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Quien soy para
acercarme con artefactos psicoanalíticos a la obra de Iván, a quien
considero un amigo y de quien creo está forjando la historia de la CF
tica, pero un par de relatos románticos fallidos y en general una
insistencia en el tema de la pareja y de las defecciones amorosas
orientan mi lectura hacia ese terreno, un tanto ballardiano y quizás
ubicado en un pliegue del género que no se explora demasiado, la
relación de pareja. Sólo por semejante hallazgo, ya sería digno de
comentarse, pero cuando además trae un puñado de sápidas, irónicas y
contundentes historias, con relecturas varias, dónde lo que lamentamos
es que sean tan cortas varias de ellas, comprendemos que sigue creciendo
como autor y que le aguardan, allí no más, en el horizonte cercano,
otras jornadas de creación y de éxtasis.
Ha perfeccionado el registro corto de tal manera que uno se asombra de
la creciente información e incremento de peripecias que logra en cada
vez menos párrafos y más veloces y hasta agresivos, conservando la
calidad narrativa y coqueteando con una áspera vena poética. Dubitativo
ante el dilema si eran de CF sociológica o relatos sociales de CF, me
decanté por la primera, ya que la segunda utiliza el género para
introducir ciertos temas que le obseden y trascienden el marco del
mainstream (slipstream que le dicen), y Molina se ubica cómodo y sin
vacilaciones en esa primera variante (revisen el título) sin otorgar
espacio a quienes tras saquearla terminan negándola a pesar de nutrirse
de su temática e imágenes, y con frecuencia hasta de sus lacras. Sus
osadas viñetas me recuerdan las pinturas de
George Grosz, el
gran expresionista alemán, creo que comparten el mismo filo cítrico y el
sarcasmo, ya que ambos dibujan el rostro de la clase dominante para
provocarla.
Día que se llama como tú, el
Es casi una broma elegir a un danés como ladrón, ya que la delincuencia
en Dinamarca es una de las bajas del planeta (entre 1995-2000 fue
negativa: -6.4 según las tablas que aparecen en el boletín del Instituto
de Estudios de Seguridad y Policía de España), pero según notas que
circulan por Internet poseen los testículos más pesados, pero la
eficiencia se la llevan los chinos, no hay duda que se juega por cambios
hasta en los niveles mínimos de los datos. En cuanto a los tres
misterios que lo animan, señalamos sin ser locuaces, que la presencia
investigada en Mercurio será por motivos estéticos, que el origen del
poema está vinculado a la belleza de su amanecer (Acostumbra incluir
pareados o cuartetos que a pesar de mi desconecte con la poesía admito
que poseen una cadencia envolvente y un atractivo innegable, otros
momentos similares a este ya me había deparado en sus dos tomos
preliminares), y que el amor disuelve como el agua la piedra de los
sucesos, así que como colofón nos arroja una hermosa constatación en el
regazo para que no olvidemos la multidimensionalidad humana.
Recomendable en grado sumo.
Bicentenario (Pueden leer el relato
aquí)
Otra de sus reiteraciones apunta a la conmemoración de efemérides, que
pueden ser ficticias, pero siempre fundamentadas por la sociología y la
historia, representadas en la figura de Juan Santamaría, héroe a quien
trata con mucha reverencia y cariño. Recia patada al fundillo de los
imbéciles que creen que el neoliberalismo salva y que es ciencia y no
ideología, crítica a quienes quieren convertir cuanto existe en la
realidad (incluido el patrimonio cultural) en mercancía, irónico hasta
resultar quemante y jocoso por donde nos le aproximemos.
Compre originales
Una vuelta de tuerca pertinente y cuya propuesta continua enlazada con
el anterior relato: ¿porqué no mercantilizar el derecho a morir después
de inventarse el suero de la inmortalidad (me llevó a Nancy Kress y sus
“insomnes”). Aquí roza el vientre inefable del hiperrealismo y lo asma
en forma magistral, sus breves explicaciones de lo que sucederá en el
planeta sin muerte (visítese otra opción de despliegue en “Mort” de
Pratchett) son muy jugosas y abren pistas que los mercantilistas
convertirían en un tostón de 800 páginas y que en su cuento son
¡asómbrense! sólo cinco. Potente denuncia sobre el tráfico de órganos
pero así mismo una desopilante boutade sobre la moda.
Escala imprevista
A pesar de utilizar su habitual destreza para referirlo y encontrarse
redactado con sorprendente cumplimiento no llega a gustarme la historia
de amor entre un pintor y una periodista, quizás porque las peripecias
repitan otras ya leídas (si bien se degustan con agrado) y los
acontecimientos se muestran ineluctables; pensó la atmósfera y el
encuentro, hasta el flujo de pasajeros y las tecnologías de enlace y
comunicaciones, pero el flojo remate final, jugando a la ruta del humor
pero lindando con la autopista de la tontería, lo lastran sin remedio.
Conspiración de las Zurdas, la
Desde el arranque viene impregnado de respeto emocionado, elige con
cuidado las palabras y aquello que podría generar rechazo es tratado con
pericia y aceptado gracias la maña con que lo introduce, y es así que la
historia del movimiento obrero costarricense y del partido comunista se
convierten en humus literario sin perder un ápice de su arista
sociopolítica y sirven de marco a una historia de amor con doble
movimiento, que nos exhibe la convergencia sobre un mismo sentimiento:
de fidelidad por parte de dos hermanas leales (que ameritan algunos
parágrafos más, ya que son las “zurdas”) y la infidelidad de una
burguesa, convertida en activista de izquierda, con un sindicalista
connotado; avatares que combinadas con la biografía observada a
distancia de una abuela tan excepcional, que ya quisiéramos fuera real,
aunque fuera para jactarnos de que l@s nuestr@s son mejores y con mayor
gracias que los neoliberales; es una historia de amor como ocurre con
frecuencia en sus textos, exquisita por los intríngulis: desde la
escasez de esperma en el esposo ricachón hasta la pasión vivenciada por
los amantes, se suponía que tales hechos provocarían un remezón en el
entramado familiar… no obstante al final queda en secreto y de allí la
investigación en el 2035, ¡ah!, por si acaso, para ese año se supone que
es normal un matrimonio gay en Costa Rica.
En busca de humanidad
El inicio puede parecer demasiado sarcástico para que tomemos en
consideración el tema, pero una vez más en su desarrollo está la clave
para que lo aceptemos, y entones los “coyotes” del río San Juan, los
debates en el congreso nicaragüense con congresistas cuyos apellidos
calcan los de la vida real, los cientos de miles de “ticos” ilegales
adquieren sentido y otorgan densidad al motivo de tal desplazamiento
inclasificable: no migran por una vida mejor sino por una existencia
plena, si ese deslizamiento fuera malicioso convertiría el traslado en
una invasión o “anexión blanda en cámara lenta”. No cabe duda de que el
ingenio visita con frecuencia las neuronas de Iván.
Graduación interrumpida
Partir de una universidad especializada en sexología sería ya gracioso y
singular, pero terminar con una protesta y queja del gremio de
prostitutas y de una reprimenda estatal a la institución lo llevan a una
dimensión de atrevimiento y sarcasmo inhabitual. Presentado como un
informe académico donde se acepta el papel de Costa Rica como “destino
coitativo”, si, así como lo leen (jugando con las palabras agrega
matices que no demandan descripción), redactado con el lenguaje
característico de un avance de investigación y con el sabor a un informe
de organismo internacional describe la biblioteca, los laboratorios, los
planes de estudio, el cuerpo docente (nunca mejor expresado), la acción
social y la calidad de los graduandos con un regocijo creativo propio de
la novela erótica, sobrepasando cualquier expectativa que intuitivos nos
hubiéramos planteado al comenzar la lectura… ¿o el pertinaz lameteo?.
Posee el valor agregado de un cuajo y de una ironía demoledoras.
Territorio liberado
Júpiter colgando sobre el protagonista es una imagen grandilocuente para
el recuerdo, si además anexamos un romance difícil, infidelidad por
medio, entre el esposo de la Presidente de la Comisión de Exploración
Espacial (colombiano)y una ingeniera de segunda línea (costarricense),
los elementos prometen y la sensación de que podría ir a más crece, sin
embargo, pocas frases después la impresión se va diluyendo, y culmina
como una medusa malagüosa arrojada a la playa, desintegrándose y
decolorándose hasta parecer un fantasma de si mismo, Inacabado, creo que
le faltó esfuerzo.
Alboroto de pecas
Hay momentos en que el supuesto futuro que nos presenta un argumento nos
abruma y azota con su significado, aquí el resorte fue “odontólogo”,
como en “Marea estelar” de Charles Sheffield fue la enfermedad del
“bocio” entre los colonos, lo que me sacudió: ¿acaso en el futuro una
enfermedad tan fácil de tratar seguirá existiendo?, idem con los
odontólogos, ¿por ventura no tendremos dentaduras perfectas?, pero
mientras lo que en Sheffield era torpeza y permanecía el malestar, con
Iván se desvanece ya que deviene en necesario para los pobres que al no
tener acceso a “servicio médico completo” son afectados por las caries
provocadas por la contaminación en que suelen laborar; viene acompañado
de cocaína legal, represiones militares sanguinolentas a sindicalistas
(algo usual en Colombia proyectado a este siglo), por un momento parece
que subsisten bolsones de producción industrial en medio de una sociedad
organizada según la producción de conocimiento, pero su propuesta es que
no importa cual sea la ruta persistirán los explotados, de allí que la
OIT haya sido disuelta, las corporaciones transnacionales sigan haciendo
su agosto, la devastación ecológica es extensa y profunda. Me estrangulo
de emoción el uso del poema “Liberté” de Paul Eluard como bandera de
resistencia para reconquistar sus derechos por los marginales del
sistema planetario solar, y como logra intensificar su efecto emotivo en
tan pocas líneas, pero uno quisiera que dedicara un par de páginas más
para ampliar los datos sobre las “bizancias”. Imprescindible.
Pirata Ramafá, la
Parte con una idea espectacular: consolidación democrática de los
modelos sociopolíticos de las colonias del sistema planetario solar, y
con una acción idem recogida de los pulps: Piratas de los asteroides
asaltando naves para pedir rescate por los secuestrados… o abducidos.
Ambas son tradicionales, pero no ocurre igual con el despliegue de las
circunstancias, porque el experimento promovido viene condimentado con
la porción de corrupción adecuada para tornarlo aceptable y la
supervivencia de los filibusteros es aburrida y organizada; el uso del
concepto “mutante” que adquiría un matiz desagradable al explicarlo toma
otro cariz y como es corriente en Iván, dormida entre meteoritos
agujereados, estaciones de tránsito y corporaciones transnacionales,
yace una “love story” con un final no por esperado menos potente y
encantador. Otro que no hay que dejar pasar.
© Luís Bolaños; 30-10-07.
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