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Empezaremos señalando que para el mundo del
siglo XXI, la impredecibilidad, la desigualdad y la inseguridad serán
cotidianas, los desembalses derivados de la superpoblación y de la cascada
de necesidades ampliadas que la acompañan agudizarán los efectos nocivos
ambientales y complicarán la gestión política. Es evidente que desde este
enfoque existen diversos indicadores tanto creativos (+) como destructivos
(-) a considerar, y que oscilan desde el creciente protagonismo social de la
mujer hasta la aparición de nuevos artilugios tecnológicos que aportan
simultáneamente esperanza y desaliento, pasando por la entronización de la
WWW unida al pluralismo cultural que engendran las nuevas tecnologías,
eventos que pueden y deben impulsar una masiva acción educativa sobre
Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica que humanice la globalización,
ubicándonos además en el marco de la iniciativa lanzada por la UNESCO y el
PNUMA denominada "Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible", así
la fuerte vinculación entre difusión y capacitación será una acción
imprescindible a realizar por las instituciones encargadas de la CTI.
Estamos transitando por un periodo de transformación radical de la sociedad
donde surgen como procesos concomitantes el auge de la tercera revolución
informático-biotecnológica, la aparición de redes de todo tipo por doquier,
la expansión y articulación continua de los sistemas financieros (con el
consiguiente control de decisiones y capitales por parte de las
corporaciones transnacionales), y el afán de dominio por parte de USA de los
territorios considerados geopolíticamente estratégicos. Y claro que están a
la orden del día la profundización de las repercusiones y consecuencias de
fenómenos tales como segmentación urbana, diversificación tecnológica y
secesión multicultural que van generando procesos adversos sobre la
sociedad. Por ahora uno de los principales riesgos es el resurgimiento de
una "sociedad molecularizada" donde aumenten las desigualdades entre los
países, al interior de cada uno y en lo profundo de cada cual. Por ejemplo:
pobreza, desigualdades y exclusión versus acumulación de capitales, codicia
y exacción, o también derechos sociales, económicos y culturales,
solidaridad, colectivización y armonía versus deseos imperiales se presentan
como el choque de dos potentes olas que amenazan con quebrar la estructura
mundial. Así presenciamos como va aunada a un despliegue considerable en
materia de progreso y desarrollo de los derechos humanos universales, la
injusticia: la mitad de la humanidad trata de sobrevivir con un salario
inferior a dos dólares al día (70% de miserables son mujeres y dos tercios
de los mismos son menores de quince años). Por otra parte, la proporción del
ingreso del 20% más rico en comparación con la del 20% más pobre ha
transitado 30 frente a 1 en 1960 a 74 frente a 1 en 1997.
Tendencias que brotan rompiendo patrones organizativos estatales, límites y fronteras,
y constituyen nuevas amenazas para la paz, la seguridad y los derechos humanos, que se
configurandose en inéditas formas de violencia y de conflictos que se expanden y
generalizan como enfrentamientos interétnicos o intercomunitarios,
resurgimientos del racismo, xenofobia, formas extremas del nacionalismo e
intolerancia religiosa, aumento del terrorismo y del crimen organizado, y
hasta violencia "virtual" en el ciberespacio.
Entonces uno siente que debe interrogarse sobre la capacidad de la
democracia y la promoción de la paz por las ONG's, de las escuelas que
asumen las "inteligencias múltiples" y los métodos participativos, el
Estado-Nación comprometido con el desarrollo sostenible o la urbe donde
aflora la conciencia ciudadana ligada a lo ambiental y lo tecnológicamente
adecuado para disolver los núcleos de ese enfrentamiento y polarización
extrema. Hay que señalar, sin embargo, varias ventajas potenciales como las
hay que contar a partir de Internet y la multiplicidad de redes de distinto
tipo (además de ciertos medios técnicos) para lograr "la libre circulación
de las ideas por medio de la palabra y de la imagen" y la promoción de la
educación a distancia en temas ambientales y tecnológicos.
En los dos siguientes gráficos denominados
Prospectiva Positiva y
Prospectiva Negativa intento dar cuenta de la riqueza de sucesos pero
advirtiendo que siempre cualquier esquema queda corto y que hay que
agregarle la propia experiencia y la imaginación para construir un patrón organizativo propio. Luego agrego 12 investigaciones que me impactaron
durante el año posteriormente a la exposición base para este texto. (Véase:
El futuro impredecible)
Una vez realizada la panorámica descrita nos centraremos inicialmente en los
peligros y problemas de la tecnología, estableciendo por un lado las
influencias que ejercen, ejercieron o ejercerán (¿Por qué caemos rendidos
ante el dios de la tecnología?) y por el otro refiriéndonos a la descripción
de la realidad con sus características emergentes, de acuerdo con el nuevo
paradigma de la complejidad autoorganizada para agruparlos todos en un
gráfico integrador (¿Cómo podemos manejarlo o en que podemos apoyarnos?).
Este segundo gráfico (prospectiva
negativa) intenta recopilar un conjunto de limitaciones derivadas
de nuestra adhesión a la visión lineal cartesiana y las correspondientes
respuestas desde el campo de la ciencia para intentar superarlas e
integrarnos al paradigma de la complejidad autoorganizada y va acompañado de
un tercero que intenta sugerir pistas de salida hacia el nuevo paradigma
integrador (véase IEMA) mediante la aplicación del interrogatorio socrático,
pero no circunscrito al asentimiento en un contexto sino ampliado a la
creación de alternativas en multidimensionalidad (Peligros: Catástrofes
ecológicas o Desastres por motivos naturales o antrópicos).
Comprobaremos, si recurrimos a los datos de la catástrofe ambiental que se
precipita sobre nosotros que tenemos gravísimos motivos para estar
preocupados: el 60% de los corales del planeta o están enfermos o están
moribundos; Perú ha perdido aproximadamente 2200 de kilómetros cuadrados de
glaciales, que equivale a desaparecer entre el 20% a 25% de estos glaciales
tropicales. Si miramos hacia la Antártida vemos como se han perdido enormes
campos de hielo en el mar de Weddel y que la tendencia persiste, lo cual
significa que toda esa masa de hielo estará incrementando los océanos. En el
Artico ocurre algo similar y se teme que se rompa el equilibrio entre el
agua dulce que se congela y el agua salada que la sustenta, con lo que
bajaría la salinidad y un volumen creciente de aguas frías empujaría la
Corriente del Golfo hacia el Sur, hacia Africa, que se desertificaría más aún y Europa
sería azotada por vientos gélidos y sufriría inviernos terribles. Por eso se
dice que en un determinado tiempo va a aumentar el nivel de las aguas del
océano. Todo lo cual también se correlacionan con un interrogante que nos
planteo Hans Jonas la década pasada: ¿Vamos a despilfarrar en solo 50 a 100
años de crecimiento del capital todo lo que ha atesorado la humanidad por
más de miles o decenas de miles de años?
Otro riesgo es el de las enfermedades emergentes y reemergentes, tocaré una
sola: el sida, que devasta Africa y evitaré la gripe aviar que está en
lontananza, se dice que al disminuir la capa de ozono, los rayos
ultravioleta puede estar contribuyendo a su vez a mutaciones más veloces de
determinado tipo de gérmenes y que por lo tanto adquieren mayor resistencia
a los posibles remedios o terapias que se hacen sobre ellos.
Agrego los problemas de bioética que están relacionados con toda esta
posibilidad de la clonación y la posibilidad de creación de esto que llaman
las quimeras, que ha ido surgiendo en la última década, por ejemplo, estoy
pensando en el misli, que es un animal creado juntando ADN de perro, mapache
y zorro, muy bonito pero tiene el inconveniente que solo vive dos años, por
eso aunque simultáneamente desde otro ángulo de la ciencia se está tratando
de manejar la incorporación de propiedades benéficas con estos experimentos,
hay también choques éticos relacionados ya sea, en este caso, el tiempo de
vida que poseen los animales tras ser manipulados genéticamente u otros
problemas derivados de su manejo y uso.
Acompaña al surgimiento en la sociedad civil de nuevas formas organizativas
de movimientos antisistémicos (desde los flashmobs hasta las revueltas
sociales convocadas por Internet: Revolución Naranja ucraniana), una
verdadera cascada de adelantos y técnicas que se vierten desde la cornucopia
médica, y que comprenden lo mismo inmortalidad (entre el 2002 y el 2004 he
leído hasta cuatro maneras distintas de convertir en inmortales a las
personas) que también tratamientos para diversas enfermedades como cáncer,
hepatitis B y sida.
Creo que empieza a calar en un número considerable de tecnólogos,
científicos e investigadores la necesidad de una ética triple, aquella que
se refiere a vincular a la persona con su sociedad y con la biosfera, como
una expresión de conciencia cósmica, quizás por ello, así mismo he también
ubicado en mi presentación una serie de ideas, muchas de las cuales las he
tomado de los escritos del doctor Charles Francois y en otras he coincidido
con el doctor Sagasti en un proceso de poligénesis tan común en estos
momentos de conmoción y tránsito hacia otro paradigma.
© Luís Bolaños, 04-2006
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