|
¿Qué hace a un héroe?
¿De donde vienen las ideas y sueños de una persona?
¿Existe un destino manifiesto?
Estas y muchas más preguntas reciben terribles respuestas en una de las
miniseries más controversiales llevadas a cabo por la gigante de los cómics,
Marvel: Tierra X (2000). La historia comienza con un personaje oscuro de ese
universo, X-51, el Hombre Máquina, un héroe poco conocido que comenzó sus
andaduras en la serie 2001(1976), de Jack Kirby, “basada” en las novelas de
Clarke, donde era un androide que adquiría autoconciencia al ser expuesto a
un monolito. El es el narrador de toda la historia al ser el nuevo vigilante
de la Tierra. Ahora bien, ustedes se preguntarán que pasó con el querido
alienígena del mismo nombre, conocido también como Uatu: está ciego. Uno de
los enigmas iniciales de la serie es quien le hizo eso y porque.
Cuando Aaron Stack (el nombre “civil” de X-51) es interrogado una noche por
el misterioso monolito negro de turno, de repente se ve transfigurado en un
ser inhumano y transportado ante la presencia de Uatu en la Luna. A partir
de ese punto Uatu pasa a explicarle a X-51 la mitología cósmica, divina y
súperhumana del Universo Marvel en si. Y agárrense, porque a la hora de
referirnos a toda, decimos TODA.
Tierra X, es muchas cosas. A lo largo de sus 14 números es tanto una guía
por la geografía espaciotemporal de este universo de maravillas como una
historia de terribles revelaciones, luchas en vano, sacrificios finales,
despedidas a los amigos y llamados a la unidad de toda la humanidad.
Cuando Aaron ve la enigmática llegada del pueblo de alienígenas
cuasiomnipotentes llamados los Celestiales a lo largo de la historia humana,
lentamente comienza a comprender que la humanidad representa para ellos
parte de un plan; pero, ¿cuál es “El Plan” y cuales son sus implicaciones?
¿Es un plan benigno o uno maligno? ¿O es un plan tan cósmico que está por
encima del bien y del mal?
Uatu le dice que han pasado 20 años desde su llegada a la Luna y desde que
el Vigilante fue cegado. En esos 20 años perdidos, el destino de la
humanidad ha cambiado para siempre, al haber aparentemente mutado todas las
formas de vida de la Tierra. Pero Uatu le corrige. No fue un cambio. Solo
despertó lo que los Celestiales habían puesto dentro de la humanidad para
“El Plan”. Ahora todos los seres humanos tienen superpoderes en una u otra
medida y los superhéroes de siempre son obsoletos. Mr. Fantástico, ex-líder
de los 4 Fantásticos es ahora el nuevo Doctor Doom; el Capitán América lucha
ahora una causa perdida por liberar a la gente de los EE.UU de la influencia
del parásito alienígena Hidra; algunos superhéroes como Coloso de los X-Men
y el Capitán Bretaña de Excálibur son ahora regentes de sus respectivas
naciones: Rusia e Inglaterra; Hulk se ha separado en dos seres: un bruto
verde colosal y un niño pequeño; Thor ha sido convertido en mujer, etc.
X-51 no puede sino asistir espantado al mundo distópico en que la Tierra se
ha convertido; pero Uatu le dice que todo esta bien, que debe asistir a los
últimos días de la Tierra como lo haría un auténtico vigilante: de un modo
frío, racional, calmado; con el interés de saberlo todo, sabiendo que todo
lo que hagan quienes fueron una vez sus amigos y colegas fue en vano porque
pronto todo terminará cuando “El Plan” se realice.
Con cada capítulo asistimos a un mundo donde todo está mal, lo sentimos de
alguna manera incorrecto, fuera de lugar. Donde los amigos se traicionan, se
pelean guerras anacrónicas, donde la desesperanza gana. Al inicio de cada
número se hace un análisis exhaustivo de la mitología e historia detrás de
los principales personajes de la Marvel, transformados ahora en versiones
prácticamente irreconocibles. Al final hay un apéndice donde se estudia más
a fondo los cambios colaterales que el mundo sufre por “El Plan”, las
acciones de los héroes y lo que ha pasado en esos 20 años perdidos.
Uno de las tramas principales es la llegada de un nuevo Cráneo Rojo al
mundo, un niño, que tiene el poder de controlar la mente de cualquiera, y
busca conquistar primero los EE.UU., y luego el mundo. Un ser totalmente
irresponsable y amoral al que no le importan las consecuencias de sus
acciones y desconoce que muchos otros le han precedido por el mismo camino.
.-“Pareces otro Hitler”
.-“¿Quién?”
Y ante el cual la principal oposición será el Capitán América. Pero, ¿por
qué el vigilante esta tan calmado ante la presencia de este nuevo adversario
y afirma incluso que es parte del “Plan”? ¿Por qué Uatu insiste en que X-51
borre su programación humana de su sistema con la excusa de ser un mejor
Vigilante? Si el Cráneo controla toda mente que le sale a su encuentro,
¿cómo podrán detenerlo los pocos o nuevos héroes de este mundo transformado?
Otra de las tramas entrelazadas en esta historia será el retorno de la
familia real de los Inhumanos a la Tierra después de esos 20 años, para la
continuidad de su linaje, pero su gente ha dejado Attilan, la ciudad donde
vivían, ¿cómo encontrar a seres inhumanos en un mundo donde la humanidad
“normal” ha desaparecido? ¿Y qué relación tiene el planeta destruido que
encontraron en el espacio con su retorno? ¿Por qué deben hablar con Mr.
Fantástico al respecto? ¿Y como encaja todo esto en “El Plan”?
Al final solo la colaboración de todos los héroes –incluido X-51- revelará
la oscura verdad que se oculta tras el plan maestro de los Celestiales, y
como todo, absolutamente todo lo que transcurre en la miniserie esta
interrelacionado de un modo poco menos que cruel. Las pérdidas –colectivas y
personales- serán enormes y el final de la historia no hace sino abrirse
hacia una historia más amplia, con la profecía que el difunto Capitán Marvel
–el alienígena kree que desertó de su puesto para ayudar a los humanos
contra su propio pueblo en el clásico cómic de 1968, escrito por Jim Starlin-
hace a Mr. Fantástico
.-“Estoy volviendo Reed, estoy volviendo y voy a salvarlos a todos les guste
o no”
Aunque el plan de los Celestiales se aborte, ¿eso significa que hay otro
plan o planes en proceso? ¿Hay guerras aún más grandes por pelear? ¿Contra
quién? ¿Y por qué?
Si los enemigos de Tierra X eran casi omnipotentes, ¿cómo serán los de las
dos miniseries que le siguen: Universo X y Paraíso X? ¿Habrá realmente un
final a todo este sufrimiento?
(No les mentiré; el tono de tragedia de la saga empeora con cada entrega)
Cabe resaltar que el arte de Jean-Paul Leon y Bill Reinhold da un toque
“clásico” que recuerda a esos cómics de los '60, e ilustra apropiadamente la
trágica y desgarradora historia que Alex Ross (si, lo oyeron bien: Alex Ross,
el mismo de Marvels y Kingdom Come) y Jim Krueger retratan, en un mundo
donde las “maravillas” que Kart Busiek nos mostrara en la miniserie Marvels
han envejecido o desparecido, y solo rige la mediocridad.
No recomiendo esta miniserie para los amantes de toda la vida del universo
Marvel, pero si quieren una buena historia, donde tramas aparentemente sin
relación se reúnen en un todo coherente y lógico, y aquellos deseosos de
buscar los grandes secretos detrás de la Marvel, esta es su historia.
© Daniel Mejía;
16-10-05.
Si desea enviar algún comentario pulse
aquí |