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Hablar de Greg Egan (Perth,
1957) como uno de los nuevos y más importantes referentes de la ciencia
ficción actual no es novedad, tampoco lo es el contemplar su ya
considerable y meritoria obra (como en este artículo sobre su obra
novelística) y en el caso de Axiomático se puede decir sin atisbo
de dudas que se toca el techo, ya que, por la potencia de la narración,
la variedad de temas abordados y los cada vez más torcidos giros de
tuerca con los que el autor sorprende y que nos traen a colación ideas
de Borges (quien decía que el mejor modo de hablar metafísica era en un
cuento) y de Cortazar (quien sostiene que, para que un cuento funcione
tiene que, necesariamente, noquear al lector) logrando no dejar títere
con cabeza.
Y es que, para agregar injuria al insulto, Egan no menciona nada que no
pueda extrapolarse muy cercanamente de los avances
científico-tecnológicos actuales —el como, desde la física más dura
podamos llegar a la metafísica más delirante sin atisbo de duda si es
del todo sorprendente— y que en algunos casos, podemos decir con
reverencia o incluso con temor que están “aquicito nomás.” Veámoslos
ítem por ítem:
El asesino infinito
Es el primero de los relatos que podemos llamar “metafísicos” en el que
un asesino contratado —cuando no— por una corporación para matar a los
adictos de una Droga (S) que cambia la realidad. Narrado totalmente en
primera persona, el cuento te envuelve poco a poco, elaborado mediante
una serie de detalles que parecen inconexos pero que en realidad revelan
un final impresionante y totalmente inesperado
El diario de cien años luz
Es una muestra de cómo los horrores del determinismo de Laplace llevados
a la interpretación histórica, si acaso, conocer el futuro fuese posible
¿cómo determinaría eso nuestras acciones? O ¿cómo determinaría nuestras
mentiras? La historia de Egan no deja dudas al respecto.
Eugene
Nos muestra los riesgos de la ingeniería genética que determina ya desde
antes de nacer el futuro de los hijos que tendremos y de cómo ello sirve
para alimentar los sueños prometeicos de un profesional con una ética
bastante cuestionable, pero ante el asedio del presente, siempre está el
futuro para advertirnos.
La caricia
Es una narración que nos transporta a la vez, a la novela negra de
detectives y a un ambiente cercano al de los pornógrafos de la película
“8 mm” y es que ¿hasta qué punto podemos ir en nombre del arte? La
tecnología puede proveer medios naturalmente imposibles y que sólo
provienen de la mente del ser humano, aunque, cuando se puede hacer, lo
límites de lo moral parecen derrumbarse.
Hermanas de sangre
Es un cuento que podría encajarse dentro de lo que le llaman “Drama
Médico” y que resulta una poderosa y bien fundamentada crítica al poder
de las corporaciones y al como disponen de la vida humana sin la menor
consideración, lo cual empeora cuando el Método Monte Carlo se aplica a
la Biotecnología.
Axiomático
Que da nombre a la antología nos sumerge en el tema de los gadgets que,
a diferencia de ampliar las capacidades humanas, como en Cuarentena,
sirven para sencillamente cambiar de personalidad, esto es, locura al
alcance de los dedos, y como eso sirve y se interrelaciona con otros
problemas éticos (la pena de muerte, por ejemplo) Otra muestra de cómo
el derecho (y las ciencias sociales y humanas) parecen correr por detrás
de la tecnología y sus cada vez más demoledoras aplicaciones.
La caja de seguridad
Es una exploración de la (por ahora, conceptual) diferencia entre
persona y cuerpo, así, el personaje se halla cada determinado tiempo en
un cuerpo y vida distintas, aunque restringido a un determinado espacio,
alrededor del cual, una caja de seguridad —y los recuerdos que allí se
guardan— son lo único que permanece.
Ver
Nos muestra, de una forma un poco hiperbólica, lo frágil que resulta
nuestra dependencia del funcionamiento del cerebro, y como, ante
circunstancias excepcionales, puede mantenerse operativo, aunque no sin
consecuencias (venga uno a saber que consecuencias traería algo así en
una definición de “conciencia” o “experiencia”.
Un secuestro
Recurre al tema de las copias en software de las personas, tal como
trataba el autor en Ciudad Permutación y con un guiño de
similitud a un relato de
Bruce Sterling
en Cristal Express, con preocupantes implicancias éticas que nos
llevan a la vez a Descartes y a los Zen.
Aprendiendo a ser yo
Quizás el más intrigante de los relatos de esta colección, nos habla de
instrumentos (de naturaleza no especificada) llamadas “joyas” que,
insertadas en nuestros encéfalos al nacer, registran todas las
reacciones neuroquímicas de nuestro cerebro, aprendiendo a emularlo y
finalmente, a reemplazarlo, abriendo con ello la posibilidad de la
extensión de la vida y la conciencia a límites insospechados, es un
relato que podríamos llamar “transhumanista.”
Cercanía
En la misma guisa del relato anteriormente mencionado, ahonda en la
relación entre dos personas y su búsqueda por niveles cada vez más altos
de intimidad, lo cual, con ayuda de las “joyas” y la tecnología llegará
a profundidades ciertamente inquietantes.
El foso
A caballo entre el acuciante tema de la inmigración y los efectos de la
ingeniería genética, que pretende entre otras cosas, crear seres
realmente subhumanos, que, sorprendentemente serán inmunes a las
enfermedades.
El paseo
Es un relato que pasa muy bien como thriller psicológico, centrado en un
diálogo crudo y cruel entre un asesino y su víctima y que, pareciendo
previsible, tiene un final sorprendente con un giro de tuerca
absolutamente inesperado.
La Ricura
Es un subproducto de la ingeniería genética, un bebé no humano, pero que
sirve para parejas que no pueden tener hijos y no quieren pasar el
engorroso trámite de las adopciones y los papeleos relacionados, así se
obtiene un medio hijo, pero a veces, tener la mitad de algo es mucho
peor que no tenerlo, como comprobará el desafortunado personaje de este
relato.
Hacia la Oscuridad
Es otro relato basado en los misteriosos efectos de la teoría cuántica
aplicada al mundo macroscópico, en el cual, cual bomberos, personas
especialmente entrenadas deberán arriesgarse en aquel mundo para lograr
salvar a los afectados por un fenómeno aparentemente inexplicable.
Amor Apropiado
Es una extrapolación aterradora tanto de la tecnología biomédica como de
los abusos de las grandes corporaciones (en específico las aseguradoras)
y que nos mete en un nada fácil dilema acerca de la preservación de la
vida humana frente al usar el cuerpo para una función antinatural y
terrible, con consecuencias considerables para todos los afectados.
El virólogo virtuoso
Nos lleva a la mente de un alucinado religioso, que, desde la obligación
supuestamente “concedida por Dios” de arreglar los problemas del mundo
mediante una plaga para terminar con todas las plagas y del más
alucinante proceso del diseño de su plaga, que terminará cuando quien él
menos espera le de una lección de bioética. Quizás el más sorprendente y
avizor de los relatos de esta colección.
Y finalmente
Órbitas inestables en el espaciotiempo de las mentiras
Es una culminación extraña y anticlimática a la colección y que se
basa en una premisa rompedora: ¿Qué si las opiniones generalmente
aceptadas (que Dawkins llamaría “sopas de memes”) estuvieran organizadas
mediante atractores extraños? La conclusión no es nada simple.
En resumen, una colección impresionante en su diversidad, llena de
consideraciones éticamente inquietantes y que además, ambientados en un
ambiente de C-F cercana, nos muestran que la Ciencia Ficción está más
viva de lo que algunos dicen y que, sobre lo que nos pasa hay muchas
cosas —aún— que decir.
© Isacc Robles; 25-10-07.
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