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No es mi intención
interpretar el Nacional-Socialismo en términos de fantasías pintorescas.
Sin embargo, el no tomar en cuenta y considerar como inofensivos los
elementos irracionales del nazismo, lo que es evidente desde el
principio, ayuda a imaginarse la aparentemente “incomprensible
naturaleza” de las acciones nazis.
En el Nacional-Socialismo, las contradicciones e irracionalidades de un
sistema socioeconómico capitalista y sus estructuras de poder se
transmutan en una ideología y apología aparentemente “naturales”. El
poder clasista ligado a la explotación se convirtió en racismo, con
una raza de amos y su mística del liderazgo; los ciclos de crisis
económicas y externalidades se convirtieron en la ley cósmica de los ciclos recurrentes;
el carácter alienante de la ciencia y la tecnología mal utilizadas como
medios de dominación se convirtió en la idea principal de cultos
secretos seudo religiosos; el subdesarrollo de la economía y la
tecnología así como de las condiciones sociales se convirtieron en una
oscura mezcla de industrialismo descontrolado con la teoría de “Sangre y
Tierra”. La permanencia de las decadentes clases dominantes era
resguardada por mitos de “conspiraciones”, mientras a las masas
oprimidas se les ofrecía chivos expiatorios para que desfogaran sus
agresiones reprimidas.
Aquellos que no hayan podido identificar las apologías de la
irracionalidad que aparecen en la filosofía “seria” (de Schopenhauer y
Nietzche a Spangler o Jung) como conducentes al oscurantismo, se
sorprenderán al ver que tales fantasías son repentinamente tomadas en
serio cuando el fascismo llega al poder.
En 1919, la burguesía alemana trataba por todos los medios de mantener
su poder. Mitos y magia salieron de los cuartos de diseño y de las
cafeterías para luchar contra la razón y la revolución. La circulación
de panfletos y tratados seudocientíficos se incrementó. La ciencia
ficción, leída por aquellos a quienes no alcanzaban los panfletos
seudocientíficos y filosóficos, también sucumbió ante ese
irracionalismo. La idea de que era tiempo de una “re-orientación
espiritual” también para la literatura fue sugerida incesantemente por
tales autores. Invocaban a las sensaciones y fantasías
imaginativas que ayudarían a conquistar el zafio “materialismo” y su contraparte literaria, el realismo. Una articulación aparentemente no
política de estas tendencias rezaba así:
“Hay muchas
evidencias de que el materialismo mecanicista – derivado de las
ciencias exactas que han impreso su marca en la década pasada, está
en franca decadencia, debido a la reciente revolución espiritual.
Obviamente, los anhelos trascendentales de la mayor parte de la
humanidad no pueden ser suprimidos a largo plazo… Para empezar,
hemos arribado nuevamente al punto de vista de lo “maravilloso” –
por ejemplo, ya no desestimamos como carentes de sentido las cosas
que no son explicables en términos de las leyes conocidas de la
física. Las misteriosas conexiones entre seres humanos,
independientemente de su separación espacial y temporal, espectros,
la aparición de fantasmas, están de nuevo en el campo de lo
posible". 4
El texto citado fue
publicado en el magazine Der Orchideengarten (El jardín de las
orquídeas), que publicaba sólo relatos e ilustraciones fantásticas –
análogo a los magazines de ciencia ficción norteamericanos orientados al
“weird” y al “fantasy”. Max Valier, pionero en cohetería y líder de la
“Sociedad para el Vuelo Espacial”, quien recorrió el país dando
conferencias sobre el fin del mundo, la Atlántida y Lemuria, la
Cosmogonía Glacial y la conquista del espacio, intentó infructuosamente
interesar a Hitler en el potencial militar de los cohetes, fue aún más
explícito. Valier escribió:
Nuestro tiempo, más
que cualquier otro, requiere una verdadera fuente cósmica y un
centro de orientación espiritual. Necesitamos un shock tremendo,
supra terrestre, para volver a tener un sentido de nuestra
identidad, la cual hemos perdido en el remolino del egoísmo diario…
En base a una nueva teoría de la cognición, buscaremos un
conocimiento más profundo, y para nuestras emociones, buscaremos
sensaciones de auténtico shock primario, de modo que aún el fin del mundo y
de esta Tierra será una experiencia constructiva.
También escribió, junto
a G.W. Surya:
Creemos que la
astronomía y la astrofísica, entre las ciencias naturales, están
llamadas por la naturaleza de sus objetos materia de estudio a
proporcionar las bases para esa elevación del pensamiento, esa
revolución espiritual, que tan desesperadamente necesitamos si el
destino de nuestra Patria, si, aún del mundo entero, es realizar un
cambio para mejorar… Solamente el retorno a una cosmovisión profunda y trascendente puede ayudar a curar nuestras
heridas desde el interior. 5
Valier continuó
haciendo sus nebulosas metáforas de las situaciones políticas y
sociales, afirmando que “el se sintió obligado a considerar a Einstein…
como un representante de la extrema izquierda”12.
Una nueva publicación del libro de Surya La Metafísica y la Guerra
Mundial, que intentaba probar que las guerras mundiales no se debían
solamente a acciones humanas sino que también actuaban “otras fuerzas”,
fue considerada como un “tratado político extremadamente importante”.
La función política de tan aparentemente trascendental teoría está
claramente demostrada en las obras del ex monje cistercense Adolf Joseph
Lanz, alias “Jörg Lanz von Liebenfels”, alias “Dr. Jörg Lanz”. Fue el
fundador de la “Teozoología” y del “Ordo Novi Templi” (ONT). En sus
escritos, términos como “materialismo” y “egoísmo” significaban
política racional, socialismo, revolución e “intelectualismo judeo-bolchevique”.
En cambio, “revolución espiritual”, “fe en la trascendencia”, e
“idealismo”, significaban apaciguamiento social, política interna
reaccionaria y política exterior nacionalista:
En el transcurso de
su posterior desarrollo, el Imperio Talmúdico- Sandálico tuvo éxito
en manipular la inteligencia de los Cristianos Arios para sus
propósitos, por medio de la… sociedad secreta de los Francmasones.
Esta sociedad de oscurantistas es responsable de la llamada “Ilustración”,
diversas revoluciones, liberalismo, socialismo y materialismo en el
siglo XIX, y del Bolchevismo en el XX… Durante la Edad Media… no
existía proletariado y no había problemas proletarios. Esta clase
solo empezó a existir debido a los demoníacos esfuerzos de los
modernos Francmasones y sus falsas doctrinas del llamado “Iluminismo”.
Quien quiera que tenga
a la Razón como la más alta actividad de la mente humana está tan atrasado
como los sabios del Renacimiento que consideraban a la Tierra como el
centro del universo.
El abono
conceptual, el excremento mental que es la filosofía
materialista-racionalista-social-demócrata-Bolchevique-Sandálica y
la ciencia de la época moderna no será de interés, ni siquiera
histórico, para las futuras generaciones.
Lanz deriva estas ideas
de su “teozoología” y su “metafísica racial”, que eran cada una ciencias
ocultas. Si uno sustrae el ya pasado de moda racismo, la metafísica
racial podría ser vista como una clave para gran parte de la ciencia
ficción escrita en ese tiempo:
La metafísica
racial práctica está interesada en investigar la historia de las
razas antes de su ciclo de desarrollo terrestre (pre-terrestre)… en
el futuro de las razas que sigue a su período terrestre (post-terrestre),
y finalmente en investigar las fuerzas extra-sensoriales y
extra-terrestres, fuerzas cósmicas que influyen en el desarrollo
racial en el presente. 11
Las inherentes
contradicciones de este sistema o de otros similares no se discutirá en
este artículo. Un análisis de tales ítems como el rechazo simultáneo del
Darwinismo y la aceptación de la seudo-Darwinista “supervivencia del más
apto”, o los argumentos a favor de un universo poblado con seres
inteligentes que es contradicho por el concepto de un universo
racialmente etnocéntrico, solamente serviría para ilustrar las
irracionales bases de estos sistemas insanos en detalle. Es más
productivo señalar la evidente congruencia de tales construcciones con
los síntomas psicóticos y las tendencias fascistas del “carácter
autoritario” como:
-
El deseo
sadomasoquista de someterse a una irresistible fuerza externa (interpretada a
veces como “agente” de la Providencia, o de la Naturaleza, o del
Destino, etc), con el consiguiente deseo de hacer pagar a las
personas más débiles en compensación de ello;
-
La proyección
de las propias conductas destructivas y primitivas hacia las
minorías impopulares:
-
El rechazo de
la política racional, en suma, de cualquier iluminación
intelectual;
-
Las leyendas
sobre “conspiraciones”.
12
El grado en que tales
fantasías conspirativas no eran sino meras proyecciones de sus propias
intenciones secretas se demuestra en el hecho de que los nazis fueron
adoctrinados en grupos de ciencias ocultas organizados como sociedades
secretas. Estos grupos y su oscurantismo fueron de considerable
influencia en el desarrollo del Partido Nazi, su ideología y su
posterior organización en “órdenes” 13
De la confusa masa de conceptos abstrusos usados en la ciencia ficción,
pueden abstraerse cuatro vagos intentos de sistematización: “Cosmogonía
Glacial”, el mito de Thule/Atlántida, Teozoología y la teoría de la
Tierra Hueca. Estas sistematizaciones pudieron mezclarse, y apoyarse una en
otra.
La Cosmogonía Glacial o Doctrina del Hielo Universal (Welteislehre) y el
mito de la Atlántida tenían una relación particularmente estrecha.
Atlántida (o Thule) representaba al Paraíso Terrenal y el hogar original
de los Arios Teutónicos, mientras que el cíclicamente recurrente
concepto de la Cosmogonía Glacial aseguraba que la Atlántida volvería a
emerger. Así el mito de la Atlántida y la Cosmogonía Glacial se
convirtieron en los principales temas de la ciencia ficción alemana en
los años 1920s y 1930s. La re-emergencia de la Atlántida ocasiona el
hundimiento de los países de la Entente
14
(posiblemente de acuerdo al principio de los vasos comunicantes), o
restos de la Atlántida, que había sido destruida por eventos cósmicos,
eran descubiertos en el espacio, motivando a los astronautas alemanes a
reconstruir el legítimo imperio global ario (esto es, alemán), retornar
a la pureza racial, a un liderazgo místico y al irracionalismo llamado
“ciencia aria”:
Los seres humanos
estaban mucho más cerca al suelo en esos días. Controlaban las
misteriosas fuerzas de la naturaleza no en virtud de sus
conocimientos ni de su ciencia, sino en virtud de su mero ser.
Cuando más aprendía la humanidad a pensar racionalmente, más perdía
sus poderes visionarios. Se deleitaban en su agudeza y no se daban
cuenta del debilitamiento de sus poderes primitivos. 15
Naturalmente, las
colisiones entre la Luna y la Tierra en la Cosmogonía Glacial siempre
ocurrían en tiempos de depravación ética y racial.
La fe en el mito de la Atlántida y la Cosmogonía Glacial inspiraron
también a los casi 600 miembros de la “Sociedad para el Vuelo Espacial”16
que deseaban escapar de la pobreza alemana mediante naves espaciales.
Ellos deseaban descubrir “nuevos mundos, como conquistadores modernos”17;
planearon acrecentar la grandeza de Alemania construyendo una estación
espacial cuyo “valor estratégico” consistía entre otros, como escribió
Willy Ley, en “crear tornados y tormentas, destruyendo tropas y sus
líneas de aprovisionamiento, y quemar ciudades enteras”.18
Gracias a la activa propaganda de esta sociedad, la idea del vuelo
espacial se hizo tan popular que los cohetes lunares se convirtieron en
un motivo usual en los desfiles de carnaval, y estimuló a Fritz Lang
para rodar la película La mujer en la luna (1928), solicitando
asesoría especializada a esta sociedad.
Los líderes nazis sentían una especial debilidad por el mito de la
Atlántida. El profesor Herman Wirth racista y panfletista jugó un rol
principal en esta conexión, clamando en sus concejos interiores por “un
tremendo cambio de rumbo de la cultura, lejos de la edad de la razón y
la consciencia, hacia la edad de una “certeza sonámbula”, la
edad de la magia supranacional”. Heinrich Himmler y Wirth fundaron el
"Grupo de Estudios para la Historia Espiritual “Herencia Germana” (Deutsches
Ahnenerbe), que se dedicó a propagar las seudociencias y que fue
responsable, por ejemplo, de los experimentos de congelamiento (¡con la
explicación de que eran “un antiguo remedio casero”!) en los campos de
concentración, así como de una colección de esqueletos en Estrasburgo,
pertenecientes a especímenes de las “razas inferiores” asesinados.19
Consideraron también dignos de elogio los esfuerzos del Consejero de
Gobierno para la Construcción (Regierungsbaurat) Edmund Kiss, uno de los
más exitosos explotadores de los temas Cosmogonía Glacial/Atlántida.
Aparte de novelas de aventuras, escribió una tetralogía 20
en la presentaba una versión mitologizada de la caída del imperio
germano, su reconstrucción y su sobreviniente supremacía mundial bajo el
régimen fascista.
En el primer volumen de Kiss, El mar cristalino (Das glaeserne
Meer), el Apocalipsis de San Juan, que “abarca el conocimiento
primitivo del cosmos y de nuestro mundo”21
es reinterpretado como una descripción de la catástrofe global
resultante de la caída de la “luna terciaria”. Antes que tal evento
ocurriera, había orden en el mundo: los esclavos eran entrenados con
“látigos de mamut” (p 120). Ahora era el tiempo de los “rubios de ojos
azules” para “mantener la cabeza en alto ante las pruebas del destino”
(p 169), y para asegurar “la continuidad de la existencia de la raza
humana” adueñándose de todas las mujeres disponibles, bajo el lema “Haz
que ellas confíen en ti, luego cógelas” (p 240).
En el segundo volumen, Primavera en la Atlántida (Fruehling in
Atlantis), los “Ases” (es decir, los Arios) han triunfado. Se han
multiplicado rápidamente en su reino del norte, al punto de haber
construido la “comunidad orgánica de un imperio mundial” (p 11) con su
centro y capital en la Atlántida. Los “pieles oscuras de ojos oblicuos”
trabajan para los “rubios de cráneos estrechos”. Gracias a una efectiva
“guía espiritual”, los Ases son reverenciados como “dioses blancos”
(p12, p18). “Las naciones de esclavos visitan la Atlántida para llevarse
una profunda e imborrable impresión de la superioridad e irresistible
poder de la voluntad nórdica de regreso a sus distantes hogares” (p 41).
(Hitler tenía las misma ideas respecto a las medidas a emplearse para
inculcar una “conciencia del amo” en las “poblaciones no germanas de la
zonas orientales ocupadas”: “Él también pensaba que la superstición era
un factor a tomar en cuenta en los asuntos de liderazgo, aún siendo uno
mismo consciente de ser superior a la misma y riéndose de ella”; “el
único propósito para las lecciones de geografía sería enseñarles que la
ciudad capital del imperio se llama Berlín, y que todo el mundo debería
visitar Berlín al menos una vez en su vida”, “una vez al año un grupo de
Kirghizes debería ser llevado en un tour guiado a la ciudad capital para
impresionar su imaginación con la fuerza y el poder de sus monumentos de
piedra”)22.
Volviendo a Kiss: la “Oficina Racial de Asgard” (p17) supervisa el
mantenimiento de la pureza racial en la raza de los amos23;
sin embargo, los líderes tienen que hacer las mismas concesiones que los
nazis encontraron inevitables:
El deseo de
millones es crear una reducto racial como base del imperio, no un
bloque de absoluta pureza racial – los pecados de nuestros padres
hacen que sea imposible – sino un bloque de preciosos activos raciales
con la riqueza del alma nórdica como su más importante herencia. (p
278)
El héroe ya tiene la
fija “mirada del líder” que supuestamente practicaba Hitler frente al espejo,
y que es una fuerte reminiscencia de los resultados de una tiroides hiperactiva:
Pero al mismo
tiempo… la chispa dorada brilló de nuevo desde las profundidades de
los desafiantes ojos grises, la chispa que constituía el misterio de
la radiante esencia de este hombre, similar a la de un niño. Cuando
esta chispa murió, los rasgos de águila adoptaron una expresión de
férrea voluntad y determinación predatoria, y la fría y pálida
mirada desafió a sus enemigos, quienes no acostumbrados a tales
acciones, evitaron sus ojos. (p 72)
El tercer volumen,
La última reina de la Atlántida, nos muestra el imperio de los Ases
en la cima de su poder. Los “hombres nórdicos” viven en “castillos
aislados y granjas fortificadas cerca de las fronteras”. La Atlántida
continúa proveyéndolos con mujeres “racialmente puras” o de linaje
conocido (p28) – como puede verse, era precisamente el tipo de vida que
la elite nazi deseaba para sí misma en los territorios ocupados de
Europa Oriental:
Vigilábamos a los
trabajadores por un rato, esos fuertes, animalescos Zipangos, cuyos
cráneos son tratados en su temprana infancia para retrasar su desarrollo, por lo que pueden mantenerse como el grupo designado para
realizar labores físicas. (p48)
Los atlantes sabíamos de nuestra historia milenaria, tan llena de
conquistas y derrotas, que solamente una casta de seres humanos
superiores puede gobernar efectivamente este globo que es nuestra
hermosa Tierra. Las razas inferiores deben ser entrenadas y
moldeadas para llenar las necesidades y cumplir las tareas
necesarias para promover el crecimiento del reino (p118, y p 258).
El “martillo del
destino” (p 101) “golpea con poderosos movimientos” (p118), la aparición
de una nueva Luna (la nuestra) amenaza a la Atlántida, y los Ases una
vez más se ven reducidos a ser un pueblo que debe “luchar por su lugar
bajo el sol” (p192).
En “Los cisnes cantores de Thule”, los atlantes sobrevivientes
luchan en su camino (portando con ellos, naturalmente, la esvástica azul
y blanca, emblema de la Atlántida) de regreso a su país de origen. En su
“lucha por la vida, territorio y poder” (p27) el principio de liderazgo
es redefinido: “Las situaciones desesperadas pueden ser salvadas por las
órdenes de un solo hombre y la obediencia de los otros” (p 65). Para que
aún los más reacios lectores entendieran la referencia, los Ases
encuentran “Teutenland” (la Tierra de los Teutones) habitada por “una
población de nórdicos de buena raza” (p 208). Con la ayuda genética de
los nativos, los Ases engendran – en un mundo lleno de “chusmas de
color”, “animales humanos” y “hombres inútiles” – “una nueva, fuerte y
fría nobleza” (p 188). Para lograr esto, ocasionalmente organizan
excursiones a las tribus vecinas para conseguir “reservas de sangre” (p
169), para usar la terminología de Hitler24.
La novela culmina con la siguiente afirmación:
Solo un hombre que
protege sus objetivos y su libertad con una espada afilada en el
ataque y en la defensa, puede retener el dominio sobre su vida en la
tierra. El ataque es su mejor política. No es cuestión de nuestro
derecho a hacerlo. Es nuestro en virtud de nuestra existencia. Es
una cuestión de poder. (p 206)
Las cosas que Kiss
proyectaba hacia el distante pasado, y las que Hitler y Himmler deseaban
realizar en Europa Oriental, fueron proyectadas al cercano futuro por
Paul Alfred Müller (seudónimo “Lok Myler”) en su serie de panfletos
Sun Koh, el Heredero de la Atlántida, y Jan Maygn 25.
Los héroes, líderes carismáticos, han sido escogidos por el destino – y
también han sido provistos con los recursos de una sofisticada y
extremadamente poderosa tecnología. Desean crear territorios nuevos y
arables para el pueblo germano y las razas blancas. Lo lograrán haciendo
resurgir a la Atlántida del océano y haciendo a Groenlandia (Thule)
arable. La manera en la que “Sun Koh” y “Jan Mayen” tratan al resto de
la humanidad en la prosecución de sus deseos se distingue de los métodos
nazis solamente en que los ficticios pueblos inferiores se someten más
rápidamente. Müller fue también uno de los autores que propagó la teoría
de la “Tierra Hueca”. Esta importación teórica de los Estados Unidos
experimentó su mayor popularidad en 1941-1942, cuando la flota alemana
aparentemente realizó experimentos con el radar, que habrían permitido
observar el puerto de Scapa Flow (localizado al noreste de Escocia)
desde Reugen, en el mar báltico. La Teoría de la Tierra Hueca fue
tolerada por los nazis27
pero tuvo pocos adeptos entre los altos mandos del partido. Müller tuvo
que maniobrar cuidadosamente cuando trató de incorporar esta teoría en
la visión oficial del mundo que tenían los nazis. En su novela, el alto
funcionario del partido nazi que se ha convertido en un seguidor de esta
teoría tiene un accidente fatal cuando estaba en camino a hablar con el
Führer.
La “Teozoología” divulgada por Josef Lanz en su serie de panfletos de la
Ostara, Biblioteca de los Derechos de los Rubios y Hombres28
no fue adoptada abiertamente en los tratados oficiales nazis, y fue
raramente explotada por la ciencia ficción.
29
Sin embargo, esta teoría muestra las más oscuras motivaciones del
maniqueísmo racista, ideas que aún subsisten en la ciencia ficción de
hoy. Ni siquiera Lanz reclama el mérito de ser el creador e inventor de
este delirante sistema sexual-neurótico. Un caso para el psicoanálisis,
Lanz simplemente reinterpretó la antropogénesis teosófica de (Helena
Petrovna) Blavatsky y (Annie) Besant en términos sexuales. Según la
doctrina teosófica, la caída de la humanidad se debe a que los hombres
copularon con animales; en el sistema de Lanz “todas las calamidades de
la historia del mundo… han sido causadas por la mujer liberada”30.
De acuerdo con esta teoría, anunciada primero en 190531
(Augusto Strindberg fue uno de los primeros conversos):
La raza del Hombre
Ario no fue resultado de la selección natural solamente. Más bien,
como lo indican los escritos esotéricos, fue el resultado de un
proceso de cultivo cuidadoso y consciente realizado por seres muy
elevados y de diferentes clases como los Theozoa, Elektrozoa,
Angeles y similares, que alguna vez vivieron sobre la Tierra.
32
Fueron perfectas máquinas electro
bióticas, caracterizadas por su conocimiento y poder sobrenatural.
Su conocimiento se dirigía hacia todo lo que se encontrara en el
universo y más allá, en los espacios metafísicos de la cuarta,
quinta y n-ésima dimensiones: ellos percibían tales objetos a través de su
ojo electro-magneto-radiofótico situado en su frente, cuyo rudimento
es la glándula pineal humana. Tenían conocimiento de todas las
cosas, y podían ver en el pasado, presente y futuro desde el éter.
Es por ello que desempeñaron el oficio de oráculos hasta bien
avanzados tiempos históricos y persiste (este poder), aún hoy en
día, en los mediums. Ellos poseían poderes sobrenaturales,
“divinos”, cuyo centro se localiza en el cerebro lumbar. (Nota:
véanse los “cinturones mágicos” que conferían poderes sobre dioses y
demonios; la “capucha de invisibilidad” de Sigfrido y Alberich.).
Sus cuerpos exudan rayos de fuego y luz, los cuales… materializan en
una mano y desmaterializan en la otra, rompiendo los átomos y
reconstruyéndolos, anulando la gravedad. 33
Todas las especies
dañinas y peligrosas de plantas, animales y humanos son obra de los
“Demonozoa” (ángeles caídos). El pecado original del “Homo sapiens o,
más precisamente, el Homo Arioheroicus”34
fue ocasionado por las mujeres de estos rubios, semi divinos Arios,
quienes – entonces y ahora – fueron atraídas “a causa de la magnitud de
sus miembros,” por los antroposaurios machos (¡que tenían un “hueso
peneano”!) y por sus descendientes, las razas de hombres-animales
(negros, mongoles, judíos, etc.). Las mujeres copularon con estos seres
inferiores “more sodomítico”.35
Especialmente, los rasgos de los “sabuesos sangrientos
Judío-Bolcheviques…nos recuerdan aún hoy las horribles caras de los
monstruos antediluvianos”; ellos son directamente “descendientes de…
homínidos - dinosaurios bípedos” y propiamente pertenecen aún al “reino
animal”; Rosa Luxemburgo, la asesinada lideresa de la izquierda alemana
y de origen judío, era una “pequeña, Bezah-Duende de raza pura”
“precisamente como los que se criaban hace 2000 años en los
templos-zoológicos de Palestina”.36
El bolchevismo, marxismo, sovietismo, comunismo, socialismo, democracia…
son derivaciones…de sus orígenes primitivos, básicos y racialmente
inferiores”.37
A fin de corregir estas condiciones raciales y políticas, los Arios
debían practicar la purificación racial y crianza científicas:
Mediante la
influencia consciente y paulatina sobre las glándulas secretoras,
seremos capaces en los siguientes dos siglos de reconstruir los
átomos y células de todos los seres vivientes y… finalmente, de
crear una nueva raza humana, que se desarrollará a partir de la
Arioheroica. 38
Cualquier técnica, “la tecnología… {Y} todo conocimiento científico
elevado… permanecerá como el conocimiento secreto de una
numéricamente pequeña, raza pura, aria heroica, elite dirigente”:
39
Un nuevo tipo de esclavo con nervios básicos y fuertes manos cuya
capacidad mental ha sido cuidadosamente limitada… desempeñará
aquellas tareas para las cuales no se hayan inventado máquinas… El
proletariado y la sub-humanidad no serán mejorados o salvada o hecha
feliz. Ellos son obra del diablo y deben simplemente ser eliminados,
por supuesto que humanamente y sin dolor. En su lugar, tendremos
máquinas biológicas, cuya ventaja sobre las máquinas mecánicas será
que podrán repararse y procrear ellas mismas… Este “robot” será la
llave hacia el futuro puesto que su existencia resolverá no solo los
problemas tecnológicos sino también los problemas sociales y
racial-económicos – y lógicamente, los políticos – que padecemos.
¡La igualdad total es un concepto que carece de sentido!... La
cuestión social es una cuestión racial y no económica… ¿Quién puede
decir donde debería terminar la igualdad de derechos? ¿Por qué
debería terminar con los aborígenes australianos? Los gorilas, los
chimpancés y los murciélagos tienen exactamente el mismo derecho a
los “derechos humanos” socialistas. 40
Lanz se encontraba en
ilustre compañía con tales. Oswald Spengler articuló el concepto
tecnocrático-fascista de tecnología, ciencia y filosofía como
instrumentos de dominación de manera muy parecida - los arios volverían
a ser “los instruidos sacerdotes de la máquina”41
y cultivarían la ciencia como la religión de una clase dominante:
El grupo de
semejantes al Fuhrer permanece reducido. Ellos constituyen el grupo de las
bestias de presa, el grupo de los dotados, que dominará el creciente
rebaño de los demás de una manera u otra.
Hay… no solo dos clases de tecnología… sino también dos clases de
seres humanos… aquellos cuya naturaleza es dirigir, y aquellos que
obedecen, sujetos y objetos de cualquier proceso político o
económico. El síntoma más evidente de esta imparable decadencia y
caída debe encontrarse en lo que me gusta llamar la traición de la
tecnología… En lugar de mantener el conocimiento científico en
secreto, el conocimiento que representa la posesión más sagrada de
los pueblos “blancos”, ha sido jactanciosamente revelado aquí y allá
en las universidades, en conversaciones, conferencias y
publicaciones… Las irremplazables ventajas que los pueblos blancos
tenían han sido desperdiciadas, disipadas, traicionadas. 42
Himmler y Hitler43
querían evitar el inminente colapso de la civilización “occidental”, en
los territorios conquistados de Europa Oriental por lo menos, utilizando
los métodos que les imputaban a los Judío-Bolcheviques: “tratar de
eliminar las carreras nacionales de inteligencia en unos pocos años, con
el objetivo de hacer que los pueblos… estén listos para una permanente
esclavitud y opresión”44
La población de los “Territorios Orientales” debía, de acuerdo con las
ideas de Hitler y Himmler, vivir en comunidades rurales aisladas y
desarrollar sus propios “cultos mágicos”: “Lo mejor sería enseñarles a
entender solo un lenguaje de signos. La radio propalaría música todo el
tiempo, lo que es bueno para tales comunidades. Ellos no deben aprender
a usar sus cerebros.”45
Como discípulo de Lanz, Hitler también consideraba que “la ciencia pura
y aplicada…era un logro casi exclusivamente ario”
46.
Solo “cuando el conocimiento recobra el carácter de secreto, de
conocimiento para iniciados, y deja de ser accesible para todos y para
cualquiera, cumple de nuevo su función normal, que es proporcionar los
medios y el poder de controlar la naturaleza humana y no humana”47.
Con su indudable instinto por lo que era públicamente aceptable, Hitler
discutía sus teorías favoritas solo entre sus íntimos. Esas ideas eran
obtenidas casi exclusivamente de tratados de “ciencia popular” como los
de Boelsche y Lanz:
He estado leyendo
una obra sobre el origen de las razas humanas. Solía reflexionar
bastante sobre esto en mi juventud, y debo decir que si uno analiza
con mayor detenimiento los mitos y las leyendas… uno llega a las más
increíbles conclusiones. No hay ninguna especie cuyo desarrollo sea
comparable al del hombre, que con mucho sufrimiento ha cubierto la
distancia entre un estado cuasi simiesco y su actual forma de ser…
Los mitos no pueden haber surgido sin fundamento. Todo concepto debe
ser precedido del fenómeno del cual deriva. No hay nada que nos
detenga, y creo profundamente que deberíamos asumir que los
caracteres y situaciones mitológicas son representaciones de una
realidad anterior. 48
Un nuevo tipo de ser humano está empezando a manifestarse, en el
sentido científico de una nueva mutación. El antiguo (ser humano)
que sigue existiendo hasta ahora, necesariamente ha ingresado al
estado biológico de degeneración… Uno se hundirá y el otro ascenderá
muy por encima del hombre de hoy… Si, el hombre será trascendido… El
hombre nuevo vive entre nosotros. ¡Él existe!... Les diré un
secreto. He visto al hombre nuevo, sin miedo y sin remordimientos. Y
tuve miedo. 49
Lanz no solo puede ser
considerado uno de los “abuelos del Fascismo y del Nacional Socialismo”,50
es también un legítimo ancestro de la ciencia ficción moderna. Como el
mismo afirmara en 1930, “una nueva generación de autores ya está
viviendo de explotar las ideas de “Ostara”51
Ciencia y tecnología funcionando como religión de masas y la
“trascendencia del hombre” son aún ahora los conceptos favoritos de
aquellos tecnócratas (y sus aliados literarios) que se consideran a sí
mismos particularmente progresistas y desprejuiciados. Como en el
fascismo, frecuentemente también propagan una seudo filosofía basada en
un “sano estilo de vida”, que consiste usualmente en una barbarie
Social-Darwinista como forma de gobierno y principio de la organización
social. Como decía Hitler: “Si, somos bárbaros. Hemos escogido ser así.
Es un título principesco. Así es como renovaremos el mundo. Este mundo
se está muriendo”.52
El epítome de todos los eslóganes contra revolucionarios, la frase de
Lanz “En nuestro más distante pasado reposa nuestro más moderno futuro”53
fue el motivo sociopolítico del fascismo. En la ciencia ficción –
alemana y norteamericana – este concepto es aún constantemente utilizado
y reanimado (como es el caso del título del best seller de von Däniken
Memorias del futuro, casi se podría iniciar un juicio por
derechos de autor). Su tradicional conjunción con el racismo ha
prevalecido menos, pero la combinación programática de “espada y
brujería” como estilo de poder y estructura social con “ciencia
ficción”, sostenida por un capitalismo sin inhibiciones y un
industrialismo tecnocrático, está aún entre nosotros.
Bibliografía
1ver
Wolfgang Fritz Haug, Der hilflose Antifaschismus, Frankfurt 1967.
2Der
Orchideengarten, Vol. 1, No. 2, p23.
3Ver
Bernd Ruland, Wernher von Braun: Mein Leben fuer die Raumfahrt,
Offenburg 1969, p56ff. Valier es también el autor de Der Verstoss in
den Weltenraum, München y Berlin 1924 (la 5ta and 6ta ediciones.
Aparecieron en 1928 and 1930 con el título
Raketenfahrt.)
4Max Valier,
Welt-Untergang (edición aumentada de of Untergang der Erde,
München 1923, pp7-8.
5G.W. Surya (i.e.,
Demeter Georgievitz-Weitzer) y Max Valier, Okkulte Weltallstehre,
München 1922, p294.
6Valier
(4), p19, note 1.
7Surya
and Valier (¶5), p352.
8Joerg
Lanz-Liebenfels, "Der zoologische und talmudische Ursprung des
Bolochewismus" en Ostara, No. 13/14 (2da edn 1930), p8ff (cursiva
en el original).
9Idem, "Rassenmystik,
eine Einfuehrung in die ariochristuche Geheimlehre," en Ostara,
No. 78 (2da ed. 1929), p14.
10Idem, "Theozoologie
oder Naturgeschichte der Goetter, IV," en Ostara, No. 15 (2da ed.
1929), pl4.
11Idem, "Einfuehrung
in die praktische Rassenmetaphysik," en Ostara, No. 80, 1915, pl
(en cursiva en el original).
12Ver también
also Erich Fromm, El Miedo a la Libertad (Die Furcht vor der Freiheit,
2da ed., Frankfurt 1968, pp2O3-234); Erik H. Erikson, Childhood and
Society (Kindheit und Gesellschaft, 2da ed., Stuttgart 1965,
pp320-346); Theodor W. Adomo et al., El Carácter autoritatio (Der
autoritaere Charakter, Amsterdam 1968, 1:88-187).
13Ver
también Joachim Besser, "Die Vorgeschichte des Nationalsozialismus im
neuen lacht," Die Pforte 2, 1950; Wilfried Daim, Der Mann, der
Hitler die Ideen gab, München 1958; George L. Mosse, "The
Mythical origins of National Socialism," Journal of the History of
Ideas 22 (1961), No. 1; Reginald Phelps, "Before Hitler Came: Thule
Society and Germanen Orden," Journal of Modern History 35 (1963),
No. 3; Dietrich Bronder, Bevor Hitler kam, Hannover 1964; Allan
Mitchell, Revolution in Bayern 1918/1919, München 1967, p91ff,
Friedrich Heer, Der Glaube des Adolf Hitler. Anatomie einer
Politischen religiositaet, München and Esslingen 1968; and Karl
Dietrich Beacher, Die deutsche Diktatur, Koln and Berlin 1969,
pp52-98.
14E.g.:
F.O. Bilse. Gottes Muehien, Berlin 1924.
15Otto
Willi Gail, Der Stein vom Mond, Breslau 1926, p269ff (publicado
en EE.UU como Stone from the Moon in Science Wonder Quarterly,
Spring 1930). Ver tambiéno O.W. Gail,
Der Schuss ins All, Brealau 1925, and Hans Hardts
Mondfahrt, Stuttgart 1928; este libro juvenil (una versión abreviada
de las novelas anteriormente mencionadas fue traducido al Danés, Finés,
francés, holandés, Noruego y húngaro. La última edición alemana (21ra,
30000) fue hecha en Stuttgart en 1949. Extractos de esta novela
aparecieron en Die Rakete, la revista de la sociedad para el
viaje espacial. Der Schuss ins All fue serializado por varios
periódicos alemanes y publicado en los EE.UU como The Shot into
Infinity twice (in Science Wonder Quarterly, Fall 1929, y
Science Fiction Quarterly, 1941).
Para la cosmogonía glacial ver, Ph. Fauth ed.,
Hoerbigers Glazial-Kosmogonie, 2da ed., Leipzig 1926 (1st ed. 1913).
16Su
quizás más prominente miembro fue Hermann Oberth, autor de Die
Rakete zu den Planetenraumen, 1923 (3ra ed. Berhn and Munchen 1929
con el título Wege zur Raumschiffahrt) continuó en la misma
tradición después de la segunda Guerra mundial, escribiendo el Katechismus
der Uraniden, Wiesbaden-Schierstein 1966, y ocasionalmente fungió
como figura prominente para el PNN (Partido Neo Nazi).
17Hans
Dominik, Das Erbe der Uraniden,
Berlin 1928, pl37.
18Willy
Ley, Die Fahrt ins Weltall, Leipzig 1926, p67.
19La
cita es del recuento de las conversaciones de Hermann Rauschning con
Hitler Gespraeche mit Hitler, Zurich y New York 1940, p2l5. Sobre
los Nazis y la Atlántida ver a su líder ideólogo Alfred Roesemberg,
Der Mythus des
20.
Jahrhunderts,
München 1936, pp24-28. ver también, Michael H. Kater,
Das "Ahnenerbe", Diss. Heidelberg 1966
(Para material acerca de una reunión secreta sobre la cosmogonía glacial
que tuvo lugar en Julio 12, 1939 ver pl02/394, notes 21-22); Reinhard
Bollmus, Das Amt Rosenberg und seine Gegner, Stuttgart 1970,
ppl78250; Helmut Heiber ed., Reichsfuehrer! - Briefe an und von
Himmler, 2da ed., München 1970 (Sobre la Atlántida, ver cartas 58 y
59; sobre cosmogonía racial, ver cartas 26, 33a y 87). Acerca de la
creencia de Hitler en la cosmogonía glacial—Deseaba poner una estatua de
su autor Hans Höbriger en Linz al lado de Ptolomeo y Copérnico -ver
Henry Picker, Hitler's Tischgespraeche, ed. P.E. Schramm, 2da ed.,
Stuttgart 1965, pl67 y 298. Los competidores teosofico y antroposofico
de la teoría Nazi de la Atlántida fueron prohibidas durante el tercer
reich –ref. Rudolf Steiner's
Die Kosmische Vorgeschichte der Menschheit, Dornach 1941. Hoy,
Juergen Spanuth--Das entraetselte Atlantis, Stuttgart 1953,
Und doch!
Atlantis entraetselt, Stuttgart 1957;
Atlantis, Heimat, Reich und Schicksal der Germanen, Tübingen 1965—y
antiguos empleados de Rosemberg esparcen una teoría atlante-nazi a
través de prensa fascista como Deutsche Nachrichten, etc. ver
Bollmus, op. cit., p259ff, note 3, y p3l5ff, nota 158.
20Edmund Kiss,
Das glaeserne Meer, Leipzig 1930 (4ta ed. 1941); Fruehling in
Atlantis, Leipzig 1933 (2da ed. 1939); Die letzte Koenigin von
Atlantis, Leipzig 1931 (4ta ed. 1941); Die Singschwaene aus Thule,
Leipzig 1939 (3ra ed. 1941).
Anteriormente, Kiss recibió un premio por su trabajo.
21Kiss,
Das glaeserne Meer, p3O5. En el
texto subsecuente, los numerales entre paréntesis indican la página de
la novela citada
22En
Picker (19), pp462-469 and p143. El
"etnólogo" Himmler sobre el mismo temo: "Debemos hacer aun más para
inculcar una actitud pacífica y no militante hacia nosotros en las mente
de la gente trás nuestras líneas… Debemos apoyar todas las religiones y
sectas que alientan el pacifismo.
Para todos los turcos, el budismo es más recommendable.
Para otras naciones, la piedad Bíblica
debería ser útil "-en Heiber (19), carta 330.
23Hitler: "Una
verdadera dominación del mundo sólo puede fundarse en la propia raza de
uno" -Picker (19), pl68.
24Ibidem, p253.
25Lok Myler,
Sun-Koh, der Erbe von Atlantis, serie de 150 panfletos (1933-39);
Jan Mayen, 120 panfletos (1935-39). El serial SunKoh fue tan
exitoso (tiraje promedio: 60,000; más grande edición 90,000), que
Jan Mayen fue escrito como un eco a esta. Ambas series fueron
impresas en varias ocasiones. (especialmente el serial Sun-Koh
contenía pasajes descaradamente plagiados de las novellas seriales de
preguerra de Robert Kraft) Ambas series reaparecieron después de 1945.
Jan Mayen- ahora “el amo de la energía atómica” (ed.
Utopia-Zukunftsromane, 1949/50)—solo duró diez secuelas más, pero Sun
Koh duró por otras 110 secuelas entre 1949 y 1953. En ese punto, el
editor, Planet Verlag, discontinuó el libro porque una ley contra
“libros dañinos a la juventud” era inminente (Este Editor también
produjo El sexto y séptimo libro de Moises) Entre 1958 y 1961,
la serie apareció en una edición de préstamo en bibliotecas de 37
volúmenes, publicados por Borgsmueller in Muenster. Bajo su seudónimo
de postguerra “Fireder van hola” Mueller ha escrito otras dos docenas
de novelas de CF, publicadas por Biel Verlag y Weiss Verlag, ambas en
Berlin. Se las ha arreglado para publicar una cantidad de secuelas
reescritas de Sun-Koh en la serie de panfletos Utopía de
Pabel-Verlag y fue co-autor de la serie Mark
Powers der Held des Weltalls.
26Ver
Johannes Lang, Die Hohlweittheorie, 2da edn, Frankfurt 1938,
p281; así como K. Neupert, Welt-Wendung! - Inversion of the Universe,
Augsburg 1924, y Geokosmos - Weltbild der Zukunft, Zurich and
leipzig 1942.
27Lang's
Welt, Mensch und Gott, Frankfurt 1936, fue examinado bajo el
archive P/100 por la rama de supervisión y consejería para
publicaciones de astrología y afines en el Reichsschrifttumakammer,
Berlin, y pasó. Todos están de acuerdo en que Lang subsumió en su
trabajo los mitos atlantes, astrología, cosmogonía glacial, teozoología.
28Ostara,
Buecherei der Blonden und Mannesrechtler, fue
publicado de 1905 al 1930. Ediciones individuales algunas veces llegaron
a tres impresiones. De acuerdo a Heer (13), p7Ol, Lanz afirmaba haber
logrado un total de 500,000 copias impresas.
29E.g.,
en St. Bialkowski, Krieg im All, Leipzig 1935; implicitamente en
Gail's Stone from the Moon (915); transferido a otro planeta en
Dietrich Kaerrner, Per Krag und sein Stern, Berlin 1939.
30Ostara
No. 33: "Die
Gefahren des Frauenrechts und die Notwendigkeit der mannesrechtlichen
Herrenmoral," 1909, pl0.
31Lanz-Liebenfels,
Theozoologie oder die Kunde von den Sodoms-Aeffligen und dem
Goetterelektron, 1905.
32Idem,
Bibliomystikon oder die Geheimbidel der Eingeweihten, Vol. II:
Daemonozoikon, Pforzheim 1931, pl58.
33Ibid.,
Vol. III: Theozoikon, Pressbaum bei Wien 1931, p40.
34Ibid.,
Vol. I: Anthropozoikon, Pforzheim 1930, p90.
35"La
mujer ha sido así responsable por 2000-años de selección natural
orientada hacia genitales más grandes"--Ostara No. 21: "Rasse und
Weib und Vorliebe fuer den Mann der minderen Artung," 1909, p9.
36Ostara
No. 13/14, página ilustrada 1, y p13, nota 27.
37Ibid.,
p1.
38"Theozoologie
IV: Der neue Bund und der neue CTott," en Ostara No. 15 (2da ed.
1929), pl2. Ver también "Theozoologie
VII" in Ostara No. 19 (2da ed. 1930).
39"Die
Blonden als Traeger und Opfer der technischer Kultur," en Ostara
No. 75, p18; Citada de acuerdo a Heer (13), p7l5.
40Ostara
No. 19, p5f.
41Oswald
Spengler, Der Mensch und die Technik, München 1932, p70 (las
cursivas aquí y en otras citas son de Spengler).
42Ibid.,
p27, p50, and pp84-86.
43Hitler
nunca afirmó haber leído asiduamente las Ostara durante su
períodos vienés, pero véase en su Mein Kampf, München 1942, p2l
and pp59-63. Daim (13) and Heer (13) se hallan una serie de descarados
plagios de Lanz.
44Hitler
(43), p358.
45Picker
citando Hitler (19), p190. Ver también
ibidem, p271, y la memoria de Himmler acerca de la administración de
los “Territorios ocupados del Este” (En Vierteljahreshefte fuer
Zeitgeschichte, Vol. 5, 1957, p197).
46Hitler
(43), p317.
47Hitler,
citado en Rauschning (19), p40.
48Hitler, citado
en (19), p166.
49Rauschning
(19), pp230-233. La colección de esqueletos de Estrasburgo, para la
cual “un espécimen perfecto” seleccionado de los prisioneros de los
campos de concentración y comisarios rusos, eran descuartizados,
tenidos, se supone para el propósito de probar el “origen zoológico” de
la “raza judía-bolchevique”
50Lanz,
Bibliomystikon (32), 2:145.
51Ostara
No. 12/14, Del apéndice, sin páginas numeradas
52Hitler, citado
en Rauschning (19), p78.
53Lanz,
Bibliomystikon (32), 3:28.
© Manfred Nagl.
Traducción del Alemán al Ingles por Sabine Kurth.
Traducción del Inglés al Español por Daniel Salvo.
Corrección por Isaac Robles.
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