HOSPITAL DEL ESPACIO

He aquí un paquete de relatos de enorme imaginación no sólo para el momento en el cual fueron redactados, sino también para hoy, compilados en un tomo agradable a la vista por la desaparecida colección infinitud (Producciones Editoriales). La serie de James White (1928-1999, Irlanda) es poco usual, respecto a los estándares de la space-opera convencional; en lugar de plantearnos conflictos cósmicos que nos tienen a un pelo de la extinción, o de la demolición del universo, se plantean abrigados por un futuro muy optimista donde coexisten multitud de especies sintientes (a la inversa de universos maniqueos como los que aparecen en Star Trek, donde todo está prefijado de antemano) el conflicto brota desde los problemas que conlleva la diaria coexistencia pacífica de múltiples especies, reflejados a través de casos y problemas propios de un hospital, con metodologías comunes y panoramas reflexivos que coinciden en muchos puntos y aspectos, lo cual permite enarbolar preceptos axiológicos y sintetizar formas de comportamiento éticas. Cabe destacar que sin dicha colaboración interespecie los problemas presentados en la serie no podrían ser solucionados.

Otro aspecto consiste en la casi infinita variedad de formas vivientes que el autor nos presenta (entre otras provocando la alegría de dibujantes o autores como Wayne Barlowe que se apoyan en sus descripciones para desplegar su propio talento), representados por: transformables SRTT, los empáticos cinrusskianos, o quizás por seres energéticos de mente global y muchos cuerpos como los Telfi o por organismos super-densos como los Huldar. Recapitulando basados en el sistema de clasificación se señalan cuatro indicadores (no existe de inteligencia por que pueden ser distintas pero todas las especies presentes en el hospital la poseen), el primero respecto a la evolución física, el segundo indica el tipo y distribución de miembros y órganos sensoriales, el tercero referido a la agilidad mental y el cuarto apuntando a las condiciones de presión y gravedad que soportan.

La variedad de estrellas de procedencia de los implicados recorre el catálogo de clasificación estelar, de allí que el diseño y uso del espacio del hospital debe reunir las características de todos los mundos posibles y con el poderoso pegamento de la estética y la norma, similar a la convivencia de especies en la ya mítica serie Babilonia 5, proponernos un modelo que supera de lejos cualquier sociedad de naciones o confederación galáctica organizada sobre criterios bélicos o comerciales que nos hayan presentado otros autores… y sin embargo, White no es tomado en consideración en el momento de realizar una reflexión sobre el tema. Recordemos que su Ulster natal estuvo durante lustros azotada por la guerra entre las facciones protestantes y católicas estimuladas por la presencia de las tropas imperiales británicas. White a su manera lanza una protesta con propuesta colmada de un alegato pacifista a favor de la coexistencia.

El Sector General de por si se describe como un sistema autopoiético, autocontenido y autosostenible, pero con aportes y partidas permanentes gracias a las naves hiperlumínicas que atracan y despegan en sus puertos, su metabolismo se expresa altruistamente a través de la resolución de las heridas o enfermedades de los pacientes que alberga y de las terapias y tratamientos sugeridos o acordados interdisciplinariamente por los equipos médicos. La propia estación es de envergadura colosal, aprovechemos la descripción de la Enciclopedia italiana Fantaciencia: con 382 niveles que reproducen cuidadosamente las condiciones ambientales y ecosistémicas de las 68 (luego 69) formas vitales conocidas de la Federación Galáctica y con la capacidad para proporcionar las prestaciones extremas de calor, presión, gravedad, radiaciones y atmósfera, indispensables tanto para pacientes como para el personal a cargo.

Las fuerzas hostiles brillan por su ausencia, para White ya hay suficiente conflicto con tener que enfrentar las enfermedades o los accidentes propios de la colonización, la terraformación o la explotación de recursos de la galaxia. En su ethos particular aparecen interesantes profesiones como la de los Monitores, quienes deben vigilar que el comportamiento pacífico de la civilización se mantenga, y que paradójicamente, por lo general, deben ser reclutados entre los individuos más agresivos. O los Diagnosticadores, los amos y señores del Sector General, que guardan en su mente el conocimiento médico registrado de hasta siete especies distintas para diagnosis.

Revisando los relatos a los cuales tenemos acceso, repasamos casos realmente deliciosos y preñados de un humor estricto pero eficaz:

Médico:
Esta historia es la tarjeta de entrada a un juego estimulante, la del gato diagnosticador-recetador y el ratón patológico-accidental, en la cual un primerizo O’Mara (será más tarde psicólogo jefe del Sector General) aprende su lección del modo difícil pero de paso demoliendo preconceptos y prejuicios, aceptando mantener la mente y el corazón abiertos a sugerencias o respuestas insólitas a las preguntas que surgen de los pacientes, cuando le ordenan responsabilizarse de un “enfant terrible” y convivir con él a la manera difícil.

General del Sector:
Realizando un ingenioso juego de palabras que por desgracia es intraducible (recuerden que el título de la serie es “Sector General” en inglés, mientras el del relato es “General of the Sector”), el protagonista definitivo, el doctor Conway nos da una lección de civilización y nos entrega una especie de pequeño manual de cómo enfrentar crisis cuando una congestión de tránsito espacial traiga invitados inesperados, y en cierta forma amenace la vida de todos a bordo de la estación médica espacial.

Problemas con Emily:
Se muestra la problemática del choque con una cultura de superiores valores éticos, en este caso representada por el doctor VUXG, representante de una civilización de poderes, habilidades y conocimientos muy superiores no solo a la humana, sino al promedio en la galaxia, quien tiene a su vez un problemático pero pícaro paciente, un Brontosaurio juguetón.

El visitante:
Lo que parecía ser una interesante exposición médica se torna un peligroso juego cinegético entre un infante, hijo de un paciente ingresado con incapacidad de comunicarse, con habilidades de metamorfo, y el personal de la estación, quien los sumerge en un conjunto tal de problemas que parece nunca podrán acabar con ellos, ni librarse del nene, pero… el pequeño también tiene su corazoncito.

Extraño paciente:
Siempre es un problema el primer contacto, sobre todo cuando tu paciente parece dispuesto a suicidarse no importa lo que tú hagas por él.

Agregamos a los anteriores de la lista, “Médico residente” (seleccionado por Aldiss para su serie de Imperios Galácticos) donde el equipo interespecies de Conway, O’Mara y Prilicla, se enfrentan a un paciente que es observado por sus vecinos (los Ianos descritos en “Extraño paciente”) como un ser semejante a Dios, pero acusado de asesinato, lo cual trastoca los valores y complicaría cualquier salida pergeñada por el equipo, si previamente no se acercan con enfoque holístico y metodología sistémica al caso.

White destaca por su creatividad a la hora de imaginar la ciencia médica del futuro y sus posibles complicaciones, así como las consecuencias conductuales que conlleva, de un modo tal que hace patinar cualquier comparación posible. Y además lo hace con un humor fino y una llamada a la esperanza, como si tuviese la intuición que eventualmente la humanidad podrá hacer a un lado sus problemas y creer de corazón en que la paz es posible. Y si la paz es posible entre nosotros, ¿porqué no entre los alienígenas?

Desgraciadamente este tomo es solo la introducción a este fascinante universo del que luego se han llegado a escribir novelas enteras. Su obra aparentemente como en el caso de muchos verdaderos Grandes Maestros nunca decayó en calidad y mantuvo el listón hasta sus últimos días, conservándose siempre como un relator de abundantes recursos y vasta capacidad fabuladora. Algo que cabe destacar es que la mayoría de las obras constituyen fix-ups inteligentemente montados, es decir, relatos concatenados para formar un libro, pero con un estilo, seriedad y gracia que el mismísimo maestro del fix-up, Van Vogt ya hubiera querido para sus obras.

La serie del Sector General es la siguiente:

-Hospital Station (1962): La ya mencionada Hospital en el Espacio de la cual nos ocupamos.

-Star Surgeon (1963): Un fix-up entre “Médico Residente” y el relato “Field Hospital”, en el cual las especies de la Federación Galáctica contactan con algo que parece imposible para su cultura: una civilización interestelar avanzada, hostil y amante de la guerra representada por los humanoides Etlanos.

-Major Operation (1971): Una forma de vida parece haberse colado en el Sector General, ¡el único problema es que es indetectable! Y lo peor es que está creando alucinaciones peligrosas. Por no hablar del problema del primer contacto con los Rodadores Drambon. O como idear la manera de tratar a un planeta viviente entero.

-Ambulance Ship (1979): Aquí White nos muestra el trabajo de “campo” del Sector General en la forma del capitán Fletcher y su nave ambulancia del título, la Rhabwar.

-Sector General (1983): Continuando con las aventuras conjuntas del doctor Conway y del capitán Fletcher, el autor recupera aquí a dos personajes de su cuento corto “Tablaeu” donde narra las grandes guerras necesarias para pacificar la galaxia y que ahora son anacronismos en un mundo pacífico: el humano McEwan y el orligiano Grawlya-Ki, y que lucharán una última batalla no con sus cuerpos sino en sus corazones en el Sector General para aceptarse el uno al otro.

-Code Blue-Emergency (1987): Cuando hay una nueva enfermera comenzando en cualquier hospital, siempre es clara señal de problemas… y de errores sustanciosos, y el Sector General no es la excepción…claro que hay una solución, siempre y cuando los doctores entiendan el complicado sistema de castas y sexos del que proviene la hermafrodita sommadavdrana Cha Trat.

-The Genocidal Healer (1992): El tarlano Lioren es encontrado culpable del genocidio de millones de Cromssagaranos, todo por tratar de “curarlos” de su violencia instintiva para que abrazasen la civilización, pero en vez de ejecutarlo, la Unión Galénica lo condena a vivir en el Sector General donde deberá enfrentar a sus viejos demonios una y otra vez a través de casos similares donde sus terapias tendrán que ser distintas para redimirse.

-The Galactic Gourmet (1996): El tralthano Gurransevas debe enfrentar lo que muy bien puede ser el mayor desafío que el Sector General pueda enfrentar: hacer la comida de un hospital deliciosa…para múltiples especies sin relación entre si: el problema gastronómico por excelencia.

-Final Diagnosis (1997): Tras el fin de la larga guerra entre la Federación y el Imperio Etlano, un sobreviviente humano que llega a la estación afirma estar enfermo de síndromes alienígenas que se supone no pueden “saltar” de una especie a otra. Pero, ¿que pasa cuando un grupo de traviesos virus inteligentes está detrás de un contagió masivo de enfermedades incompatibles en potencia? ¿Podrá el Sector General sobrevivir a esta crisis del día del juicio final?

-Mind Changer (1998): El Psicólogo O’Mara debe ir a la frontera final…el retiro, solo que como el Abuelo Winnegan de “Jinetes del Salario Púrpura” no lo hará sin dejar una marca en la historia.

-Double Contact (1999): El protagonismo vira totalmente hacia una perspectiva alienígena: la del cinrusskiano Prilicla, que se ve confrontado con una misión de primer contacto fallida y una segunda misión que debe mediar entre dos especies rivales y evitar un genocidio.

Así pues, no hay pierde leyendo los títulos del Sector General; cada tomo es de lectura independiente y se leen volando. Señores editores, ¿Cuándo se animan a traducirlos?

Referencias
Para ampliar información sobre el Sector General, sus especies, sus historias e información variada sobre el propio James White consultar:

Sector General

Los títulos originales y procedencia de los relatos aquí comentados y que pertenecen a nuestra colección son los siguientes:

  1. Sector General; New Worlds 65, November 1957.

  2. Tableau (añadido por referirse a uno de los episodios, ocurre siglos antes); New Worlds 71, May 1958

  3. Trouble With Emily; New Worlds 77, November 1958

  4. Visitor At Large; New Worlds 84, June 1959

  5. Medic; New Worlds 90, January 1960 (originalmente publicado como O'Mara's Orphan)

  6. Outpatient; New Worlds 95, June 1960

  7. Resident Physician; New Worlds 110, September 1961

© Luís Bolaños & Daniel Mejía; 17-12-06
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