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Esta es la tercera entrega en la serie de
películas de Blade el hibrido humano-vampiro que reniega de su herencia
vampirica y lucha por eliminarlos de la faz de la tierra.
En la primera entrega se nos informa que la madre de Blade -que en ese
momento esta gestando- es mordida por un vampiro -Diacono Frost- ocasionando
que el niño tome los genes de los vampiros y haga su aparición Blade un
hibrido humano-vampiro que tiene las cualidades de los vampiros y la
capacidad de soportar la luz del día de los humanos, es decir lo mejor de
los dos mundos.
Así tomando elementos de la profusa cultura sobre el vampirismo, sumándole
sus buenos toques de acción aunado a un héroe inmortal, implacable e
invencible tenemos ese cóctel explosivo que se llama Blade. Y cuyo éxito
esta casi asegurado, éxito que se dio con la primera Blade y con mayor
medida en la segunda que es un dechado de sangre, un ballet sangriento que
nunca pierde pie y se desenvuelve muy bien dentro de sus propios parámetros.
Blade Trinity se inicia con una secuencia que muestra como los vampiros
realizan una exploración arqueológica en busca del ancestro mayor -Drácula-
para poder emplear sus genes superiores ¿? en el afán de poder gozar de sus
poderes tanto de día como de noche. Blade Trinity prueba a seguir la ruta de
sus hermanas mayores y nos narra una vez mas las aventuras del "Caminante
Diurno" -Wesley Snipes, muy en caja en su papel de cazador sanguinario- que
deberá batallar una vez mas contra la nación de los vampiros quienes han
llegado a un grado de infiltración tal en la sociedad -medios de prensa y
policía incluidos- que le tienden una emboscada mediática a Blade, en la
cual él cae completamente y es atrapado y tildado de asesino en serie. De
ese modo no queda lugar seguro donde esconderse y parece que es el fin.
Entran aquí en escena dos cazadores novatos que se suman a la lucha y
emprenden el rescate del "Caminante Diurno" a partir de ese momento la
película entra en trompo y se repiten los clásicos argumentos de las
películas de acción, con escenas de violencia gratuita sumada a un guión
endeble y predecible que solo causan aburrimiento.
Se llega al extremo de lo absurdo cuando la heroína -Jessica Biel- antes de
la lucha con las fuerzas de la oscuridad se coloca su iPod para escuchar
¡música! -de Ramin Djawadi y RZA por cierto- ¿como podrá escuchar venir a
sus enemigos o la llamada de auxilio de los amigos? No se, esos son
misterios que solo Hollywood puede resolver.
El final es totalmente predecible -aunque siendo honestos todos los finales
de estas películas lo son- pero si los anteriores filmes sobre Blade
lograban mantener el suspenso (caso de Blade I) o llevarnos a un ballet
sangriento que no nos permitía punto de reposo (Blade II), en esta Trinity
la falta de ritmo, el mal uso de los efectos especiales -¡imagínense a un
Drácula que se parece en demasía a Alien!- y el exceso de personajes le
restan originalidad y amenidad a la película transformándola en un filme
fallido y menor.
Recomendable solo para fanáticos de Blade o vampiros que deseen aprender
como se hacen películas aburridas.
© Víctor Pretell;
30-04-05. |