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Producida por XEBEC (Stellvia
del Universo, Nadesico, Bakuretsu Hunters, etc.) y
dirigida por Nobuyoshi Habara, Sokyuu no Fafner: Dead Aggresor (Fafner
del cielo azul: Agresor muerto) es una serie de animación de 25 episodios
que cuenta además con una precuela para distribución en vídeo (OVA) llamada
Left or Right, y que, ambientada en el siglo XXII, relata la lucha
final de la humanidad por su supervivencia, recurriendo como es usual en el
anime, al Robot Gigante como medio para vencer a un misterioso enemigo
alienígena.
El año es 2145, en una isla cerca al Japón, llamada Tatsumiya, una comunidad
vive aparentemente en toda paz y tranquilidad, hasta que la irrupción de un
ente conocido como Festum revela la verdadera naturaleza de la Isla.
Y es que Tatsumiya es uno de los últimos bastiones de la humanidad, barrida
del planeta por estos misteriosos seres, un emplazamiento de última
tecnología que es parte del llamado proyecto Alvis, donde además las armas
definitivas de la humanidad (el Robot gigante de turno, que le da el nombre
a la serie) se preparan.
Como es también común en las series de este tipo, los destinados a pilotar
estas armas son todos adolescentes de entre 14 y 16 años, hijos de las
familias de los habitantes de las islas, siendo el primero en hacerlo y
también el principal personaje de la historia Kazuki Makabe (voz: Makoto
Ishii), hijo de Fumihiko Makabe (Masahiko Tanaka), segundo al mando de la
Isla Tatsumiya, a bordo del Fafner Mark Elf (Fafner prototipo 1), apoyado
por el Sistema Siegfired, comandado por su amigo Soushi Minashiro (Kohei
Kiyasu) para enfrentar a la amenaza.
Y es que esta nueva amenaza, los Festum, son totalmente distintos a
cualquier amenaza previa que se haya visto en una producción de este tipo,
asumiendo múltiples formas que van desde enormes gigantes de apariencia
cercanamente humanoide a formas que podríamos llamar más “animales” pero que
tienen en común el actuar como gobernados por una sola mente, no hay
individualidad ni posibilidad de comunicación con un Festum, cuya única
expresión aparente es una pregunta lanzada como una voz mental: “¿Estás
allí?” y que es sólo un preludio a la posterior y casi inevitable
asimilación, en la que la mayor parte de la humanidad ha sido sumida ya y
que tiene algo que ver con el manejo de las fases cuánticas de la materia.
Frente a la inminente extinción se erigen dos fuerzas para enfrentar a la
amenaza Festum: las fuerzas de la Neo-ONU, más bien una milicia flotante sin
ubicación fija y el personal de Alvis, quienes, usando los Fafner, librarán
duras batallas por su supervivencia, en las que las bajas, en algunos casos
mortales, ocurrirán invariablemente.
Y pese a todo, Kazuki y sus compañeros Maya Toumi (Marika Matsumoto), Koyou
Kasugai (Miyu Irino), Kenji Kondo (Minoru Shiraishi), Sakura Kaname (Satomi
Arai), Mamoru Kodate y Shouko Hazama (Miyu Masuki) enfrentarán a los Festum
capítulo tras capítulo, y aunque la victoria les sonreirá, no siempre podrán
sentirse felices por ello. A ello se suman posteriormente las apariciones de
otros dos pilotos: Kanon Memphis (Sanae Kobayashi) y Michio Hino (Hideyuki
Yori)
La Historia se desarrolla en una continuidad lineal, aunque con ligeros
flashbacks, para acentuar algún asunto importante sobre el pasado del
personaje, y se narran en paralelo los hechos de las dos facciones humanas,
aunque con un mayor énfasis en Alvis y la Isla Tatsumiya, con unos pocos
cameos para los Festum.
El diseño de personajes, a cargo de Hisashi Hirai (S.CRY.ED,
Gundam SEED Destiny) es bastante logrado para los estándares del
anime, presentándose una mayor preferencia por los rostros triangulares y
las expresiones pesarosas o sombrías, a esto se suma el trabajo del
Diseñador Mecánico Naohiro Washio, responsable del diseño de los Fafner, el
cual posee una interesante combinación de robustez y flexibilidad (un
intermedio entre las formas rígidas de las series de robots de antaño y la
esbelta flexibilidad de, por poner un ejemplo, los EVAs de
Neon Genesis Evangelion)
además de los otros modelos de Mechas, los cuales son más “robóticos" en el
sentido del diseño.
Por otro lado, se hace un uso combinado de animación convencional con
secuencias en 3D, sin que se note claramente en la producción cuando se
recurre a cada cual, lo cual nos habla de un planeamiento bien llevado y un
guión de animación bien ensamblado.
Los escenarios de la serie, que van desde la tropical tranquilidad de la
Isla Tatsumiya hasta los fríos hielos del polo norte también están muy
cuidados, estableciéndose, al menos en los capítulos finales, secuencias de
animación de batalla bastante complejas y que cumplen con satisfacer al
espectador.
El guión, escrito por Tow Ubukata y Kazuki Yamanobe mantiene un manejo del
ritmo narrativo trepidante en las escenas de batalla e insufriblemente tenso
para las escenas de “resolución” esto es, donde los misterios de la serie se
explican, lo cual ocurre muy de a pocos y donde no se presentan
inconsistencias, siendo capaces de presentarnos con un ambiente de contigua
zozobra, donde la esperanza parece estar a punto de perderse, como en un
precipicio al que se aferra.
La música, complemento fundamental para la animación, está conducida por
Saito Tsuneyoshi y es ejecutada por la Orquesta Filarmónica de Varsovia,
conocida por colaborar con proyectos de Anime y similares, tales como
Macross Plus y la película de acción real Avalon, de Mamoru Oshii
y que consigue una ambientación que combina lo épico y sombrío, en cierto
modo, con referencias a las Operas de Wagner. Nota aparte son los temas de
apertura y cierre, interpretados por el dúo Angela (Atsuko y Katsu) que van
claramente en la guisa de la trama.
Es inevitable hacer paralelos entre esta producción y otras similares como
Rah Xephon o
Neon Genesis Evangelion,
en el sentido que se nutren de la mitología como fundamento (Evangelion la
Judeo-Cristiana y un largo etcétera,
Rah Xephon la Maya y
Fafner la Nórdica) aunque las diferencias salten a la vista: Evangelion
trata sobre todo, con temas psicológicos, enmarcados en un ambiente místico,
Rah Xephon lo hace en
cierto modo, aunque desde el punto de vista de una conspiración sutilmente
llevada, en cambio Fafner se acerca más a la narración de una tragedia, en
la que cada victoria es duramente ganada, no hay momentos para la comedia,
el tono de los personajes es más bien solemne y serio y no existe una
esperanza de victoria, aunque, como se puede ver al final, tal vez sí de
convivencia.
En resumen, una serie de anime de calidad bastante alta, que puede ser
disfrutada por varios tipos de espectador y que nos dejará reflexionando
acerca de si somos tan merecedores de la “primacía sobre la creación” que
aparentemente tenemos.
© Isaac Robles;
27-01-07.
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