
Lou Anders: Una reseña biográfica en
una [revista] Asimov's reciente señala que no es un “Nuevo escritor
escocés,” como algunas veces se le describe. Bueno, entonces, para
comenzar: Si no es “un nuevo escritor escocés” ¿qué es usted?
Charles Stross: Soy algo así como
una anomalía.
En primer lugar, vivo en Edimburgo, Escocia , pero no soy de Escocia
–Nací en Leeds, Yorlshore, he vivido en una variedad de partes del Reino
Unido, y sucede que me asenté en Edimburgo por un tiempo. Estos días
parecen haber dos culturas –la gente que se queda donde están sus
raíces, y aquellos que se mueven. Soy parte de la segunda.
(Si vamos más allá. Hasta la generación de mis bisabuelos, tienes por un
lado un grupo de mercaderes judíos de lana que viajaban por todo el este
de Europa pero se asentaron brevemente en Polonia –y por el otro lado,
bueno, no sé: mi familia tendía a casarse tardíamente, y todos excepto
uno de mis abuelos murieron antes que naciera. Quizás no es de
sorprender que me sienta un poco sin raíces.)
En lo que se refiere a “nuevo” … vendí mi primera historia corta en
1987, a Interzone. De 1987 a 1995 creo que vendí probablemente más de
cien mil palabras de la ficción de corto aliento. Sin embargo, sólo salí
a la superficie en los EEUU con mi primera venta a Asimos en 2001. Lo
cual es la razón por la que todos piensan que soy un nuevo escritor.
Lou Anders: Ha sido comparado con Bruce
Sterling. ¿Cómo se siente acerca de la comparación y como contrasta su
trabajo con el suyo?
Charles Stross: Estoy
halagado – soy un gran aficionado del trabajo de Bruce –pero me gustaría
pensar que soy un tanto diferente de él. La comparación parece venir de
las gente que ha leído las historias de Asimov's. Podría tenerse una
imagen más amplia de lo que escribo de mi colección de historias cortas
Toast (Cosmos Books, a la venta, disponible en Amazon.com y en
otras partes), mi próxima novela Festival of Fools, y así.
Sin querer subestimarme demasiado, creo que el trabajo de Bruce está
influenciado por sus otras actividades –es un magnifico periodista, con
un profundo y tolerante interés en la forma que los cambios ambientales
llevan a cambios culturales en las sociedades humanas. Simplemente no
estoy en ese campo, no en esa extensión.
De vuelta a cuando era joven (a principios de los 80’s), un par de
opciones de carrera tontas me llevaron a un espacio mental más bien
extraño; las ideas que necesita un graduado de ciencia para escribir
ciencia-ficción, y que quizás Neuromante era una aspiración a
futuro, eran mucho más atrayentes a los dieciocho que a los treinta y
siete. He vivido más allá de mis errores pero, me dejaron algunas
perspectivas interesantes sobre la naturaleza del cambio personal. En
particular, he tenido el privilegio de vivir y trabajar por más de una
década dentro de una industria que realmente parecía arrastrarse hacia
una singularidad, con cambios exponenciales y un panorama que decía que
15% de crecimiento al año era estancamiento. Creo que aun estoy
asimilando algunas de esas implicaciones –y también el darme cuenta que
los tipos centrales de personalidad persisten aun si cambias el ambiente
tanto que llegan a adaptarse enfermiza y desesperadamente.
Lou Anders: ¿Cómo así llegaste a armar el
personaje de Manfred Macx? ¿Qué tan pronto después de visionarlo
lograste concebir la historia de 9 arcos de Accelerando?
Charles Stross: Escribí “Lobsters”
en Septiembre de 1999 más o menos. En esa época, estaba a) escribiendo
la columna de fuente abierta en Computer Shopper (La revista británica
de ese nombre, tiende a publicar material editorial interesante con más
o menos las mismas recetas del Computer Shopper de Ziff-Davis) y b)
Siendo programador veterano para una empresa de Internet recién iniciada
llamada Datacash. Datacash procesa pagos de tarjeta de crédito vía el
Sistema Británico de Tarjetas de Crédito; en un punto cerca del 30% de
las transacciones en el Reino Unido fluían a través de los servidores
que había escrito, lo cual tenía a un psicoterapeuta conectado a mi
interfase pública porque sentía que necesitaba un depurado más que el
programa. Para septiembre en mi lista de cosas -por- hacer tenía ocho
años de profundidad, el PIA2000 nos caía encima, la compañía se
preparaba para emitir acciones y yo estaba en camino a un colapso
nervioso.
(Evité el colapso nervioso escribiendo “Lobsters” y renunciando
para hacerme independiente. La compañía comenzó a cotizar en Bolsa y
prontamente la golpeó la colapsante burbuja –pero aun están funcionando
y actualmente tienen ganancias. Y yo me quedé enganchado sobre opciones
de acciones, como suele ser el caso. Pero esa es la historia de alguien
más– probablemente de Douglas Coupland.)
Cuando estás haciendo una revolución en el ciberespacio, las cosas se
ven bastante diferentes de la forma en que las escribían los cyberpunks
de los 80s. Así que después de hacer “Lobsters,” la cual no era,
obviamente, la historia completa, pensé “Un momento, ¿por qué no hacer
cyberpunk de nuevo? ¿Sólo esta vez, hazlo de la forma en que realmente
era, con una Singularidad de Vinge en la mezcla?” Y de allí sale la
secuencia de historias que estoy tratando de escribir acerca de Manfred
y sus descendientes post-humanos.
(Los Tropos C*punk son o clichés o realidad en estos días. Quiero decir,
cuando has encabezado a un grupo de seis desarrolladores tratando de
cambiarse de una corporación a otra…)
Lou Anders: Las historias de Acelerando son
de los trabajos de ficción más inspirados, imaginativos y excitantes que
he leído el año pasado. Tienen también una densidad de información que
va más allá del trabajo de Greg Egan. Prácticamente todas las frases
hacen referencia a algún desarrollo o tecnología de última generación en
Ingeniería Genética, Neurociencia, Inteligencia Artificial, Teoría
Social, etc. ¿Qué causa escribir una historia así?
Charles Stross: Un extremo
agotamiento cerebral.
Probablemente no estoy dando a entender nada si menciono que, entre el
iniciar la historia #6 y terminarla, escribí una novela de historia
alternativa de 185,000 palabras –sólo como una manera de evitar tener
que enfrentar el trabajo duro.
Estoy inmerso en el campo de la computación/web porque allí es donde
pasé la última década trabajando, después de un comienzo en falso como
farmacéutico (¡Aún tengo un certificado que dice que puedo tener heroína
y cocaína en el curso de mi negocio legal!) Sin embargo, tengo un buen
conocimiento previo de bioquímica y farmacología como para tener también
una idea vaga acerca de lo que está pasando en estos campos. Y soy un
poco maniático de la información: leo ampliamente en busca del
sentido-de-la-maravilla, y no me confino a la CF para ello. Si se sigue
la cobertura en revistas no-técnicas como New Scientiest o Scientific
American puedes obtener avances interesantes sobre asuntos que atraen
una conmoción actual, algunos de estos tienen implicaciones que van
mucho más allá de lo que se dice en estas revistas, implicaciones que
hacen todo el camino hacia el salto de paradigma
este-es-el-nuevo-territorio de la revolución.
Parecemos estar asistiendo en estos días a la aparición de desarrollos
teóricos fundamentales a un ritmo de uno cada seis meses o un año:
grandes avances del mismo orden que la física cuántica o la relatividad
general. (No se ven tales logros rutinariamente en física, el cual es un
campo relativamente maduro, pero si miramos en las ciencias biológicas
desarrollos equivalentes parecen venir rápida y consistentemente.)
Al mismo tiempo, el cambio social está yendo mucho más rápido que en
siglos anteriores. Ya hay señales que nos estamos moviendo hacia la
generación Post-SIDA—el HIV en el mundo desarrollado es una enfermedad
cara, pero tratable, como el cáncer, antes que una sentencia de muerte
automática, y en la siguiente década o dos esto va a tener consecuencias
sociales interesantes. Así es la violenta reacción
religioso-conservadora (He visto discusiones éticas entre médicos
conservadores que sugieren que intentos de hallar tratamientos médicos
para la colección de fallas metabólicas acumulativas mejor conocidas
como “envejecimiento” debería ser prohibido, sobre la base que la
prolongación indefinida de la juventud incrementa el tiempo antes que
alguien se reúna con el creador. Parece haber una crisis de confianza en
el conservadorismo occidental que es tan profundo que muchos
conservadores se sienten impulsados a buscar nuevas justificaciones
ideológicas y filosóficas para oponerse al cambio.)
Luego está la política. La política es acerca del arte de crear una
opinión de consenso sobre como regir la sociedad. La política también es
desafiada por el paso del cambio y –aterradoramente, para mí- la mayoría
de nuestros políticos son dinosaurios. Tony Blair ni siquiera puede
teclear, mucho menos usar una computadora para enviar y recibir su
propio correo-e; cuando la mayoría de los Congresistas y Senadores de
los EEUU sean abogados; se obtendrá legislación promulgada que sólo un
abogado podría amar. (Tal como la actual pesadilla acerca de prevención
de la copia, auspiciada por el senador para Disney “Fritz” Hollings, que
para ser efectivamente implementada requeriría una prohibición de las
máquinas universales de Turing.)
Pero, para regresar a la pregunta…
Cada una de estas historias es una pila de ladrillos de colores
brillantes equilibrados en la cima de un pilar tambaleante. Cuando tengo
la intención de escribir otra historia cojo una cantidad de ladrillos y
los hago chocarse entre sí, para ver como encajan. La mayoría de ellos
se derivan de desarrollos existentes que parecen tener sentido. Creo que
podemos tomar una eventual nanotecnología madura como dada para finales
del siglo 21: También creo que veremos aplicaciones comerciales
iniciales de aquí a una década. Dejando de lado a los conservadores
religiosos y a Roger Penrose, no veo obstáculos reales prácticos a la
idea de crear interfases directas entre cerebros humanos (con el
software que lleven dentro) y máquinas de computación. Esos dos
desarrollos solamente dejarán pequeño a todo lo que ha pasado a la
especie humana desde el 12000 AC (y el desarrollo de la Agricultura).
También haría la predicción que en las próximas dos décadas veremos al
menos una tecnología emergente de grandísima importancia. Una IA
funcional es una gran posibilidad, y sus efectos serían mundialmente
destructivos (como ha señalado Vernor Vinge en su brillante ensayo sobre
la Singularidad). Otra posibilidad son los raros átomos artificiales
sobre los que Wil McCarthy está escribiendo ahora. Y tenemos además
tele-transportación cuántica, lásers de átomos generado de concentrados
Einstein-Bose (¡piensa en holografía con átomos en vez de fotones!), y
así.
Pero – y esta es un intuición clave- la gente que trate con estas
tecnologías aun será derivada del grupo humano que nos es familiar hoy.
Pueden ser aumentados, cargados a la red, o mejorados, y pueden tener
actitudes muy extrañas, pero aun van a ser humanos reconocibles.
Lou Anders: Debido a la anteriormente
mencionada “densidad de información” de la prosa, las historias de
Acelerando son algo así como una lectura "dificil", "especializada".
¿Cuál es tu audiencia nicho? (supongo que son una mezcla de
programadores de computadoras, ingenieros genéticos, devoradores ávidos
de la revista Wired, y crustáceos conscientes.) ¿Te molesta el hecho que
puedes estar escribiendo para un muy estrecho margen de lectores de
ficción especulativa que pueden mantenerse a la par?
Charles Stross: Escribí “Lobsters”
y se lo mostré a un amigo. Dijo “Está realmente muy bueno, pero nunca lo
venderás- la audiencia tendrá que someterse a sobredosis de Slashdot por
seis meses antes de que cojan la idea.” El está completamente en lo
correcto ¡solamente había subestimado el número de la gente adicta a
Slashdot!
Francamente, no me importa si las historias de Acelerando tienen una
audiencia limitada. Estoy escribiendo para explorar un área altamente
experimental, con avances últimos en la que nadie parece estar haciendo
mucho. Pero no son sólo las cosas que escribo, y algo de lo demás
probablemente tenga un encanto mayor (es que lo demás es del largo de
una novela y aun no sale a la venta por Amazon.com)
Lou Anders: ¿Cómo están siendo recibidas
estas historias?
Charles Stross: Es un poco
difícil decirlo para mí –Asimov's tiene la misma lectoría en el Reino
Unido que Interzone en los EEUU, lo cual, hay que decirlo, es muy
pequeña –pero no he tenido a nadie viniendo a decirme que apestan, lo
cual es una pequeña victoria.
Lou Anders: Encuentro histérico que llame a
los comunistas y al IRS como los últimos defensores de línea dura del
capitalismo. Hablemos del paisaje político en el cual comienzan estas
historias. Y ¿Realmente ve a la vieja guardia aproximándose a la
obsolescencia en una escala tan corta de tiempo?
Charles Stross: ¡Ya ha ocurrido!
El enfoque de Lenin de marxismo estatal (el cual no debería ser
confundido con el comunismo real mucho más de lo que el sistema de hoy
debería confundirse con un sistema de mercado liberal, sin
intervenciones y verdaderamente libre) era predicado por la necesidad de
industrializar el imperio ruso y luego llevar a cabo una economía de la
era industrial. Atendía precisamente las mismas preocupaciones
gerenciales de arriba abajo que el sistema occidental durante los años
iniciales del siglo 20, y tan posteriormente como a mediados de los ’60
se podía argüir que el planeamiento centralizado era más eficiente y con
menos desperdicio que la economía de mercado.
Pero una economía de Mercado es esencialmente un algoritmo genético para
resolver problemas de localización de recursos, y mientas los soviéticos
liaban con ábacos y planes quinquenales, las economías occidentales
estaban automatizando sus algoritmos genéticos y agregando toda clase de
raros ciclos de realimentación en la forma de intercambios de derivados
y opciones. Y las economías occidentales también estaban moviéndose
hacia una nueva etapa post-industrial. La eficiencia mató la economía de
la primera revolución industrial, así que de tener al 50% de la
población trabajando en fábricas, tuvimos que hallar trabajos en la
industria de servicios para ellos. Y este cambio sucedió tan
malditamente rápido que el ciclo de realimentación quinquenal del
GOSPLAN era historia. Los grandes dinosaurios de la gerencia de
corporaciones fueron asediados y comidos vivos por mamíferos rápidos y
asaltantes corporativos sedientos de sangre.
Nótese que mientras un sistema de mercado de-tiempo-real es mucho más
eficiente en colocar recursos que un sistema con un planeamiento central
con un lazo de realimentación lento, no es la herramienta de colocación
más eficiente posible. Actualmente ni siquiera sabemos si una solución
máximamente eficiente es posible –es parte de una subclase de problemas
en la ciencia de la computación que se conocen como NP-incompletos, y
hay una oportunidad que una mejor solución surja en algún punto.
Ahora, como la vieja guardia política se aproxima a la obsolescencia,
para una visión microcósmica de lo que estoy diciendo, veamos a la
industria musical y de películas. Podría escribir un libro –o al menos
un capítulo- describiendo las locuras del sistema del Estudio, pero, en
resumen, la situación es que los grandes distribuidores de Música o
películas encuentran más fácil distribuir un producto homogéneo. Es más
barato vender un billón de copias de una grabación que un millón de
copias de cada uno de mil discos distintos. Así que están apretando la
variedad, pensando que están vendiendo un producto físico- pero no lo
están; están tratando de vender ideas. Hay una contradicción fundamental
en el núcleo del término “propiedad intelectual,” porque la información
no se transfiere entre cerebros: Es copiada. Las industrias de música y
películas están finalmente despertando al hecho que mientras reduzcan
más la variedad, la gente pierde interés en el rango y mira fuera,
buscando producciones independientes. Así que están en pánico, culpando
al nuevo modelo de negocios, luchando con una acción de retaguardia de
suma cero, y tratando de prohibir el progreso.
Ellos pueden tener éxito. Si es así, me temo que estaremos condenados a
vivir en un mundo no muy diferente del de Outlaw School de
Rebecca Ore (Tor, 2000). Y realmente no quiero estar allí.
Lou Anders: Háblame acerca del
“extropianismo colisionando con el movimiento de fuente abierta.”
Charles Stross: El extropianismo es
un movimiento fascinante. Es la idea que la condición humana es
cambiable –y para mejor. Medicinas inteligentes, prolongación de la
vida, cargar la mente a otro sistema, aumento de la personalidad, mejor.
Yo lo llamaría Panglosiano, excepto que el nombre del Dr. Pangloss se ha
vuelto una mala palabra. Demasiada gente que mira al futuro lo hace
expectativas tristes y maltusianas, y la característica clave del
extropianismo (una vez que sacas de la tendencia a los Liberales
americanos que se quieren subir al bote) parece ser el técno–optimismo.
El movimiento de fuente abierta también es fascinante, pero a diferencia
de los extropianos, es uno con músculo en el mundo real, suficiente que
Bill Gates y las industrias del cine y la música están asustados casi
hasta la desesperación por este. El Softwatre Libre (El código abierto
es meramente la versión políticamente saneada y comercialmente correcta
del término) se dirige a la contradicción clave que mencioné
anteriormente en el concepto “Propiedad Intelectual” –es libre como en
la libertad de expresión, no gratis como la cerveza. Puedes vender
software libre: lo único que no puedes hacer con él es impedir que la
gente lo copie.
Creo que si los legisladores no aplastan el movimiento de Software Libre
–El cual, incidentalmente tiene sus raíces en la cultura de la
investigación científica y el compartir información- será uno de los
grandes motores industriales del próximo siglo. Olvidemos al software
por un momento y pensemos en términos de Nanotecnología madura o
Biotecnología. Ambos campos se distinguen de las tecnologías previas en
que trabajarán con sistemas auto-replicantes que pueden ser programados
como un precursor de un movimiento de “hardware libre” o “wetware libre”
–uno que pueda proveer de librerías de diseños para productos
biotecnológicos y nanotecnológicos que los replicadores pueden estar
programados para elaborar. Así como no gasto dineros en clientes de
correo-e o editores de texto cuando hay algunos realmente buenos y
gratuitos disponibles, ¿por qué no alguien como yo (por ejemplo)
gastaría dinero en un sofá cuando hay realmente un buen molde de uno
disponible en la web y puedo hacerlo crecer yo mismo en mi fábrica
Casera ACME™ o incluso hacer crecer una Fabrica libre GNU en ella, y
dejar de pagarle regalías a ACME?
La combinación de tecno-optimismo y tecnologías auto-replicantes y
Software libre para controlar esas tecnologías va a ser explosiva, en
algunos casos, literalmente.
Lou Anders: vas bastante adelante en el
tiempo con la historia número cuatro, la cual está centrada en la hija
de Manfred, Amber. Al principio estaba decepcionado de ver a Macx irse,
pero ahora estoy enamorándome de ella. ¿Por qué el salto generacional y
[los lectores] tendremos que hacerlo en la parte tres? ¿Alguna
oportunidad de que papá (o parte de él) haga una aparición?
Charles Stross: Escribí “Lobsters”
como un producto independiente, luego me di cuenta que estaba pidiendo a
gritos una secuela. Para la época que estaba a la mitad de “Turbadour”
ya tenía un mapa tentativo de lo que venía después. Manares salió en la
historia #3 porque fue quemado por el ritmo del cambio. Puede reaparecer
en historias posteriores pero ya no es el abanderado del progreso – es
el abuelito.
Lou Anders: el gato artificial de Manfred,
Aineko, puede ser mi personaje favorito, y estuve muy complacido de
saber que había hecho la transición de la primera trilogía a la segunda.
¿Estoy en lo correcto si asumo que Aineko puede hacer la función del
personaje robótico “de ventana” en tu trilogía como C3PO y R2D2 hicieron
en otra famosa serie de trilogías?
Charles Stross: Si. La
descripción es, “una serie de nueve historias, cada una situada a una
distancia de entre 5 y 10 años de distancia, cubriendo tres generaciones
de una familia disfuncional mientras va por el camina a través de la
singularidad –dicho desde el punto de vista del “gato de familia”.
Nótese que Aineko se vuelve más listo con cada historia y cada mejora.
Puedes notar la aparición de la singularidad al tiempo en el cual Aineko
llega a una inteligencia equivalente a la humana.
Lou Anders: En la historia #6, “Nightfall”,
Aineko pasa una temporada como el gato chesire. ¿Por qué es que la
historia de Alicia en el país de las maravillas está tan explotada en el
cyberpunk? Es casi el arquetipo clave de la realidad virtual.
Charles Stross: Lewis Carroll
estaba profundamente involucrado con las matemáticas: muchas de sus
ideas van hacia algunas intuiciones interesantes que tenía, y su estilo
es atractivo al trasfondo cultural común de la comunidad hacker. (¡mira
de dónde viene la convención del archivo LEEME por ejemplo! O revisa el
archivo de jerga/Nuevo diccionario Hacker o mira las notas a pie de
Martin Gardner a La Alicia Anotada.)
Realmente, si pudieras construir una máquina del tiempo y traer una
persona de la era victoriana en el tiempo a nuestra actualidad, Carroll
me suena como el que tomaría todo tranquila e indiferentemente.
Lou Anders: hablemos acerca de decisión de
escribir sobre la singularidad. Vernor Vinge dice que NO PUEDES saber lo
que ocurre en el otro lado, sin embargo sugiere en un punto que la
singularidad ya ha comenzado –¡y data de la primera concepción de la
Internet! ¿Qué problema implica escribir acerca del presente de la
singularidad? Y (aquí está la difícil) ¿crees que la singularidad se ha
vuelto suficientemente parte del diálogo que cualquier cosa que no se
tome a sí misma por fantasía debe tomarla en cuenta para tener alguna
relevancia?
Charles Stross: Actualmente,
para mí la escena pívot fue la del bar, con cinco personas discutiendo
acerca de cuando pasó la singularidad. Uno la situó en 1969 (cuando el
primer IMP envió un paquete de “Ping” a la segunda IMP, y luego se
colgó). Otro dijo que el 2030 (IA equivalente a la humana), uno fue por
el 2018 (replicador nanotecnológico) y un tercero fue por la máquina de
vapor.
Realmente, hemos tenido varias singularidades. La primera, en algún
tiempo entre el 40000 AC y el 250000 AC, fue el desarrollo de una
máquina semántica lo suficientemente compleja en nuestro cerebro para
hacer posible complejas declaraciones gramaticales. Sin eso, no seríamos
humanos –sólo seríamos simios listos.
Una segunda singularidad ocurrió alrededor del 12000 AC. Fue el
desarrollo de la agricultura. Una vez que descubres la agricultura,
puedes tener mucha más gente en un área de tierra dada de lo que puedes
como un cazador-recolector. Seguro que hay desventajas –tienes que
trabajar mucho más, recibes enfermedades de los animales que domesticas,
y así- pero eres más numeroso que los cazadores-recolectores en un
margen de cien a uno, y es una transición de fase de un sentido:
regresar al estilo de vida del cazador-recolector sólo es posible si
aceptamos una reducción de población de 90-98% Por el otro lado una
cultura agrícola puede producir los excedentes necesarios para
desarrollar ciudades y estructuras organizaciones más grandes que una
villa, con todo lo que esto causa.
No estoy seguro de donde señalar, pero estoy bastante seguro que al
menos una singularidad ocurrió entre 1600 y 1900. Ciertamente algo
grande cambió en la estructura de las civilizaciones humanas, la cual
fue de ser mayormente estática a cambiar rápida y dinámicamente. Incluso
si la causa no fue un cambio cultural (tal como la Ilustración del siglo
18) o un cambio legal (como la invención del siglo 17 de la compañía de
responsabilidad limitada) o un cambio tecnológico (tal como la adopción
en los siglos 18/19 de la máquina de vapor) algo ocurrió que arrasó los
hormigueros y nos mandó a escurrirnos alrededor del globo, y aquellos
países que trataron de ignorarlo fueron reemplazados (p. ej. La última
China Imperial, el Imperio Otomano) por aquellos que si habían cambiado
(Japón, Bretaña, Alemania, los EEUU).
A diferencia de Vinge, no creo que sea imposible escribir acerca de lo
que pasa después de la singularidad –sin embargo, creo que depende de
cual singularidad escojas, y como tu extrapolación persiga
diligentemente efectos de segundo orden.
Lou Anders: Entonces, como uno de sus
personajes lo pone ¿es un adepto de la singularidad?
Charles Stross: No estoy 100%
seguro que crea en la singularidad. Ciertamente no creo en el éxtasis de
los nerds –la idea de un solo punto en el cual todo cambie y todo estará
bien después de eso. Las nuevas tecnologías ralentizan radicalmente
después de un período de cambio rápido durante su asimilación. Sin
embargo, puedo ver una serie de curvas sigmoidales que pueden dar señas
de una curva hiperbólica si las superponemos una a la otra, cada
segmento representando el periodo de máximo cambio mientras una nueva
tecnología aparece.
Últimamente he estado tratando de proyectar futuros posibles que no
incluyan ninguna clase de singularidad, puede ser uno menor (como la
máquina de vapor) o masivo (IAs súper fuertes que son para nosotros como
somos para los gatos y perros). La mayoría requieren o un colapso
maltusiano, o fuerzas represivas legislativas/políticas. Así, a ese
nivel, cualquier CF que no trate de atacar el tema es una Distopía o una
fantasía. (Y no es que lo opuesto sea cierto – la CF que discute la
singularidad no es automáticamente utópica o CF Dura.)
Lou Anders: ¿Ve a las tecnologías de
la vida real, en nuestras vidas, aproximándose a algo como lo que tanto
usted como otros escritores de CF visionan?
Charles Stross: Creo que ahora, en
el 2002, vivimos en un mudo que sería impredecible desde la perspectiva
de 1902. No son los cambios macroscópicos los que cuentan (Los EEUU han
reemplazado casi perfectamente al Reino Unido en la arena
político/militar), sino las minucias de la vida diaria, y las cosas que
se esconden tras las rendijas.
En 1902, tendrías un 30% de posibilidades de morir de una enfermedad
bacterial. Hoy (con la posible excepción de la Tuberculosis resistente a
medicación) eso no es un problema.
Ciertamente vivirías sin electricidad, y el entretenimiento de una noche
involucraría a un piano y un cantante, o quizás una sesión en un pub o
un saloon bar.
La flexibilidad social es mucho más vasta hoy, en ese aquel no tenia que
serlo: el mundo de hoy es de solo 48 horas de diámetro (en tiempo de
viaje), del tamaño de las campiñas inglesas en 1802, de los estados de
Nueva Inglaterra en 1902. Hemos aprendido a vivir hombro con hombro con
gente que es realmente extraña, y eso lleva a aprender cuando ignorar
sus realmente extraños hábitos. (Muchos de los problemas de hoy parecen
nacer de culturas insulares e intolerantes que son repentinamente
incapaces de ignorar la naturaleza de poner la otra mejilla de la era de
la información y toman acción violenta al ser forzados a liar con ella.)
Los temas sobre los que escribo y las herramientas que uso para hacerlo
estaban más allá de la imaginación de Verne o Wells, porque esos chicos
pensaron en la industrialización en términos de grandes máquinas y
montones de partes móviles, antes que en la información.
Probablemente en algún momento del próximo siglo la era de la
Información parecerá risiblemente pintoresca, la primera década la de la
era oscura digital (de formatos de archivos propietarios y leyes
represivas de Copyright que han causado que muchos bits se pudran, para
impedir a las generaciones futuras obtener conocimiento alguno de
primera mano de su pasado).
No sé si llamarías a eso una singularidad.
Lou Anders:
Para mí, uno de los conceptos más intrigantes que presentaste en
Acelerando fue cuando sugeriste que la Paradoja de Fermi puede ser
explicada mediante el problema del ancho de banda. También estoy
sorprendido por el concepto de una ecología transhumana –con toda una
jerarquía de inteligencias predadoras devorando a los recién llegados
haciéndose pasar como lo que está al final del camino. No estoy
consciente de un precedente para esto, pero creo que es realmente
inspirado y algo aterrador ¿Cómo demonios se te ocurrió?
Charles Stross: Un conocido mío cría
compañías como una forma de vivir.
No estoy bromeando. Tiene un buen pequeño negocio que vende compañías
cascaron con todo el papeleo vía la página trasera de Private eye.
Para crear una nueva compañía, llena el papeleo y tres de sus empleados
ocuparán cada uno un nicho como secretario de la compañía, tesorero de
la compañía y jefe de esta. Cuando es tiempo de vender la nueva
compañía, el jefe “renuncia” y los otros asociados eligen al comprador
para el mandato y emiten acciones.
La propiedad de una compañía se aproxima al equivalente en papel de
tener un dominio de Internet.
Ahora, una compañía tiene una constitución – un conjunto de reglas que
gobiernan su comportamiento. Las únicas reglas que gobiernan lo que se
involucra en esto son: (A) que tienen que ser legales (no puedes tener
una compañía que exista para el propósito de matar personas), y (B) que
los abogados puedan asegurar que la compañía funciona de acuerdo con sus
reglas. ¿Por qué no incrustar un intérprete de Scheme o de LISP en las
reglas e instruir a la compañía a mantener información de estado y
aceptar instrucciones de sus directores? ¿Quiénes podrían ser otros
asociados? ¿Por que no cargar OpenCYC o algún otro Sistema Experto en tu
compañía? ¿Por qué no convertir una IA viablemente consciente para darle
una identidad y una personería legal (de modo que puede tener derechos
de propiedad y no pueda ser legalmente asesinada sin ir a través de
ciertos pasos)?
Lo de la ecología se vuelve claro cuando encuentras a alguien con
conocimiento en ciencias biológicas para que le de un vistazo a la
economía. Algunas compañías en la economía de la información se
alimentan de las ideas de los humanos de las que constan sus células.
Otras compañías median el flujo de información entre los productores y
aun más, quienes hacen dinero vendiendo información a consumidores
finales. Las grandes empresas se comen a las pequeñas, y otros clichés
de la era del mercado. Es una jungla allá afuera, y una vez que tengamos
empresas que sean completamente auto-dirigidas algunas de ellas vivirán
bajo el yugo (o la ley) de la selva.
(Esa es una razón por la cual quizás las economías de mercado no sean
tan buena idea en el largo plazo.)
Lou Anders: ¿Te importaría darnos algunos
avances de la parte Tres? ¿En que época ocurre o quién será el personaje
principal?
Charles Stross: Todo lo que puedo
decir es que la secuencia termina antes que el siglo 21 lo haga y Aineko
entra en ella.
Lou Anders: hablemos de tus otros trabajos
de ficción. ¿En qué más estás trabajando?
Charles Stross: Tengo dos
novelas en diferentes estados por el momento. La primera, Festival of
fools, está por ser publicada en el Reino Unido por Big Engine a
principios de 2003 (la publicación en los EEUU aun tiene que decidirse
–tendrás que preguntarme de nuevo en un mes o dos [Nota
del editor: Ace publicará las ediciones norteamericanas de esta y otra
novelas de Charles Stross]).
Festival of Fools es un Space Opera post-singularidad, ambientado
como a cinco siglos de distancia, y es un space Opera que no trata de
evitar el concepto que el viaje más rápido que la luz viola la
causalidad. De hecho, la violación de la causalidad está en la raíz de
la singularidad en este Universo (siendo la técnica que la vasta
inteligencia super-humana y débilmente divina que se llama a si misma el
Eschaton usa para liar con problemas NP- completos y prevenir que los
viajeros del tiempo prevengan la singularidad que la creó –si, se pone
muy complicada, muy rápido). Festival of Fools es básicamente una
novela acerca del choque cultural a escala planetaria, y presenta un
universo y algunos personajes con los que tengo la intención de
divertirme en una próxima novela.
La segunda novela. The Atrocity Archive, está siendo serializada
actualmente en la revista escocesa de CF, Specturm SF. Es un thriller de
espías –un thriller de espías británico en la tradición de Len Deighton,
es la clase de novela de Len Deighton que Neal Stephenson podría haber
escrito a un resumen de H. P. Lovecraft. Los de muchos-ángulos viven en
el fondo del Conjunto Mandelbrot, y The Laundry existe para proteger a
las Islas británicas de la basura del multiverso. Nuestro héroe, Bob, es
un hacker y lector maniático de slashdot que ha caído en la dimensión
desconocida y no puede salir –está en un viaje al corazón de la
oscuridad, y su nave es una agencia del gobierno británico que está en
el proceso de convertirse en el primer servicio de inteligencia con
certificación de aseguramiento de calidad ISO 9000.
“A colder war” fue dejada de lado por The Atrocity Archive – pero
es mucho más divertida.
Hay una tercera novela, lo cual de la cual no te puedo decir mucho
porque se supone que sea bajo pseudónimo y está en un género distinto,
(Sólo mantén los ojos abiertos para una gruesa novela de historia
alternativa llamada A Family Trade.
Lou Anders:¿Quiénes son tus influencias? ¿Y
hay algún escritor no muy reconocido que le quieras recomendar a tus
lectores?
Charles Stross: Soy un hijo de la
era del Cyberpunk. Trabajo en la red, duermo en una cama japonesa
comprada a una multinacional escandinava, he estado en las punto-com, y
sigo caminando por ciudades extrañas por toda Europa. (¡Esto se ha
asimilado a mi vida de una forma tan imbricada que podrías tomar a
William Gibson por un genio predictivo si no supieras que lo sacó todo
de El Rostro!) la CF frecuentemente refleja nuestras preocupaciones en
el espejo mágico del futuro imaginario, y el cyberpunk era una reflexión
acerca de los 80s y el surgimiento de la era de la Información.
Tendría que citar a Bruce Sterling como una gran influencia en mí.
Ciertamente las historias de Acelerando son un intento de hacer por el
cyberpunk lo que Bruce dijo (pseudonomicamente. Escribiendo como
“Vincent Omniaveritas” en su zine Cheap Truth) que era el objetivo el
Schismatrix y sus historias formador/mecanicista —“tomar la cerveza
ligera del Space Opera y destilarla en un embriagante brebaje”. Quiero
destilar el cyberpunk. Quitarle los accesorios de moda (y los punks
callejeros que eran, como John Shirley dijo, demasiado tontos para
programar su salida de un horno microondas), y arrastrarlo pateando y
gritando a la nueva generación
La única pregunta es si tendré éxito antes que Jon Courtney Grimwood me
gane en ello. No sé si ha publicado en los EEUU, pero es un tipo
asombroso: está madurando en la clase de escritor que Neal Stpehenson
podría haber sido si hubiese aprendido a manejar tramas y suprimido sus
tendencias auto-imdulgentes. Si te gustó Cuando falla la gravedad
de George Alec Effinger y sus secuelas, pide prestada o roba una copia
de Pashadaze –Grimwood lo hace mejor.
También me gustaría alzar el dedo acusador de la admiración a Ken
MacLeod e Iain Banks – con la reserva que cualquier rumor que ellos son
parte de algún tipo de movimiento escocés y yo me estoy colgando es
simplemente falso.
También tengo gusto por la CF basura y la fantasía, y los thrillers de
espías, y las historias alternativas. The atrocity Archive es un
homenaje a Len Deighton; sus secuelas proyectadas (The Jennifer
Library y The Nightmare Stacks) harán lo mismo por Ian
Fleming y ese tan importante y tan poco tomado en cuenta autor,
Chistopher Odre-Williams (quien inventó el moderno tecno-thriller a
mediados de los 50s). Demonios, esa historia alternativa bajo pseudónimo
que mencioné antes fue inspirada por algo que Roger Zelazny hizo –algo
muy ambiciosos pero finalmente una falla imaginativa.
Lou Anders: Okay, pregunta amplia. ¿Dónde
ves a la CF yendo como género en la próxima década? ¿Cuál es la
respuesta de un escritor de CF ahora que vivimos en una era de
clonación, robótica, vida en Marte e IA emergente?
Charles Stross: Desde el
principio: no me veo a mí mismo como parte de movimiento alguno, aunque
podría terminar siendo reclutado por algo si existiese. Pero no creo que
llegue a ello, y también es malditamente peligroso meterse en eso sólo
por razones de marketing. Yendo más al punto, los escritores de CF
tienden a llevar lo que ven y proyectarlo en el futuro. Siendo ese el
caso, cuando nuevas cosas vengan, el futuro que proyecten puede mostrar
brillantes semejanzas y verse diferente de lo que estaba inicialmente a
la vista.
En lo que se refiere a la era de clonación, robóticas y vida en Marte,
no creo que signifique más que lo que le significo a H. G. Wells vivir
en la era de la guerra aérea, los escritores de CF han estado
sobreviviendo a sus predicciones por décadas. Eso no hace a las cosas
menos interesantes, porque el estudio central de cualquier rama de la
ficción es posible.
©
Esta entrevista fue inicialmente publicada online en RevolutionSF y se
reproduce aquí con permiso.(Entrevista
por: Lou Anders)
Traducido para Velero 25 por: Isaac Robles.
Si desea enviar algún comentario pulse
aquí

|