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Para aquéllos de ustedes que son nuevos en el
arte de criticar la ficción de otras personas, unas palabras de consejo:
El valor de la crítica es sólo parcialmente para proveer retroalimentación
al autor; quizás la parte más importante es desarrollar habilidades críticas
que puedan aplicarse a su propio trabajo. Ser considerado sobre los
sentimientos de otras personas, sobre lo que ellos han creado no es
simplemente una aplicación práctica de la Regla Dorada, —si usted no es
cruel con la historia de otra persona, ellos no pueden ser crueles con la
suya cuando le llegue su turno— esta práctica puede ser aplicada incluso a
su propio trabajo, nunca evaluándolo ni demasiado favorable o
desfavorablemente.
Una crítica debe empezar evaluando el intento. La Nueva Crítica pensó que
esto era una falacia —la falacia intencional— pero a menos que entienda lo
que el autor estaba intentando hacer, usted será incapaz de evaluar qué tan
exitoso ha sido el trabajo. Cada historia tiene alguna forma ideal a que
está apuntando —esto podría llamarse la teoría Platónica de la ficción— y la
meta última del critico es discernir cual es la forma ideal y ayudar a que
el autor lo vea y lo consiga. A veces esto es difícil tanto para el critico
como para el autor, pero es una parte esencial de la ayuda al autor y de la
mejora de las habilidades y compresión del critico.
Los críticos deben intentar ver lo que hay de bueno en una historia antes de
intentar pensar en maneras de mejorar lo que no funciona. Pero esto y lo
precedente no implica que los críticos deban someter una historia a alguna
norma menor porque el autor no es un escritor profesional.
Hemingway dijo
que escribir una novela es como entrar al cuadrilátero con
Tolstoy, y
escribir un relato de CF es como entrar al cuadrilátero con todos los
escritores que consiguen publicar sus historias. El único éxito
significativo para un relato es la publicación, y todas los relatos deben
medirse contra esa norma: ¿Qué hacer para tener una historia publicable? Ser
considerado con los sentimientos del autor es diplomático y tácticamente
deseable —los autores aceptan mejor la crítica cuando no están enfadados o
heridos. Pero el insulto mas grande que se le puede hacer a un autor es no
tomar su trabajo en serio y no someterlo a los mas altos estándares.
El autor debe entender que no todos leemos las historias idénticamente.
Todos traemos un juego diferente de experiencias y expectativas ante el
proceso de lectura que produce una serie de lecturas que chocan
tangencialmente con la propia historia —esto es parte de lo que es conocido
como la "respuesta critica del lector". El trabajo del autor es poner los
distintos puntos de vista en el contexto— si el espectro de opiniones es
amplio, el trabajo puede necesitar un ajuste de las expectativas que
despierta, después de una cuidadosa consideración. En cuanto al resto, el
autor debe tomar lo que es útil y aplicarlo, y guardar lo demás para una
posible consideración posterior. Después de todos, las decisiones
definitivas sobre la forma y substancia de la historia son responsabilidad
del autor.
En general, los críticos deben evitar comentar sobre los errores
gramaticales —la puntuación, deletreo, dicción o estructura de la frase
excepto cuando eso entra en la forma de la comunicación. Un comentario
general ("la gramática siguió sacándome de la historia", por ejemplo) es
suficiente. Enfóquese en una apreciación general.
Todos podemos hacer un comentario sobre cada historia pero debemos ser
sucintos. Sea analítico; no divague. Intente llegar al corazón de sus
reacciones, porque ese es el arte que usted desea cultivar para su propia
mejoría —el de deducir rápidamente qué funciona para usted y que no lo hace.
Usted puede cuestionar frases individuales o incluso párrafos que no llevan
a preguntas que la historia no responde, pero concentre su atención en una
impresión global. Esa impresión global, la comprensión de lo que el autor
está intentando hacer y qué tan bien lo consigue, debe dirigirse hacia lo
que sería necesario hacer para que la historia sea publicable.
Finalmente, recuerde que la tarea mas dura de los escritores es conocer
cuando ellos han escrito bien y cuando han escrito mal. La mayoría de los
escritores tienen los deseos creativos y las habilidades o no serían
escritores; pero ellos no son a menudo buenos críticos, lo que implica otra
serie completa de talentos. Eso es lo que nosotros aprendemos en los
talleres, tanto al criticar las historias de otras personas como al tener
nuestro propio critico.
Las recomendaciones de Goethe para los críticos son una buena norma para un
taller:
¿Qué pensó hacer el autor?
¿Qué tan bien él o ella lo hicieron?
(lo último e importante) ¿Era algo bueno de hacer?.
©
James Gunn.
How to be a goog
critiquer and still remain friends
Traducción de: Víctor Pretell
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