidad en el estado después de
1968?
El Presidente
Sánchez de Lozada huyó de Bolivia debido a las masivas
manifestaciones contra el estado. El Presidente
Hugo Chávez retuvo su cargo
en Venezuela debido a las intervenciones populares en el negocio del estado
y de las clases políticas. Nosotros podemos agregar las manifestaciones
contra la OMC; las marchas mundiales por la paz en el 2003; las
manifestaciones masivas en España después del atentado al metro de Madrid y
la tentativa del gobierno por mentir sobre el mismo; las manifestaciones
populares en Georgia, Ucrania, y Kyrgyzstan después de las elecciones
posiblemente corruptas; y las manifestaciones masivas en Irak contra la
ocupación. Al parecer hay mucha gente en el mundo que esta poco dispuesta a
dejar que el estado tome las decisiones por ellas. Como se dice en la
maravillosa película Chicken Run (Pollitos en fuga), “los pollos se están
rebelando"
Chicken Run (Pollitos en fuga) se estreno el 2000 y debe de haber estado en
producción antes de 1999, así es que no podemos llamarla como una película
post-Seattle. Quizá es una película Zapatista. En lugar de tomar la granja,
como los animales de Orwell hicieron, los pollos escapan y establecen una
nueva sociedad democrática, similar (se puede decir) al autogobierno de los
"pueblos autónomos" que entraron en existencia en
Chiapas en los años
noventa. Los Zapatistas dicen explícitamente que ellos no quieren tomar el
poder. En cambio, ellos quieren ejercer poder dónde ellos están en los
pueblos de Chiapas.
¿Es esto una revolución? Aun no. ¿Se volverá en una? No lo sé. Pero yo no
pienso que las corporaciones —y los gobiernos que las representan— mantengan
los negocios como de costumbre; encuentro difícil de creer que los miles de
millones de personas irán calladamente a la muerte con tal que los negocios
puedan continuar como de costumbre.
Voy a terminar esto con una cita de
China Mieville, tomada de:
Nebula Awards
Showcase 2005. Él está hablando desde su particular sub-género de CF,
llamado New Weird. No sé nada sobre
New Weird (Nuevo Extraño), pero me gusta
su visión de lo que puede ser la ciencia ficción:
Es mi opinión que la ola en lo no-escapista, lo fantástico comprometido, con
su sentido de potencialidad ilimitada y el estallido encantado de las
fronteras, es una expresión de una apertura similar en la política de la
"vida real". El
Neoliberalismo colapso la imaginación social, reduciendo los
horizontes de lo posible. Con la crisis del
Consenso de Washington y los
rudos movimientos democráticos populares por justicia social, millones de
personas están recordando lo que es imaginar. Por eso lo
New Weird (Nuevo
Extraño) es la ficción post Seattle. [8]
Bibliografía
-
Mi comprensión de
Immanuel
Wallerstein viene de: The Decline of American Power: The US in a Chaotic
World (New York, The New Press, 2003).
-
William S. Lind,
"Understanding Fourth Generation War," January 15, 2005,
Antiwar.com.
-
"Primera
Declaración de La Realidad Contra el Neoliberalismo y por la
Humanidad,"
www.ezln.org.
-
"Get Ready for $50 US Oil!!" Energy Bulletin, June 15, 2004 and "Shell
Cuts Oil and Gas Reserves for the Fifth Time," Energy Bulletin, February 5,
2005.
-
"India Alters Law on Drug Patents," New York Times, March 24, 2005.
-
El gobierno dice que los beneficios del
Petróleo y Gas cayeron de 50% a
18% después de la privatización.
-
La mina de plata de Potosí en Bolivia produjo 137 millones de libras de
plata entre 1545 y 1835. Estas riquezas asombrosas contribuyeron mucho al
desarrollo económico de Europa. La plata se extrajo usando esclavos indios y
africanos. Se estima que el minero promedio trabajo seis meses antes de
morir, y que ocho millones de obreros murieron en Potosí. Aunque grandemente
vació, la mina todavía se trabaja hoy. Los mineros contemporáneos
normalmente empiezan trabajando en su adolescencia, aunque hay obreros más
jóvenes en la mina. Su esperanza de vida es de 40 años.
-
Nebula Awards
Showcase 2005 (New York, Roc, 2005) p. 50.
©
Eleanor Arnason.
Writing
Science Fiction During The Third World War Traducción de: Víctor Pretell
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