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Álzate al cielo,
Alcanza las estrellas
Por el brillante camino al mañana,
Toma al inexperto corazón en tus manos
Y ve lejos
De Ashita no e brilliant road, tema de apertura
Producida por XEBEC (Bakuretsu Hunters,
Martian Sucesor Nadesico, Love Hina, entre otras) y cuyos 26 capítulos
fueron emitidos por TV TOKYO durante 2003, Stellvia del Universo es
un serie que mezcla a los elementos de drama adolescente, enfermizamente
propio del anime con una buena mezcla de elementos de Space Opera y Hard
Sci-fi.
Ambientada en un hipotético año 2365, 189 años después de que la Tierra
fuese casi arrasada por el estallido de una supernova, perdiendo al 99% de
su población, y cuyos sobrevivientes son conscientes de que es sólo el
principio, ya que lo que le pasó a la Tierra fue sólo la primera ola, se han
organizado en un gobierno mundial abocado a enfrentar el paso de la
supernova, en lo que se llama La Gran Misión
Parte fundamental de este plan es la creación de las llamadas fundaciones
(un evidente cliché) estaciones espaciales ubicadas en puntos estratégicos
del Sistema solar y que serán baluartes en la lucha por la supervivencia de
la especie humana.
La protagonista principal, Shima Katase, es una alumna de la Academia
Espacial, siendo aceptada en la Fundación II: Stellvia, a pesar de la
oposición de su madre, con la que incluso llega a tener un fuerte altercado
antes de partir.
En su viaje, conoce a una alegre y despreocupada joven llamada Alyssa
Glennorth, quien se convertirá en su mejor amiga y compañera de cuarto y, a
medida que pasen los episodios, a su grupo de compañeros de primer año, con
sus peculiaridades, pero de los que podemos destacar a la madura Yayoi
Fujisawa, quien regresa a la escuela después de haber salido de allí a causa
de un accidente y Kouta Otoyama, un tranquilo chico que, a pesar de parecer
del promedio, guarda más de un secreto.
A su llegada son recibidos por los estudiantes avanzados, de los cuales se
destacan los conocidos como los cuatro grandes, a saber: Ayaka Machida (la
más joven de estos y que tiene un deseo de sobresalir que casi es obsesión,
Kent Austin, el intelectual, Shoujin, un tipo con extrañas aficiones (se
viste siempre de tipo ninja) y Najima, que siempre anda diciendo cosas raras-
Asimismo tendremos tiempo de acompañarlos a sus primeras clases, donde
conocerán a sus primeros profesores, entre los que podemos destacar a Leila
Barthes, una piloto de primera categoría que encontró en enseñar su vocación
y Jinrai Shirogane, severo profesor que buscará sacar lo mejor de su
potencial.
Asimismo, la escuela está dirigida por Richard James, quien siempre tiene un
animo optimista y la tendencia a creer en sus alumnos y Sergei Ruskov, su
excéntrico sub-director, que es una persona bastante rara.
La trama de la serie es muy lineal, recordándonos en algo a
Infinite Ryvius, ya
comentada, aunque no tan detallada en el tratamiento de personajes, ya que
el punto de vista predominante en la historia está en Shima y en las
relaciones que establece con los demás personajes, aprendiendo y madurando
en el proceso, comenzando a entender de lo que se trata el universo que se
despliega a su alrededor.
Sri Aurobindo nos habla que cada vida es una gran oportunidad, ya que es el
nacimiento de un nuevo universo. Esto es especialmente cierto para los
alumnos y tripulantes de las Fundaciones, particularmente para Shima y
compañía, que tendrán un primer año inolvidable. Ya que participar en la
gran misión no es moco de pavo.
La serie está dividida, más o menos en dos arcos de historia bien definidos,
que cubren, respectivamente, a la Gran Misión y a la Misión Génesis, que
ocurre cuando la humanidad se da cuenta que lo que causó la supernova que
casi obliteró a la humanidad era algo mucho peor, una de esas cosas
terribles que suelen ocurrir cuando dos estrellas de neutrones chocan. Una
fractura espacial, rompiendo el orden dimensional de nuestro universo y
creando un espacio donde otras dimensiones se manifiestan, pudiendo
encontrar referencias a este fenómeno en obras tales como
Schild’s ladder de Greg
Egan o Luz de M. John
Harrison.
Pero para sobrevivir a esta enorme prueba, la humanidad no estará sola, ya
que contará con el indirecto apoyo de otra especie inteligente (y más
avanzada, que además nos había estado observando ya desde hacía mucho) que
si bien nunca se revela por completo, presta información muy valiosa acerca
de la fractura espacial.
El diseño de personajes, hecho por Makoto Uno, es bastante típico del anime,
aunque con un énfasis más infantil en el aire y las expresiones de los
personajes. Otro cantar es, sin embargo, la animación de escenarios y
acción, en la cual las peripecias de los personajes por el espacio, ya sea
en sus cazas de entrenamiento Bianca, en los más avanzados Keitty o en los
Robots Gigantes (no podían Faltar) Infinty y Halcyon, con una abundancia en
diseños en 3D bien cuidados y con interfaces computacionales bastante
convincentes.
El guión, a cargo de, Ichiro Okouchi y varios más, presenta una trama
bastante ágil, aunque con claroscuros, pausas en las que los personajes se
sientan a hacer cuentas y a darse cuenta que las cosas no eran como las
habían pensado, a esto ayuda el diseño de personajes, a cargo de, , de corte
bastante juvenil, muy alejando de la pretensión realista de
Infinite Ryvius, así como
de su consistencia dramática, no hay situaciones traumáticas ni decisiones
que alteren diametralmente el comportamiento de un personaje. Aunque si se
muestran las dudas y angustias de cada personaje: la falta de confianza de
Shima, la aflicción de Kouta por proteger a Shima, la envidia de Ayaka, etc.
Aunque centrándose en el valor –fundamental y extremadamente sobrevaluado
respecto a nuestros tibios estándares- de la amistad, ya que un equipo de
amigos con que contar en todo momento puede ser la diferencia entre la
inminente caída y la victoria sobre la adversidad.
En resumen, una producción de anime con la que se puede pasar bastante bien
el rato, y de paso, aprender unas cuantas cosas interesantes.
© Isaac Robles;
19-02-05.
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