BICENTENARIO

Iván Molina Jiménez es uno de los brillantes escritores de ciencia ficción de Hispanoamérica (Latinoamérica, Sudamérica, etc. como gusten) tiene publicadas dos antologías muy recomendables: La miel de los mudos y otros cuentos Ticos de Ciencia Ficción y El alivio de las nubes y más cuentos Ticos de Ciencia Ficción.

En este relato inédito Molina Jiménez incursiona originalmente en un tema de palpitante actualidad para nuestros países y nos da un brillante ejemplo de como puede ser empleada la CF para plantear temas y dar miradas a futuros probables. 


–Siéntese, por favor.
–Gracias. Como le expliqué en mi mensaje, soy periodista del Mexico Times, y preparo un reportaje sobre la privatización de los activos culturales del Estado costarricense. Aunque el caso de Costa Rica está abundantemente documentado, me gustaría volver sobre algunos temas ya conocidos y profundizar en otros. Puesto que usted fue la diputada que lideró la oposición al proyecto, considero fundamental incorporar su punto de vista.
–Con mucho gusto.
–¿Tengo entendido que la propuesta original de privatización se presentó a la Asamblea Legislativa en abril del 2046?
–Sí, aunque bajo la forma de una apertura regulada. Ese asunto fue el eje de la campaña electoral del 2042. El candidato de la Unidad Rojiverde Libertaria (URL) insistió en que, para reducir el gasto público y aumentar los ingresos del fisco, era indispensable que el Estado diera en concesión a la empresa privada la organización de algunas conmemoraciones oficiales, como el 11 de abril (día del héroe nacional Juan Santamaría), el 25 de julio (anexión del Partido de Nicoya) y 15 de septiembre (independencia nacional).
–¿Fue durante esa campaña que el periódico Transnation y las cadenas Septica y Opretel empezaron a impugnar el control del Estado sobre las conmemoraciones y a denunciar que era un monopolio?
–El cuestionamiento empezó desde mucho antes. Durante las movilizaciones populares de inicios del siglo XXI contra el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la figura de Juan Santamaría fue utilizada sistemáticamente por quienes se oponían a ese convenio. A raíz de eso, empresarios vinculados a la publicidad comenzaron a plantear que las conmemoraciones oficiales podrían ser administradas mejor por el sector privado. La primera vez que escuché eso fue en el 2015, después de que True & Exact Facts publicó los resultados de una encuesta sobre el tema.
–Por esa época el Congreso de Estados Unidos discutía el proyecto para convertir a George Washington y a otros padres fundadores en marcas comerciales…
–¿Cómo olvidarlo? Yo estaba en Filadelfia cuando se votó la propuesta. Ciertamente, lo ocurrido en Costa Rica era parte de una tendencia mundial a mercantilizar el patrimonio cultural de los países; sin embargo, creo que la utilización de Santamaría contra el Tratado provocó que los empresarios y políticos costarricenses tuvieran, aparte de razones financieras, un motivo ideológico para impulsar esa privatización.
–Disculpe, pero me cuesta entender esto: si existía un interés tan temprano del sector empresarial por controlar ese patrimonio, ¿por qué el proceso se demoró tanto?
–El intento por privatizarlo fue bastante errático. El primer proyecto que se elaboró con ese objetivo fue presentado a la Asamblea Legislativa en el 2018 y proponía traspasar las conmemoraciones del 11 de abril y del 15 de septiembre a Heroes Inc., una corporación estadounidense constituida en Nashville, Tennessee, en el 2010.
–¿La cuna de William Walker, el filibustero al cual derrotaron los costarricenses en 1856?
–¡Exactamente! Los impulsores del proyecto se olvidaron de ese pequeño detalle del pasado costarricense. La propuesta provocó un repudio popular masivo y tuvo que ser retirada de la Asamblea. La privatización pareció olvidarse durante algunos años, pero volvió, poco a poco, a ser defendida por cámaras empresariales y dirigencias políticas, y se abrió pasó en las campañas electorales del 2038 y el 2042.
–¿En qué difería la propuesta del 2018 de la que finalmente se aprobó en el 2046?
–El proyecto del 2018 implicaba que Heroes Inc. tendría un control total y exclusivo sobre la conmemoración del 11 de abril y del 15 de septiembre y podría explotarlas, comercialmente, sin límite alguno, durante períodos de diez años, prorrogables por decisión única del Ministro de Hacienda.
–¿Es decir que si un poeta deseaba publicar un soneto dedicado a Juan Santamaría primero tenía que cancelarle los derechos correspondientes a Heroes Inc.?
–En efecto.
–¿Y que obtenía el Estado?
–Cinco por ciento de las utilidades declaradas por la empresa durante los primeros diez años de operación, proporción que, vencido ese plazo, ascendería a diez por ciento fijo.
–¿La apertura era más compleja?
–Sin duda. El proyecto presentado en el 2046 suponía crear una Superintendencia General del Patrimonio Cultural, la cual adjudicaría la concesión a la empresa que ofreciera mejores condiciones, regularía estrictamente sus actividades, velaría porque tributara en proporción a sus ganancias –mínimo 20 y máximo 30 por ciento– y, cada cinco años, podría convocar a un nuevo concurso.
–¿La propuesta del 2046 era mejor para el país que la del 2018?
–Por supuesto.
–¿Por qué, entonces, usted la atacó tanto?
–Tuve dos razones. La primera es una cuestión de principios. El patrimonio cultural le pertenece a la sociedad costarricense y, por tanto, no debería ser vendible ni objeto de comercio.
–Los de la URL dicen que esa es una posición superada.
–Para los de la URL los únicos valores que existen son los financieros.
–¿Y su segunda razón?
–Los diputados de la URL lograron imponer un orden legislativo en el que, primero se debía votar la apertura, y después las leyes complementarias para crear la Superintendencia. Lo que iba a pasar era previsible.
–Esa legislación todavía está en discusión en la Asamblea.
–¡Precisamente! Es allí donde los políticos de la URL y los empresarios desean que permanezca.
–¿Será aprobada alguna vez?
–Lo dudo. Los diputados de la URL, en el 2046, procuraron atrasar su votación con miles de mociones y, posteriormente, le introdujeron tantas modificaciones inconstitucionales que, aunque fuera votada favorablemente, la Sala Cuarta se vería forzada a anularla.
–¿Cómo valora usted la apertura después de transcurrida casi una década?
–El resultado está a la vista: Zlim Partners es, actualmente, el propietario exclusivo, por tiempo todavía indefinido, de las principales conmemoraciones de Costa Rica. La corporación no tributa porque opera con “pérdidas”, pese a que todos los años el Estado costarricense le cancela millones de dólares para poder celebrar, en escuelas y colegios, el 11 de abril, el 25 de julio y el 15 de septiembre.
–De acuerdo con lo que me dice, ¿la apertura no le deparó beneficio alguno a Costa Rica?
–Le voy a contestar de esta forma: cuando era niña, Juan Santamaría era el de la estatua que quemó el mesón, y una podía ir a ver al muchacho –gratis– todo el tiempo. Ahora, el monumento sólo se puede contemplar durante una semana, en el mes de abril de cada año, porque Zlim cobra 10.000 dólares diarios por exhibirla (parece que el próximo año, con motivo del bicentenario de la Campaña Nacional, la tarifa será triplicada). Y Juan es, hoy en día, apenas una figura publicitaria que promueve el consumo de gaseosas orgánicas, cigarrillos con feromonas, pizzas para bajar de peso, automóviles solares, laciadores de cabello, sueños digitales para ser feliz y condones inteligentes con sabor a kiwi.

© Ivan Molina Jiménez; 2006
Si desea enviar algún comentario pulse aquí

 

Google
 
Iván Molina Jiménez

Costarricense (1961). Catedrático de la Escuela de Historia e investigador del Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericana (CIICLA) de la Universidad de Costa Rica. Autor, coautor o editor de numerosos estudios sobre historia de Costa Rica, solo basta poner su nombre en cualquier buscador y saltaran las variadas publicaciones que ha realizado.

En el campo de la ciencia ficción ha publicado La miel de los mudos... y El alivio de las nubes...
Entrevista a George R. R. Martin
El arte de Richard Corben
Suscríbete al
Grupo Asimov

Powered by es.groups.yahoo.com Yahoo! Grupos

Junio 2006

Volver

Editorial

Ciencia ficción y totalitarismo

Artículos
La guerra de los mundos de Harry Turtledove
Sheli Teitelbaum.
Tecnología fascista, sexualidad e innovación tecnológica
Luís Bolaños.
Ensayo

Ciencia ficción, ocultismo y mitos nazis
Manfred Nagl.

Entrevista
George R. R. Martin
Relatos peruanos
La rueda del progreso
Daniel Salvo.

Relatos extranjeros

Bicentenario
Ivan Molina Jiménez.
Reseñas
La conjura contra América
Daniel Salvo.
El cuerno de caza
Daniel Salvo.
El sueño de hierro
Daniel Salvo.
El hombre en el castillo
Isaac Robles.
Hitler victorioso
Daniel Salvo.
Cine & Comic
Nazis del espacio: recordando "V"
Anthony Leong.
Galería

Richard Corben
Víctor Pretell.

BitImagen

De Treed a Den, los múltiples rostros de Richard Corben
Luís Bolaños.


 
Ediciones Pasadas
  Recursos C-F
  Enlaces
  Escríbenos
  Suscríbete
 
.
Optimizado para 800x600
Agradecimientos

© 2003 Velero25.net
 Todos los derechos reservados.