BITIMAGEN: SONATA DE CHRIS MOORE

Escribe, diseña y lee, quizás por eso se ha dedicado con ahínco a ilustrar los mundos de otros escritores, desde sus inicios a punto a ser reconocido en el diseño comercial, tras recorrer varios claustros recaló finalmente en la Royal School of Art; tiene tendencia a asociarse y a crear empresas que atiendan diversos pedidos; reconocido maestro de la Hich-Tech en la ilustración de CF, fue designado por disímiles editores ingleses (Orion Pub. Entre ellos) para dotar de carátulas a sus obras de Philip K. Dick, Alfred Bester, Arthur C. Clarke, etc.

Pero como no sólo de CF se vive en las empresas de diseño gráfico e ilustración comercial, si bien continúo ilustrando las obras de Isaac Asimov, Larry Niven, Frederick Pohl, Anne McCaffrey, Clifford D. Simak, Kurt Vonnegut, J.G. Ballard, HG Wells, William Gibson, Daniel Keyes, John Varley, Gore Vidal, Jack Vance, Julian May, RA Heinlein, Cordwainer Smith, John Sladek y Samuel R. Delany, también fue el artista escogido para ilustrar a escritores mainstream como Jeffery Archer, Frederick Forsyth, Jackie Collins, Claire Francis, Stephen Leather, Wilbur Smith, Terence Strong, Nathaniel Philbrick y Colin Forbes.

También fue seleccionado para elaborar los cuadros que exaltan las características de los aviones de combate y crear la imaginería de proyectos cinematográficos: como los de Stanley Kubrick (que culminó en AI) y George Lucas (Star Wars), con escenarios y personajes, especialmente los afiches, aunque también participó en la elaboración conceptual y consolidación visual de ese mundo; asimismo muchas portadas de revistas (Heavy Metal) y de fundas de discos: Rod Steward, ("The Vintage Years"), Magnum, Journey, Fleetwood Mac ("Penguin"), han pasado por sus pinceles, su aerógrafo o su computadora, igual ocurre con Capricorn Compilations Inc. (The Allman Brothers Band), Lindisfarne ("Magic in The Air" y "The News"), Status Quo ("Just Supposin!" y "12 Gold Bars"), y Pentangle ("Pentangling"). Posteriormente siguió laborando sobre pedidos de Phonogram, Polydor, y Transatlantic Records, famosos fueron los resultados de sus quehaceres sobre The Chanter Sisters, y YES's Rick Wakeman ("No Earthly Connection"). Dato adicional: Con Jim Burns se ocuparon de embellecer con obras inéditas la Convención Mundial de CF en Glasgow en 1998. Su obra ha sido recopilada en varios tomos, destacando el de Stephen Gallagher: Journey Man.

La contundencia de sus perfiles y bordes -sin ser ni flagrantes ni obturantes- (Starbridge, New Legends, All Flesh is Green, Beyond Lies the Wub); la orografía entre torturada, apabullante y rigurosamente detallista de sus paisajes y su geometría híbrida (Blindfold, Foreigners, Lys, Noir, Sirens of Titan, Today) la versatilidad de sus espacios arquitectónicos futuristas plagados de naves, domos, torres flotantes, cúpulas y arcologías (Flor My Tears, the Policeman Said, Babel17, Choice of Gods, Sixth Sun, Days of Perky Pat, Islands in the Net, Subterranean Gallery); la nostalgia punzante sea urbana o natural, siempre atemporal (Reckless Sleep, Buddy Holly, Broken Bubble, In the Heart of the Sea); la saturación colorista a que somete algunas de sus obras para que vibren con un concepto (Exiles Trilogy, All Girls Football Team, Now Wait for Last Year); las insinuaciones latentes más allá de la precisión del trazo y que lo tornan significativamente expresivo (Clans of the Alphane Moon, Cosmic Puppets, Ubik, Do Androids Dream of Electric Sheep); las biologías y biomódulos esplendentes tanto por forma como por contextura sin importar su procedencia (Jem; Ship That Sang, Height of Intrigue; Mermaid, We Can Build You); los encuentros del tercer tipo (Our Friends from Frolix 8, Fish); la captación del significado de infinito en diagramas cautivadores por su ingenuidad o por su pasmo (Kinsman, Sentinel, Legacy of Heorot, Martian Time Slip, Rediscovery of Man, Millenium); el cariñoso o antagónico encuentro entre vidas biológica y artificial y su coordinada y armónica gestión (Collapsium; Bee; Burning Chrome; Man Plus; I, Robot; Winds of Altair); la diversidad de registros robóticas (Glaxo Robot, Tik-Tok, Roderick, Special Delivery); las letales operaciones desatadas en sus batallas (Shadow Planet, Buchanan Campaign, Centauri Device); la hermosura suave -y potente simultáneamente-, de sus naves y ciudades espaciales (Complete Asimov, Echoes of Herat, Penumbra, Glaice); el surrealismo rampante (Drought, Valis); sus guerreros aislados en la esencia de su misión (Flight of the Intruder, Grounded, Weight, Fortunes of War), el horror desembozado aunque teñido de humor o pánico (Headhunter, Sickness in the Soul, More Devils Kisses, Cutthroat, Dracula); la cimentación psicológica de protagonistas mediante tonalidad concentrada o movimiento (Stars, My Destination; Sam Gunn Unlimited; Starmind; Teraphy of Avram Blok), constituyen una apenas, pálida muestra, de la multiplicidad y complejidad de intereses captados a vuelo de pájaro en algunos de los 145 jpg que componen mi carpeta sobre Chris Moore, evidentemente clasificado con los grandes de la ilustración de CF y temas afines.

A pesar de la excelencia de su dibujo, la producción de Chris me pasó desapercibida al inicio por captarla como imagen de fondo de un fenómeno que empezaba a convertirse en una de las líneas directrices de mi relación con la CF, sólo cuando con calma recopilé y organicé mis dibujos tomé conciencia de la importancia de su obra; podemos sentir en la misma huellas de otr@s autores, pero Moore ha logrado someterl@s y asmilarl@s bajo una capa siempre suya, no obstante, quizás por buscársela directamente ligado al entretenimiento y las editoriales, más allá de la tremenda calidad gráfica de sus acabados, en una parte de sus trabajos se nota una cierta apuesta por lo reconocible en su centro de impacto visual; sin embargo, para ser justo, tengo que admitir en este tenor que posee abundantes, impresionantes y reconocibles logros en una siempre copiosa y extraordinaria producción.
 

Apenas la vi quede seducido. No es la primera vez que elijo una humanoide para el bitimagen, es algo normal en el orbe que navegamos, lo extraño es la oleada de ternura que me despiertan, hay melancolía en su cotidiano devenir, bucles de reiteración presentida en su destreza, y eso los torna human@s, por eso observé su escorzo y capté desde su intención de escapar al marco que la constreñía y de acumularse cual decantación metálica en el borde inferior del dibujo, la necesidad de comunicarse; su perfección física refugiada en el resplandor broncíneo de sus biomecanismos llamo mi atención, parecía oscilar entre atraer mi curiosidad y quedar desapercibida, pero hasta sus pezones henchidos y erectos quizás por linfa iónica la traicionaban, me atosigaba la flexible y articulada sensualidad que exhalaba, pero sobre todo la mirada que establecía una correspondencia de toqueteos exploratorios y palabras muellemente musitadas, preñada de promesas que irían más allá de donde nunca se ha llegado antes en lo sexual, me convencieron. Era una variedad de flor blindada que congregaba mis sueños de sensorio ejercicio interespecie, me obnubilaba el aroma de fruta ya madura de su sexualidad acerada que se abría en borbollones de sucesos repletos de aventura y exploración. Tenía un antecedente en ¡Exhausted! carátula para Heavy Metal (Julio1981) con la composición, elegancia de las formas, implantes y enchufes, pero no en el colorido.

Deseché otras opciones, la tentadora sirena (Mermaid) y las piernas a lo Cyd Charisse enfundadas en rojo de The Concrete Island, asimismo las hermosas estampas de las carátulas dedicadas a glorias de la CF realizadas con fluidez, colorido y sugestiva construcción de protagonistas realizadas por Moore, y mientras yacía (metafóricamente, ya que estaba sentado ante mi PC, pero la sensación era de mirarla yacente porque también ella estaba semitendida, semidoblada en el rincón del encuadre) observando a ese arpegio sostenido de su cuerpo contra el telón color melón cruzado por verticales, supe que sus ojos se convertían no sólo en la ventana del alma robótica –y que aquí en Sonata os desnudan sus sentimientos muy carnales de realización- sino en la entrada al campo del deseo... y sabemos que nada nos será negado precisamente por que ella cumplirá tanto con sus propios códigos como con los de la Humánica.

Y como cautivaban la mecarne redondeada, henchida de aceitosos jugos, las poderosas bisagras que permitirían elaborar posiciones que en el Kamasutra serían inéditas e intuía que nunca blanda pero cediendo flexiblemente ante caricias y embestidas; embelesaban el suave metal de sus golosos labios y la despejada bóveda de su cráneo (me recordaba las egipcias de la época faraónica y su afán de depilarse para sentir mejor), el liso bronce de su piel entibiada por corrientes electrónicas, la gracia de sus párpados y la delicadeza de sus pestañas la transmutaban en un recipiente de apetitos inconfesables en circunstancias sólo biológicas.

Era como las bestias mitológicas, se acunaba horror en su belleza, y quizás por eso se presentaba modosa para obliterarlo… pero permanecía divina ante mis pupilas extasiadas. Flotando sobre su rostro, miembros y torso la sospecha de una sombra que simbolizaba la exaltada lucha por transitar a la encarnación (aunque fuera a través de la exaltación momentánea de la libido), pero un brillo donde ardían por igual su mirada y su disposición a experimentar expulsaban cualquier probable tormento en aras de una apasionada interacción que lanzaría a las tinieblas digitales las dudas y entronizaría el matiz melodioso de su garbo, su figura y su contemplación.
De su metálica y cadenciosa estampa, que a momentos parece emerger maquillada, casi frívola y ejerciendo técnicas teatrales, manan y se enrollan en resplandeciente matriz: la sospecha de la burla para ser reemplazada con la ofrenda de la obtención, la imposibilidad del acople para transitar a la completa conjugación de los tiempos verbales del coito, la frialdad pesada del mineral suplantada de inmediato por la leve calidez de las biocorrientes, la complaciente dureza de las Leyes de la Robótica para ser substituida por la fragancia amable de la amistad; en síntesis con sindéresis sentimos una fascinación entre tempestuosa y terrible, por esas ofertas vaporosas y esos ojos abrasadores que sabemos una vez iniciado el ayuntamiento se tornarán rizo muscular esplendente, húmedo apego y acople estructural.

© Luís Bolaños; 04-02-06.
 

Google
 
BitImagen:
"...hay melancolía en su cotidiano devenir, bucles de reiteración presentida en su destreza, y eso los torna human@s, por eso observé su escorzo y capté desde su intención de escapar al marco que la constreñía y de acumularse cual decantación metálica en el borde inferior del dibujo, la necesidad de comunicarse; su perfección física refugiada en el resplandor broncíneo de sus biomecanismos llamo mi atención, parecía oscilar entre atraer mi curiosidad y quedar desapercibida, pero hasta sus pezones henchidos y erectos quizás por linfa iónica la traicionaban, me atosigaba la flexible y articulada sensualidad que exhalaba, pero sobre todo la mirada que establecía una correspondencia de toqueteos exploratorios y palabras muellemente musitadas, preñada de promesas que irían más allá de donde nunca se ha llegado antes en lo sexual, me convencieron. Era una variedad de flor blindada que congregaba mis sueños de sensorio ejercicio interespecie, me obnubilaba el aroma de fruta ya madura de su sexualidad acerada que se abría en borbollones de sucesos repletos de aventura y exploración ..."
Mermaid
The Concrete Island
New Legends
Beyond lies the Wub
The stars my destination
 
Suscríbete al
Grupo Asimov

Powered by es.groups.yahoo.com Yahoo! Grupos

 

Febrero 2005

Volver

Editorial

Perspectivas

Artículos
El futuro impredecible
Luís Bolaños.
De lector a escritor
Manuel Antonio Cuba.
Ensayo

¡Farmer! ¡Farmer!
Daniel Mejía.

Entrevista
Ray Bradbury
Robert Silverberg
Relatos peruanos
Contaminación
José A. Calambrogio.

Relatos extranjeros

Primarias
Ben Bova.
El día final
José Carlos Canalda.
Reseñas
La era de diamante
Daniel Mejía.
La miel de los mudos
Luís Bolaños.
Persecución cósmica
Daniel Salvo.
Cine & Comic
César Carpio, la Comicteca y la nueva internacionalización del cómic peruano
José Vilca.
Guardianes de la noche
Isaac Robles.
Galería

Chris Moore
Víctor Pretell.

BitImagen

Sonata de Chris Moore.
Luís Bolaños.


 
Ediciones Pasadas
  Recursos C-F
  Enlaces
  Escríbenos
  Suscríbete
 
.
Optimizado para 800x600
Agradecimientos

© 2003 Velero25.net
 Todos los derechos reservados.