
Terry Pratchett es
uno de los autores más populares del mundo y el escritor más exitoso
de fantasía humorística desde los días de Lord Dunsany, Thorne Smith
y L. Sprague de Camp. Para el 2005, ya había escrito 45 trabajos con
extensión de novela para adultos y niños (además de muchas otras
colaboraciones, libros de ilustraciones y publicaciones tales como
calendarios) las cuales han vendido más de 40 millones de copias en
numerosos lenguajes.
Pratchett es mayormente famosos por sus serie del Mundodisco; el
volumen trigésimo enmarcado en ese extraño planeta plano: Thud!, fue
publicado en Octubre del 2005. Mientras que Pratchett ha dado
multitud de entrevistas, rara vez, si alguna, ha hablado sobre los
orígenes de su trabajo y de como caza ideas para sus historias. Pero
en la Minicon del 2005 (la convención anual de ciencia-ficción en
Minneapolis) discutió por primera vez públicamente las experiencias
infantiles que le llevaron a la creación de los personajes en el
Mundodisco, así como sus investigaciones de vida entre los Mendips
—las legendarias- colinas embrujadas de Somersetshire, Inglaterra.
La siguiente es una versión editada de la entrevista que Pratchett
ha aprobado para publicación.
SFW:
Terry, dinos
un poco sobre ti.
Pratchett: Bueno, nací. [Se detiene
para reír.].
SFW:
Lo sospechaba.
Pratchett: Nací en un asilo, pero fui llevado a una pequeña villa en Buckinghamshire. Soy el ejemplo quintaesencial de un hijo único. La casa
en la que crecí —siguiendo el ejemplo de Monty Python— ni siquiera tenía
agua. Mi padre tenía que usar una manguera cada día en la casa de al
lado y llenar una pequeña cisterna que mi madre usaría en el fregadero.
Era el interior del país. Teníamos luz de gas, y cada semana o dos mi
madre solía venir con una enorme batería seca de 90 voltios que prendía
la radio. Pero nunca pensamos que éramos pobres. Todos a los que
conocíamos estaban en la misma situación, así que pensábamos que era
simplemente el estado del mundo.
Fue justo tras la Guerra, así que si tenías una casa con un techo en
ella, te podías considerar afortunado.
Había muchos niños en la villa, y fue idílico, porque fuimos la última
generación pre-televisión. Nosotros íbamos en una nube de polvo con
montones de brazos y piernas juntos. No teníamos una charca; de otro
modo me habría ahogado joven de todos modos. Aparte de eso teníamos todo
lo demás que necesitábamos.
Probablemente nunca fuimos a más de media milla o dos tercios de milla
de casa.
Pero había bosques y campos, sabrás. Era magnífico.
Una de mis memorias más tempranas es ser llevado por mi madre a un
centro comercial enorme llamado Gammages, en Londres, a ver a Papá Noel.
Así que aquí tienes a este chico que creció en una casa con velas y
luces de gas, y va a Londres en tren —el cual es una aventura por
derecho propio— Tendría como 6. Va a un centro comercial brillantemente
iluminado. Había más juguetes de los que uno podría imaginar. Y muchas
de mis obras futuras comenzaron ese día. A ver si puedes ver las pistas.
Primero, una persona pequeña en un enorme centro comercial; para empezar
me perdí. Cuando mi madre me encontró, iba hacia las escaleras
mecánicas, subiendo y bajando.
Y entonces nos fuimos corriendo a ver a Papá Noel. Volabas al Polo Norte
en un aeroplano de madera. Puedo recordar eso con la claridad del
cristal; había una puerta en este lado y no se suponía que te dieras
cuenta de que la puerta por la que salías estaba al otro lado del
aeroplano. Cuando subías había el ruido del avión prendiendo motores, y
entonces había un chirrido y ruidos a medida que nubes falsas pasaban a
lo largo de las ventanas. Cuando cierro mis ojos, puedo recordar el
chillido de las nubes.
Y cuando salí, ya no puedo recordar a Papá Noel, porque no puedes ver
encima de la cara de un dios. Había esta figura de 25 pies de alto que
sonaba a truenos y tuve un regalo. Creo que posiblemente me hice la pis,
como la mayoría de chicos tiende a hacerlo. Los Papa Noeles siempre
tienen algún material a prueba de agua en el área de la rodilla. Uno de
los trucos menos conocidos del negocio.
Así que Papá Puerco comenzó ahí. Y El Éxodo de los Gnomos [Camioneros
(1988), Cavadores (1990) y La Nave (1990)] empezaron ahí. Lo bueno es
que mientras otros chicos tienen plenitud de hermanos y hermanas, volvía
a casa con un cuarto solo para mí, y en navidades solo había un chico al
cual comprar regalos, así que salía ganando de todas formas.
SFW:
Y con el transcurso del tiempo,
descubrió el fandom.
Pratchett: Eso vino después. Lo importante era que, en 1957, Brook Bond
Tea produjo la serie de tarjetas "Out Into Space". Mi familia se puso a
beber naranjada en vez de te para que tuviéramos suficiente dinero para
coleccionar esas cosas. Eran como tarjetas de béisbol. Me tomo un tiempo
darme cuenta de esto, y solo en el último año o dos: descubrí primero la
astronomía. Teníamos un buen cielo donde vivíamos. Y si tú coleccionabas
50 de estas tarjetas de té —y básicamente les hacíamos unos cuantos
cambios en lo que conocíamos— si sabías todo lo que decían las tarjetas,
sabías más astronomía que probablemente el 99.99 del resto de la
población. Así pues, las coleccionaba ávidamente y veía el cielo.
Terminaron en el camino de todas las cosas., Ya sabes, una vez que dejas
el hogar, tu madre encuentra este final alterno a Star Wars que ese
agradable Señor Lucas te dio y lo vota.
Recientemente contacté a este coleccionista de tarjetas a través de la
magia de la Internet y compre el set completo entero. Me lo podía
costear. Hay una versión de 60 libras y otra de 300 libras. La
diferencia estaba en la impresión de letra pequeña de algunas de las
tarjetas. Así que pensé que mejor me quedaba con la versión de 60
libras.
Era como ese amigo Proust. Se come un biscuit y regresa en el tiempo.
Estoy mirando a Júpiter ahora —es de color negro y púrpura en esa carta—
y tengo 9 años de nuevo.
Mis padres me compraron un telescopio, creo que era un telescopio
especial; producido por La Compañía de la Clase de Telescopio Que Tus
Padres Te Compran Sin Leer el Libro Sobre Telescopios. Así pues, todo lo
que veías ahí tenía un halo alrededor. Podías ver las lunas de Júpiter,
y nada más. Pero tenías que permanecer afuera…debí de convertirme en un
experto en esa luna. Y entonces me compré hace unos años un Meade
LX2000, y entonces conseguimos construir un observatorio, uno construido
exclusivamente con ese propósito. Como nuestra casa es de un millar de
años de antigüedad, hay toda clase de cosas en construcción involucradas
al respecto. ¡De hecho casi tuvimos un observatorio de techo de paja en
un punto dado!
Lo que es curioso es que mi afición a la ciencia-ficción viene de la
astronomía. Yo no era un astrónomo, porque ellos tienen que ser serios y
dominar las matemáticas. Simplemente pensé que era genial porque podías
permanecer de pie toda la noche.
Yo tengo la mentalidad de un turista. Tomo un interés en las cosas.
Aprendo mucho de ellas, pero nunca me llego a enganchar. Así pues, me
metí en la radio de onda corta. Me construí un receptor y escuche, y fue
divertido. Entonces me moví hacia algo más.
Entonces inventé el circuito integrado.
SFW:
[Considerando seriamente sus
palabras] ¿Cómo lo hizo?
Pratchett: Fue interesante. No sabía que alguien más lo había hecho.
Pero estaba ahí sentado y pensando, estoy construyendo todas estas
pequeñas radios transistorizadas del tamaño de una caja de fósforos.
Tenía un transistor que me costó siete chelines y seis peniques; el
tercio de una libra en esos días. Y los transistores eran tan valiosos
que comprabas enchufes pequeños para conectarlos en tus circuitos. Ya
sabes, ahorrabas de tu bolsillo y comprabas un transistor. Así que
pensé: "OK, me pregunto si realmente puedo hacer que el resistor, el
capacitador, el transistor y el diodo sean parte de lo mismo", de modo
que no tuviera que cablear entre ellos. Solo tenía 13 años en ese
tiempo, pero si hubiese sido mayor e ido más rápido a la oficina de
patentes, ¿quién sabe?
SFW:
Me recuerda el caso de Arthur C.
Clarke: si el hubiese patentado el concepto de satélites de
comunicaciones, se habría retirado, en digamos, 1947.
Pratchett: Toda esta CF me trajo el mismo impulso que estaba recibiendo
por parte de la electrónica. Eso y el hecho de que vía el libro El
Viento en los Sauces [por Kenneth Grahame], comencé a interesarme en la
fantasía. Estaba yendo por esa curva de masa que distorsiona el espacio,
pero finalmente caí en el hoyo llamado "ciencia-ficción".
Esos eran los días en los que era posible leerse toda la CF que era
publicada en tapa dura. No toda la CF publicada en las revistas quizás,
pero ibas a una convención y todos los demás habían leído lo mismo que
tu. ¡Y no se no permitían chicas! Pero algunas veces podían ir esposas y
novias.
La mayoría de personas vestían camisetas, como suelo recordar. Y se
llamaban Ken. A menos que se llamaran Ted.
SFW:
Y hablando de Ted, su primera venta
fue a Ted Carnell.
Pratchett: Esa fue una magnífica forma de cortarme la conversación.
SFW:
Lo intento.
Pratchett: Tenía 13 años de edad. Tras la escuela solía ir a un viejo
refugio para bombas en High Wickham, y había un pequeño jardín crecido
ahí junto a esta tiendita llamada "The Little Bookshop", donde esta dama
anciana se sentaba, tejiendo, haciendo el té todo el día y vendía
pornografía morbosa. Pero en orden de tener algo en los mostradores de
afuera, parecía tener una ilimitada cantidad de C-F Inglesa y Americana
de segunda mano en un estado razonable. Pienso que debe haber venido de
la base de la Fuerza Aérea cercana. Solía ir ahí dos veces a la semana
tras la escuela. Pero estaba consciente de que en los estantes
superiores había material de naturaleza rosa.
Pero alrededor del piso, en cajas de cartón, sin ordenar, había hasta
copias de Unknown Worlds y cosas como eso. Dios sabe, creo que mi mamá
voto hasta eso. Cualquier conocedor de lo que esa tienda vendía habría
estado asombrado de que este niño de 13 años fuera y viniera dos veces a
la semana saliendo con un maletín muy gordo. Digo, ¿cómo demonios
encontraba tiempo para hacer su tarea?
Si, hice una venta y descubrí al fandom, llegando a mi primera
convención en 1963 o '64, eso fue todo. Lo dejé después de tres o cuatro
años porque obtuve mi trabajo; era un aprendiz de periodista en el
periódico local, lo que significa que estaba a prueba y por lo tanto era
un parásito de sus recursos. Ellos te hacían trabajar muy duro,
pagándote prácticamente nada a cambio, pero eres el aprendiz
tradicional, y de hecho aprendes una carrera. Trabajaba en las tardes, y
coqueteaba, estudiando para los exámenes que tienes que pasar para
conseguir tu certificado de profesional, y en ello la vida se volvió
compleja.
Pero siempre tenía un profesión de autor latente, y me tomó cuatro años
escribir el libro. Después que hice El Color de la Magia [1983], a la
misma velocidad, de hecho, los ejemplares comenzaron a venderse. Y así,
no sin ambición, escribí La Luz Fantástica [1986], cambiando de repente
mi vida. Con Mort [1987], el cual fue el cuarto libro, tenía dinero más
que suficiente para dejar mi trabajo, que como todos saben era el de
oficial de prensa para alguna estación de poder nuclear.
SFW:
¿Me equivoco en recordar que tomó
el trabajo justo tras el incidente de Three Mile Island?
Pratchett: [Asiente.] Me uní a la industria no mucho después de lo de Three Mile Island [en 1979], y estuve ahí todo el camino hacia Chernobyl
[en 1986]. Pero tuvimos nuestros incidentes locales. Alrededor de cada
viernes, uno de los reactores estallaba —de nuevo—. Era mi trabajo
decir: "Bueno, no dejamos mucha radiación. ¡Con las justas podrían
verla!" De hecho, casi nada pasaba, pero la sensibilidad al tema nuclear
era tal que hasta un cierre planeado se volvía una gran cosa.
Aprendí mucho en ese trabajo. Sabes, cuando pones científicos,
ingenieros y burócratas en el mismo edificio, emergen cosas
interesantes. Dave Langford escribió un libro llamado The Leaky
Establishment, del cual pensaba que era un trabajo de no ficción porque
expresaba exactamente como yo recuerdo a la Junta de Generación de
Electricidad. Por ejemplo, todo lo que escribías tenía que ser tipiado
por las jovencitas en la secretaría. Pero los procesadores de palabras y
las impresoras se estaban volviendo tan baratas que los científicos de
hecho tipiarían sus propios reportes con largas ecuaciones en ellos. Y
entonces la impresión saldría al área de tipiado para ser retipiado por
estas jovencitas que habían estado en la escuela de tipiado y nada más.
Con un poco de suerte, se tomarían varios días de ida y vuelta con las
ecuaciones correctas. Era increíblemente tonto.
Tuvieron que cambiar las reglas para mi porque dije: "Soy el oficial de
prensa. Tengo que tipiar noticias. De hecho, si un reactor explota, no
creo que las personas quieran saberlo la semana que viene".
Así pues, se me permitió hacer mi propia redacción.
SFW:
Mundodisco es probablemente el mito
más autosostenido y exitoso de nuestra era.
Pratchett: Bueno, está esta mujer; no se si la conocen o han oído hablar
de ella…si estrechas los parámetros un poco como "escrito por un tipo
calvo", más o menos, quizás. Ha hecho bien. Ha vendido alrededor de 40
millones de copias a lo largo del mundo hasta ahora.
Ahora, ¿por donde comienzo? Simplemente era divertirse con los clichés.
Tan simple como eso.
Y también fui construyendo a lo largo de los años de todas las lecturas
al azar que he ido haciendo, una especie de investigación serendipítica;
la clase de investigación que haces cuando no sabes que investigar. La
naturaleza del Mundodisco me dio la oportunidad de hacer todo tipo de
cosas. Pude encajar más o menos todo en ella. Para el libro cuatro,
descubrí la alegría de la trama. (Ese fue Mort.) Di un paso atrás con
Rehechicero [1988], porque sabía que los aficionados querían más de
Rincewind. No disfruté particularmente escribiendo Rehechicero, pero
permaneció en las listas de best-sellers por tres meses. Y entonces
pensé: "Al infierno con los aficionados, haré lo que quiera".
Ahora hago lo que quiero, y eso ha cambiado mucho a lo largo de los años
—al igual que yo—. Creo que en total escribo mucho mejor de lo que solía
hacer. Había un mayor nivel de libertad en los libros iniciales, porque
el mayor problema con un universo creado es que las cosas se acumulan.
La vigilancia de la ciudad, que ahora es una fuerza que temer,
representa ese problema; es como tener a Superman en tu ciudad: no hay
sitio para Batman hasta que Superman sale de la ciudad. Al final será el
peso de la historia y geografía del Mundodisco lo que lo lleve a un
final.
SFW:
Hay un cierto número de temas que
son recurrentes en su trabajo. Obviamente, La Muerte está siempre
presente, en una especie de forma jovial y paternal. Y eso me lleva a
preguntarme sobre su actitud hacia las creencias de las personas que son
como si no estuviesen relacionadas a la realidad en torno nuestro.
Pratchett: Cuando trabajaba como periodista local y regional, hace
muchos años, por alguna razón recibía solo las asignaciones "chifladas".
Recuerdo una en particular: había esta pareja muy anciana pero veraz,
quienes habían visto esta extraña nave aterrizar en el bosque. Esto fue
alrededor de Octubre o Noviembre. Eran una pareja sincera. Y habían
dicho que en un punto dado, había aterrizado detrás de estos bosques,
pero estaban aterrorizados de ir y mirar. Así pues fui en mi motocicleta
ese atardecer a la misma hora, y ahí estaba: yo lo vi. Era de una
especie de color naranja rojizo, y de hecho brillaba, y entonces, por
supuesto, comenzó a descender, y allí finalmente, cayó la noche. Sabes,
eso fue estúpido, en serio; el sol se pone cada día.
Sueles encontrarte con las personas que son perfectamente normales,
excepto que debido a los fluidos eléctricos, la chica a veces despertaba
solo para encontrarse flotando cuatro pies encima de la cama. "Bien",
dije, "pero, ¿cómo sabes que son cuatro pies por cierto? ¿Podrían ser
tres pies con nueve pulgadas?
"Me gustaría escribir al respecto". Y estaba la mujer que tenía su
ventana abierta para que pudiese ver los platillos voladores…
SFW: ¿Cómo fue que el
concepto de hechicería le interesó cuando era un niño?
Pratchett: Lo bueno sobre Inglaterra es que lo tenebroso te rodea.
Ciertamente en el área de pizarra donde vivo ahora —y donde nací— las
colinas en los campos y los dólmenes tienen leyendas al respecto. Cada
colina es el trono de Arturo.
SFW:
Y el resto…
Pratchett: …es sagrada o algo por el estilo, o probablemente le
pertenece a las hadas, o a los santos, o a ambos. Tiempo compartido, ya
saben. Donde solíamos vivir en los Mendips estaba a poca distancia de la
Wimblestone. En la víspera del Solsticio se levantaría y danzaría
alrededor del campo, y si te miraba —exactamente como, no tengo idea— te
aplastaría hasta la muerte. Y había además cuentos de un granjero que
intentó moverla, pero aunque contrató tiradas de caballos no pudo
hacerlo. De hecho, es la punta de un conglomerado dolomítico si sabes
que es eso.
SFW:
Y tengo que preguntar, ¿que tan
cerca está el pub a esa piedra?
Pratchett: Suelen decir que todos los pubs en las Mendips están
conectados por líneas rectas. Lo que en verdad quieren decir es que
oficial y probablemente no lo están, pero te pones a cruzar los campos y
caminar a través de las verjas y cosas por estilo, porque la sidra hace
cosas extrañas a tu cerebro.
SFW:
Eso es lo que llamaríamos sidra
cargada en este lado del Atlántico.
Pratchett: De hecho es nuestra variedad. En una casa de sidra de la
localidad, un turista fue llevado al hospital y sufrió un lavado de
estómago después de beber dos tragos. En 1973, mi esposa Lyn y yo
estábamos en una casa de sidra. Tenía asientos para reclinarse con un
alto respaldar, y podía oír a los muchachos de antaño detrás nuestro;
estaban discutiendo como podías ver la diferencia entre huellas de zorro
y de gato en la nieve. Uno de ellos dijo: "Bueno, tu gato, verás,
caminaría así". [Pratchett hace gestos con sus manos en imitación de un
gato caminando.] "Pero un renard caminaría así." Y le dije a Lyn que
mejor recordáramos estos porque era posiblemente la última vez que
alguien en estas islas se referiría inconscientemente a un zorro como un
"renard." Eran un gran grupo de tipos, aquellos; tenían las caras
curtidas por el clima y un solo diente.
La razón es que la sidra te carcome los dientes. También hace lo mismo
con tu cerebro. Hay una pequeña prueba para todos ustedes, personas
orientadas a la ciencia. Para hacer la variedad local de la sidra, uno
tiene que comprimirla en enormes presas de metal en las granjas de las
destilerías de Somerset, y va hacia los conductos de metal, de ahí va
hacia los tanques donde comienza el proceso de fermentación.
Es un jugo de manzana muy, muy ácido. Y los conductos por los que pasa,
están hechos del metal más fácilmente disponible en grandes cantidades
en las Mendips: plomo. Y además pones un buen bistec en la barra para
alimentarte.
Un día el analista del condado publico algo sobre los niveles de plomo
en la sidra pura. Después de eso, fui a ver al Viejo Harry, la persona
de la cual solíamos comprar nuestra sidra. Le dije: "Harry, ¿crees que
hay algo de verdad en el rumor que la sidra pura daña nuestro cerebro?"
[Pratchett pone una expresión que recuerda a uno de los personajes del
Goon Show.] "¡Ooh, No se s’bre eso m’chacho!" [Se pone a hablar por unas
cuantas líneas en un casi incomprensible dialecto de las Mendips.]
Por otra parte, a donde quiera que fuese, el Viejo Harry tenía en su
bolsillo un montón de notas que pesaban al menos 20 libras. Así que solo
tenía unas cuantas células cerebrales funcionales, pero, ¡maldita sea,
eran muy útiles!
Uno se vuelve más consciente de la continuación de la historia aquí, y
la hechicería y material al respecto que viene naturalmente. Leí
montones cuando era niño, y le añadí a ello más y más con mi interés en
el folklore.
Yaya Ceravieja evolucionó a partir de eso.
Y solía conocer a Tata Ogg. Ella era una pequeña anciana con la risa más
sucia que te puedas imaginar; tuvo varios esposos, era una viuda, y era
pequeña, tonta y caminaba con un bastón. Realmente ella amaba su licor.
Era un personaje adorable, por lo tanto la puse en el libro sin mayores
cambios. Yaya Ceravieja, por otra parte es un personaje inventado, pero
parece real. Siempre me pareció real a mí. Pero tengo que ser cuidadoso.
Es el trabajo de ellos creer este material [se refiere, gesticulando
hacia la multitud en la convención]. Si comienzo a creérmelo en serio,
soy un candidato seguro para la chaqueta blanca con las mangas largas
opcionales.
SFW:
Terry, ¿hiciste servicio miltar
nacional?
Pratchett: No, se acabo tres años antes de que me tocara.
SFW:
Pregunto por las muchas agudas
observaciones en sus libros sobre los militares; por ejemplo el modo en
que los soldados jóvenes fuman cigarros.
Pratchett: Bueno, si. He visto a un tipo que cuando estaba viniendo y no
debía, se puso a fumar, a hacer esto. [Hace una pantomima de un hombre
ocultando un cigarrillo encendido en su boca.] Es solo observar la vida
misma. Lo hago todo el tiempo saben; la gente pregunta: ¿cómo sabe sobre
los militares?, ¿cómo sabe sobre la hechicería? Bueno, la realizan
personas. Es sobre la dinámica de un grupo con una clase oficial sobre
ellos. Solo es sobre el modo en que la gente actúa.
Déjeme preguntar: ¿Alguno de ustedes está familiarizado con la palabra "twaddle",
que significa “tonto” o “sin sentido”? [La audiencia lo admite.]
Paradójicamente, fui a una vieja factoría de limonada que había sido
preservada desde los años ’30, y aún tenía el cuarto donde hacían el
twaddle, el cual era el almíbar básico a partir del cual uno hace
bebidas ligeras. Se comienza con 10 galones de twaddle, y se añade cien
galones de agua, y entonces se añaden los sabores. Y terminamos teniendo
una larga discusión con el curador sobre que había venido primero, y
obviamente el twaddle significando algo sin sentido era un término muy,
muy viejo. Esa es la clase de cosa que me gusta hacer a mí. Porque algo
ahí te guiará a un gran hecho que encajará hermosamente en la historia.
Sigo esas pequeñas pistas: como funciona la factoría y como hacen la
limonada en esas claraboyas de cristal enormes. Es algo que he planeado
para otro libro.
Saben, cuando era un niño solía leer libros como The Romance of the
Postage System [El Romance del Sistema Postal] o The Romance of Steel
Making [El Romance de la Manufacturación del Acero] ¡Y esas cosas son
románticas! Realmente lo son, pero ya no lo pensamos así, ya no más. Hay
un poema famoso: "Este es el correo postal cruzando la frontera,/
Trayendo el cheque y la orden postal". Y estaba redactada al ritmo del
tren acelerando y desacelerando. Es realmente increíble que puedas
enviar una carta y llegue a su destino el día siguiente.
Salgo al mundo e investigo sobre relojes, producción del gas, o algo, e
invariablemente encontraras algo que no es sobre eso sino que es un
hecho que te han tirado en la cara. Un ejemplo, este es un spoiler para
aquellos que no hayan leído Pies de Barro [1996]. Estaba leyendo un
libro sobre alquimia y me encontré como podías envenenar a una persona
lentamente con una vela a la que le hubieses añadido arsénico. Es un
modo perfectamente bueno de envenenar a alguien a la larga. Y lo mejor
era que la gente investigando en tu cuarto por la fuente del veneno,
tenía que llevarlo consigo para ver a donde iban. Esta es exactamente la
clase de cosa que te cae en las manos y se vuelve parte de la trama.
Me fascinan los motores de vapor, el telégrafo y los mecanismos
complicados. Pienso que la tecnología estuvo en su ápice antes de la
edad electrónica, porque para lo que podías usar la electricidad era
para encender motores. Para el tiempo en el que la telefonía remplazó a
la telegrafía, habían encontrado maneras de enviar 12 mensajes
simultáneamente a través de un cable de telégrafo.
La ingenuidad real y genuina de Julio Verne se había aplicado en la
práctica a un mundo de engranajes y tubos vibrantes.
Era más divertido que con los circuitos integrados.
SFW:
Ha ganado muchos premios, y hay uno
en particular que permanece en el misterio a nosotros los nacidos en
América que cualquier otro. Y es que en 1998 recibió la Orden del
Imperio Británico. Ahora, si entiendo bien, ¿no fue en Buckingham Palace
y de hecho conoció a la Reina?
Pratchett: Era el Príncipe Carlos ese día. Y él fue es que se identificó
como otro fan más del Mundodisco.
SFW:
¿Y cómo fue la conversación?
Pratchett: Bueno, lo hice fácil para él. Le dije: "Bueno, ¿por cuanto
tiempo a sido un príncipe? ¿Así de largo?" Bueno, él preguntó unas
cuantas pequeñas preguntas. Lo que no dijo fue: "Hey, soy uno de sus
admiradores más grandes ¿Firmará este libro para mi?" La familia real no
hace ese tipo de cosas.
Déjenme explicarles como funciona. Recibes esta carta de la oficina del
Primer Ministro, y lo primero que haces es llamar a tu agente diciendo:
"Esto es una broma, ¿verdad?" Y el hace algunas llamadas para decirte:
"No es una broma".
Fue un gran día cuando sucedió. Era un día en Mayo. Mi último libro
había logrado ser numero uno en ventas. Entonces salí a caminar por
nuestro jardín y una orquídea salvaje había florecido. Entonces abrí
esta carta diciendo que había recibido la OIB. En cierto modo fue como
si la monarquía, los lectores y Dios estuviesen votando por uno en el
mismo día.
La carta de la oficina del Primer Ministro en si es extraña. Dice:
"Ahora, mire, si le damos un premio y no estamos diciendo que lo
haremos, ¿usted diría —aunque lo hiciéramos o no— si?" Todo lo que se
hace para impedir el escándalo. Y escribí una carta diciendo: "Si lo
hicieran —y entiendo que quizás no— por lo demás diría que si". Y
entonces no le dices a nadie al respecto. Lo cual es un poco difícil.
Es como cuando gané el Carnegie, el cual es posiblemente el mayor premio
de libros para niños. Sabes de antemano de ello por dos meses. Y es muy
difícil no insertar la frase "Acabo de ganar el Carnegie" en cada
oración. Tienes que mantenerlo en secreto.
Al final mi madre vino. Y ya se pueden imaginar a mi madre caminando
alrededor del Palacio de Buckingham. [Hace una pantomima de su madre
quitando el polvo de la mesa y moviendo su cabeza en disgusto.] Y mi
esposa y mi hija vinieron. Fue grandioso
Pero fue algo raro. Todos los OIB fueron y también todos los CBE, MBE,
IBE, HGI, HIV; todos a la vez. Y no hay alcohol. el Palacio de
Buckingham ha estado hacienda esto por un largo tiempo. No hay alcohol.
Y el Jefe Palitodorado en Ordinario viene y habla contigo. Gran tipo.
Ellos son tan buenos haciéndolo. Te dice lo que va a pasar; también está
el Vicemariscal del Aire Esto-y-Lo-Otro: "Lo llamaremos Charlie, puedes
ir allá y detenerte cuando llegues a su lugar". Y está este adorable
tipo de la RAF, con trenzas doradas en su pelo, parado ahí. Todos ellos
tienen lo que para la Aristocracia Británica es buena; no exactamente el
toque del pueblo, pero te hablan al menos y puedes seguirles la
corriente.
Tampoco había lavatorios. Ellos tienen lo que debe ser llamado el Jefe
Vigilante de la Vejiga, sin embargo, quien vigila por cualquiera que
comience a buscar “eso”. Y te das cuenta que hay esta área del muro con
una puerta muy delgada alrededor. Algo así como una puerta de James Bond.
La presionas y entras a este adorable lavatorio victoriano.
Además está la Banda de la Artillería Real de Caballos; pienso
francamente que disparar desde caballos no es algo que el ejército
debería hacer. Por no hablar que la banda estaba cantando canciones de
Los Miserables. Tu sabes, hay un montón de canciones que no deberían ser
cantadas en esas circunstancias; hay una canción sobre las masas
oprimidas, por ejemplo. La-la-la la la-la-la.
Por cierto, estaba en un traje de madrugada y me veía malditamente bien.
Finalmente vas arriba y tienes una pequeña charla, junto con el diálogo
de "Bien hecho".
Y entonces lo que quieres es un brandy.
Es algo extraño, porque el único servicio que alguna vez he hecho a la
literatura es declarar en cualquier ocasión posible que no me gusta. No
estoy seguro porque me metí a ella. Es más fácil salirse. Pero solo vale
la pena salirse si puedes decirle a los demás que te saliste; no hay
ningún caso en salirse si nadie sabe, ¿eh? Y pienso, cuando la gente me
pregunta porque la acepté, es por la mejor de las razones: Hace a mi
mamá sentirse orgullosa.
La otra cosa es que siempre estamos hablando sobre la C-F saliendo del
ghetto y cosas por el estilo. Bueno si te van a dar un gong, que ahí
sean entregadas las medallas. Nunca rechaces una medalla o una
promoción.
©
Science Fiction Weekly
(Entrevista
por: Jim Young)
Traducción para Velero 25 por: Daniel Mejía
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