
SFW: ¿cuándo decidió abordar la vena humorística en su CF?
Sheckley: Para mí no hubo ninguna
decisión en ello. Pienso en número de modos –humorísticamente,
paródicamente y hay otras palabras, pero no sería modesto de mí parte e
imposible para mí decirte que es lo que hace mi estilo. No hubo que
escoger. El humor es una de las cosas que hago, no en las que pienso. Si
una idea de historia involucra una respuesta humorística en mí, la sigo.
Luego hay el tipo de humor en la situación global.
Encuentro también que mientras envejezco, el humor se hace más difícil
de obtener. Eso es porque tantas cosas ahora me golpean como trágicas o
desafortunadas. No puedo alzarme sobre ellas tan fácilmente como quizás
pude una vez.
SFW: Los temas que solían ser la fuerza
motriz de mucha CF en la Edad de Oro, como el viaje interestelar,
parecen haber perdido algo de su encanto. ¿Está de acuerdo o no? ¿Y
cuáles piensa que son las preocupaciones que la gente quiere ver
reflejadas en la CF de hoy?
Sheckley: Heredé mis temas de los
escritores que vinieron antes que yo, Heinlein, Van Vogt, Kuttner,
Leiber y muchos otros. Fueron temas importantes, nadie lo discute. Pero
ahora me hallo a mí mismo en una edad donde la justificación de la
codicia y las racionalizaciones para usar la Tierra y dañar sus especies
es considerada de una importancia mucho mayor. La masa electoral ha
votado, inferencialmente, al menos, para tener armas y luchar por las
religiones. La gente en su sabiduría ha votado para mantener una forma
de gobierno donde los lobbistas son poderosos y hacen las cosas como
quieren. Donde nuestra prosperidad actual en Estados Unidos y mucho de
La Europa Occidental se logra por tener gente más pobre que nosotros
haciendo nuestro trabajo legal, nuestra investigación y manufactura.
Esta gente está contenta –por ahora- con salarios mucho menores que los
nuestros. Cuánto tiempo más permanecerán contentos aun está por verse.
Hay un tema aquí, porque los americanos queremos todas las cosas
correctas de los viejos días de la Ciencia ficción, pero no es justo que
no luchemos por ello. Pero estamos abrumados por el más grande demonio
de todos –El poder de seguir en nuestros asuntos del modo usual. Mira,
no quiero probar hacer un artículo razonado de esto. Son sólo
pensamientos que tengo, preocupaciones mías, temores. Sólo los arrojaré
por ahí y esperaré que alguien más no se moleste en ponerles mejores
razones.
Es una guerra ideológica que estamos peleando aquí en los EE.UU. ¿y cuál
es el punto de esta? Que nosotros y nuestros niños tenemos más seguridad
que nuestros vecinos, esposas de mejor ver, también, si llegamos a eso.
Y que ellos deberían hacer lo mismo por sus niños. Que deberíamos
manejar nuestros autos hasta que todo el combustible se termine. La
gasolina va a matarnos a todos.
Mi opinión personal sobre la guerra de Irak: creo que deberíamos haber
ido, bombardeado todo el maldito lugar y luego salir de allí de
inmediato. Dejarlos en paz, para reparar su infraestructura dañada,
formar su propio gobierno, y ver que este fuera tomado por el siguiente
hombre fuerte. Cuando se vuelva muy peligroso para nuestros intereses,
podríamos volver a entrar y destruir sus cosas. Mientras entremos sin
hacernos de la imposible tarea de cambiar los corazones y mentes de esos
millones. Nuestro grandioso y noble plan parece ahora construir dos
estados clientes, Afganistán e Irak, y de alguna manera hacerlos
funcionar como una ideal democracia occidental. Un ideal que es
mayormente grandes palabras, pero lleno, en nuestro caso, con deberes
triviales. Queremos pacificar a los iraquíes, no democratizarlos.
Exactamente como queremos pacificar nuestras propias poblaciones
difíciles de controlar.
Bueno, todo esto es un poco vago. Pero esta es la clase de cosas que
siento. Y hacer el humor al escribir, o, por cierto, cualquier otra
cosa, bastante difícil.
SFW: ¿Qué le hizo escribir su primera
novela?
Sheckley: En aquellos tiernos
años de mi carrera de escritor, aun estaba tratando de probarme a mí
mismo que era por cierto un escritor. En un corto tiempo, había logrado
dos de mis metas: había escrito y vendido varios cuentos, y después de
eso armé y vendí una colección de mis cuentos. La siguiente cosa que
necesitaba hacer, para probármelo a mí mismo, era escribir y vender una
novela. Aunque las historias cortas parecían ser mi elemento natural,
amaba también la novela, y quería ser excelente en ella. También,
después de unos pocos años de escribir cuentos, me percaté de cuán
difícil era vivir solamente de escribir historias. Me dediqué a la forma
de la novela, no sólo por interés, sino en defensa propia también.
No tenía idea si podría escribir una novela o no. Asumí que podría.
También asumí que podría escribir una lo suficientemente buena para
vender. Había tenido una idea para novela por años. Me senté e hice un
resumen de toda esta, presentándola como un serial de cuatro partes para
una revista. Le mostré mi resumen a Horace Gold de Galaxy, el mercado
principal para mis cuentos, y el aceptó comprar los derechos de
publicación en revista para Galaxy. No fue un gran esfuerzo venderla. El
esfuerzo estuvo en escribirla. Escribir en gran longitud no era una
habilidad natural para mí. Tanto los cuentos como la escritura
humorística pedían ser conciso. Las escenas que diseñaba y pensaba que
ocurrirían, en, digamos. 5000 palabras, usualmente ocurrían en una o
dos. No quería alargar las cosas. Hice lo mejor que pude, inventando
nuevo material más que tratando de alargar lo viejo.
Mi primera esposa y yo fuimos a Acapulco para nuestra luna de miel, y
para escribir mi novela. Pensé que era una noción romántica el ir a
alguna parte para escribir una novela. Rentamos una bonita cabaña
pequeña en Bahía Hornitos. Vivíamos encima de un indigente que vivía en
una covacha a cien yardas de nuestra cabaña. Su única posesión era una
radio, y la escuchaba día y noche. También había otras dificultades,
como irnos a la quiebra. Finalmente, mi esposa viajó a los Estados
Unidos y encontró el apartamento de un amigo que podíamos usar. Estaba
en la plaza Sheridan en la Villa [Greenwich], y terminé la novela allí.
Después de la venta por entregas a la revista, vendí la novela a Bantam
Books, y para la venta de tapa dura, a Dutton. Estaba muy complacido
hasta el día que descubrí que mi editor nunca había leído mi libro.
Dutton lo estaba comprando, hasta donde sabía, porque su porción del
dinero de Bantam garantizaría su costo de producción. Me molesté y
retiré el libro- Bantam tampoco se caracterizaba por vender novelas
inéditas, sólo reimpresiones. Así que dejé Bantam también. Aun estoy
sorprendido de mi atrevimiento. Pero funcionó bien. Le mostré la novela
a Ian y Betty Galantine, y aceptaron publicarla.
No recuerdo todos los detalles de ello ahora, pero creo que vendí
Immortality, Inc. Mientras Immortality estaba pronta a ser vendida como
edición original por Avalon Books. Mis editores, sin embargo, eran
personas religiosas de conciencia, aunque no la suficiente como para
decirme de sus escrúpulos antes de reescribir el final de modo que mi
héroe fuera asesinado antes que suicidarse. Demandé que esa edición se
retirara, y vendí el libro después de esto a los Ballantine.
SFW: Desde que ha sido llamado “El primer
cultor del absurdo en la CF” ¿Qué efecto ha visto que el absurdo tiene
en la CF contemporánea?
Sheckley: Ha sido mi argumento por
largo tiempo que ser un absurdista no implica ni lo califica a uno en
ser un experto en el absurdo, el absurdismo en la CF, o cualquier otra
clase de absurdismo por cierto, estudiar el absurdo es un camino seguro
a no entenderlo. Adquirí un gusto por lo absurdo leyendo material de
Raymond Queneau y otros. Después de ello, fue sólo una cuestión de mi
habilidad natural o la falta de esta.
SFW: ¿Se toma la CF muy en serio a sí misma
en estos días?
Sheckley: leo muy poca CF en
estos días. Pero estoy bastante seguro que comparto la tendencia
norteamericana a tomarse en serio muy seriamente, siendo América un
lugar donde la proporción de tu pago asciende a medida de que tan
significativa es la pieza.
SFW: ¿Cree que la tecnología moderna, en la
medida que crea nuevas maneras de comunicarse, puede poner en peligro, o
disminuir la importancia en la vida cultural de la especie? ¿Cómo ve
esta situación?
Sheckley: La tecnología moderna… tan
diferente de la tecnología de máquina de escribir con la que crecí. La
importancia de lo que se dice parece disminuir con el número de maneras
que tienes de decirlo. Pero no puedes retroceder. Somos espuma en la
siempre remontante ola del futuro.
SFW: ¿Puede la CF del absurdo ser enfocada
adecuadamente en un medio visual, p. ej. Red Dwarf?
Sheckley: Si el absurdismo
ciertamente parte de lo absurdo, no hay razón por la que no pueda ser
enfocado adecuadamente en un medio visual. No he visto Red Dwarf, pero
le deseo buena suerte.
SFW: La Sátira es un elemento predominante
en su trabajo. ¿Quiénes fueron los cultores de la sátiras que leyó? Y
¿Por qué siente que el humor y la CF trabajan bien juntos? ¿Es fácil o
difícil satirizar a la CF distópica?
Sheckley: La sátira… otra
pregunta de tipo escolástico. Hago sátira por el poder de la mueca. Es
todo lo hay en ello. En lo que respecta a satirizar CF de distopías –uno
puede satirizar cualquier cosa. Las sátiras de sátiras son un poco
difíciles para algunos lectores, pero eso no es razón para excluirlas.
SFW: ¿Cuál es su opinión del humor usado
como parodia en películas como Galaxy Quest?
Sheckley: No he visto Galaxy
Quest, pero probablemente no me gustaría si la viera.
SFW: ¿Considerará al último Douglas Adams
como un contemporáneo? ¿Cómo se siente sobre otros escritores que
escriben CF satírica como Connie Willis y Frederik Pohl?
Sheckley: Douglas Adams es
definitivamente un contemporáneo por definición común. He leído poco de
Connie Willis, y menos de Fred Pohl. Ambos tienen mi permiso para
continuar haciendo lo que sea que hagan
SFW: ¿Cómo mantiene su fascinación por la
CF?
Sheckley: Mi fascinación por
la CF se término hace mucho tiempo. Pero aun tengo un interés en qué es
lo que pasa alrededor mío. En el deterioro, me refiero.
SFW: Usted escribió la adaptación de
Babilonia 5: Una llamada a las Armas ¿era un fan del programa?
Sheckley: nunca vi Babilonia
5 hasta que firmé un contrato para escribir “Una llamada a las armas.”
Así que no podría ser llamado un fan del programa. Esto es debido en
gran parte a mi incapacidad de recibir el programa en mi pequeño y
mínimo televisor.
SFW: ¿Cuáles son algunas de sus películas
de CF favoritas a través de los años?
Sheckley: Películas favoritas
de CF. Realmente me gustó la que hicieron sobre una historia de Philip
K. Dick de una Los Angeles moderna, replicantes y Harrison Ford, Blade
Runner.
SFW: ¿Palabras finales?
Sheckley: Elliot estaba en lo
correcto. Escribió, “he de envejecer, he de envejecer, usaré la basta de
mis pantalones remangada.”
©
Science Fiction Weekly (Entrevista
por: Cristopher Hennessey-DeRose y Michael McCarty)
Traducido para Velero 25 por: Isaac Robles.
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