LA SERIE DE LOS MENDIGOS

Cuándo lleguemos a la Singularidad, ¿qué será de nosotros simples mortales? ¿Quiénes estarán a la punta de la ola liderando el constante cambio tecnológico? ¿Cómo afectarán los avances en genética a la evolución del ser humano?

Preguntas difíciles en efecto. Pero que deben ser contestadas a la larga, porque ese es el futuro al que nos dirigimos. En su trilogía de los Insomnes, Nancy Kress (Nueva York, 1948- ) busca respuestas a estas interrogantes. Y los resultados no son siempre satisfactorios.

A lo largo de los tres libros —Mendigos en España (1993), Mendigos y Opulentos (1994) y La Cabalgata de los Mendigos (1996)— se ve un conmovedor cuadro de constante cambio social y tecnológico bien construido donde la tecnología no siempre proporciona un futuro mejor. De hecho parece más bien el sueño de la razón, porque produce monstruos, y muy reales. La saga abarca —por sus razones particulares— un siglo en la historia futura de los EE. UU., desde el 2015 al 2121, y nos deja con expectativas abiertas al no llegar realmente a una solución definitiva, solo una transición, hasta que se llegue a un nuevo balance de poder en la sociedad.

Los Insomnes del título son una nueva clase de seres humanos, creados por modificación genética, que son exactamente eso: formas de vida más eficientes que no necesitan dormir y que como efecto colateral disfrutan de un proceso propio de rejuvenecimiento. Eso los vuelve en fenómenos ante la sociedad y los lleva a crear una nación propia: Sanctuary (“Santuario” en inglés), bajo el férreo dominio de la dinámica personalidad de Jennifer Sharifi, insomne renegada que detesta a la humanidad. Desgraciadamente, Kress se ciñe fácilmente al argumento de “buenos” y “malos” y presenta mucho antes que ella aparezca en escena a la heroína de la serie: Leisha Camden. Pero no crean que los libros son una simple lucha entre el bien y el mal; ocultos en ellos hay serias reflexiones sobre los impactos de la biotecnología en el ser humano y la ética que debe aplicarse a la hora de crearla con la profundidad de un Savater.

Al comienzo, Kress, describe de modo realista los roces entre la nueva minoría —que se muestra más productiva— con los “modelos anticuados” que somos los humanos “Durmientes”. Si puedes trabajar 24 horas al día y gozar de la vida eterna, ¿cómo no vas a disfrutarlo? Esto causa la envidia de la mayoría “normal” y fuerza a los Insomnes a aislarse del mundo en vez de buscar vías para la comprensión mutua —como lo intenta Leisha inútilmente—, llevándolos a una sociedad estática donde las mejoras solo son bien vistas si les otorgan ventaja contra los normales. Estos por su parte, contraatacan llenando de impuestos los productos que salen de Sanctuary. Misma industria del libro peruano. Leisha carga dos sambenitos particulares: su hermana normal (puesto que en ella falló la terapia genética) y la responsabilidad sobre el joven Drew Arlen, un “Vividor” que quedo tullido en su infancia mientras crecía junto a los Insomnes en Sanctuary ¿Qué es un Vividor? Quédense conmigo y sabrán además que es un Auxiliar.

En el mundo futuro de esta serie, antes de los eventos descritos, un genio japonés, Kenzo Yagai, inventó la energía-Y: una forma de energía barata multiuso. El Deus Ex Machina de la serie. En base a ese avance nuevas industrias y procesos se crearon al igual que una nueva filosofía, el yagaismo, donde el avance individual es lo que cuenta, no la colectividad. Y ese es el enfoque que los Insomnes, discípulos por necesidad de sus creadores —un grupo de Yagaistas—, tendrán que tomar aun cuando eso signifique sacrificar a la colectividad humana mayor de la que proceden.

De hecho los constantes frutos de su genio llevan a los Durmientes a un estado retrogrado de vida y a una gran división entre ociosos “Vividores” que se benefician del nuevo estado de bienestar creado por los inventos de Sanctuary y la barata energía-Y, a costa de su progreso intelectual, y “Auxiliares”, poseedores de modificaciones genéticas menores, que se mantienen al día de los logros en la ciencia.

No se engañen, desde el principio Kress nos hace conscientes que está narrando una distopía donde la ciencia y la elite están fuera de control, fuera del entendimiento humano. Y esta a la larga no sabe como lidiar con la Marcha de Imbéciles que ha creado por su culpa. Utopía se derrumba por su propio peso ¿Cómo?, lean la saga y descúbranlo por ustedes mismos. En el fondo no es culpa de nadie, podríamos decir casi irónicamente que esta es una tragicomedia de equivocaciones o es una muestra del movimiento implacable de las fuerzas de la historia. Pero Kress no es una fatalista. A lo largo del siglo de duras batallas, de medidas y contramedidas que ambos lados —Insomnes y Durmientes— aplican sin misericordia para mejorar el statu quo de la humanidad, hay luz para la esperanza y para el cambio. Decir más sería traicionar la historia. Vean como nuestros hijos nos superan solo para que los despreciemos, y recuerden, si odiamos, seremos odiados.

A pesar de haber hecho mi mejor esfuerzo por resumir la serie les advierto que solo he cubierto los hechos del primer libro. Así que no teman, tienen mucho que explorar. Un s. XXII totalmente diferente —sin embargo cercano— al nuestro, personajes reales, situaciones insólitas, tecnologías insólitas y posibles descendientes del Homo Sapiens magníficamente detallados ¿Qué más pueden pedir? Ah, y eso que no les dije porque la serie tiene que ver con los Mendigos. Tal vez crean que son los Insomnes, se equivocan.

©
Daniel Mejía, 20-09-07.

Si desea enviar algún comentario pulse
aquí
 

Google
Web www.velero25.net
 
El arte de Alan Gutierrez

 

Septiembre 2007

Volver

Editorial

Los premios Hugo 2006

Artículos
La serie de los mendigos
Daniel Mejía.
Escribiendo ciencia ficción durante la III guerra mundial
Eleanor Arnason.

Entrevista

John C. Wright

Relatos peruanos

Inconquistable
Luís Bolaños.

Relatos extranjeros

Horizonte de sucesos
Rafael Avendaño Torres.
Memorias de verde
Alexis Britto.
Caleidoscopio

Caleidoscopio

Reseñas
Historia natural
Daniel Mejía.
Fragmentos de futuro
Luís Bolaños.
Cine & Cómic

Una sombra al frente
Daniel Salvo.

Galería

Alan Gutiérrez
Víctor Pretell.

BitImagen

Crow Princess de Alan Gutiérrez
Luís Bolaños.


 
Ediciones Pasadas
  Recursos C-F
  Enlaces
  Escríbenos
  Suscríbete
 
.
Optimizado para 800x600
Agradecimientos

© 2003 Velero25.net
 Todos los derechos reservados.