|
ALGO PARA NOSOTROS TEMPONAUTAS, Philip K. Dick.-
Uno de los mejores de la antología. Tristísimo donde los haya, este cuento
relata la historia de una expedición al futuro que ha fallado en más de un
sentido: los temponautas no llegaron al “tiempo” previsto y, lo peor, han
muerto en el experimento. Lo cual no obsta para que, esos mismos temponautas,
se encuentren atrapados en un bucle temporal (léase eterno retorno) “previo”
al resultado del experimento, que los hace volver una y otra vez a un punto
intermedio de la experiencia, situado entre su lanzamiento y el trágico
final. De lo mejor.
EL RELATO DEL SEÑOR STRENBERRY, J.B. Priestley.- ¿Quién puede decir lo que
nos depara el futuro, ya sea el futuro cercano o un futuro tan lejos en el
tiempo, que los hombres ya no serán como los del presente? ¿Y si en ese
lejanísimo futuro, que pese a todo no deja de ser nuestro, ocurre una
catástrofe que dejará como única alternativa de escape el pasado, es decir,
nuestro presente? Si bien el final de esta historia es bastante previsible,
llega a angustiar al lector por su sentido pesimista de la historia. Hay
cosas que es mejor no saber que ocurren, aún cuando ocurran al final del
tiempo...
TODO EL TIEMPO DEL MUNDO, Arthur C. Clarke.- Imagínense un aparato que nos
permitiera detener el tiempo, o mejor, acelerar el nuestro de modo que un
minuto sea equivalente a horas o días de tiempo real. Seríamos prácticamente
invisibles, y capaces de hacer cualquier cosa. Un ladrón es contratado por
una exótica y riquísima dama para que, gracias a las cualidades del invento
descrito, pueda robar las más valiosas obras de arte de un museo. El ladrón
descubre también que esta dama procede del futuro, a donde desea llevarse
las obras de arte. El ladrón creerá tenerla en sus manos, pero luego
descubrirá que saber lo que va a ocurrir en el futuro no trae nada bueno.
Eso si, tendrá todo el tiempo del mundo para meditar.
LA INESTABILIDAD, Isaac Asimov.- Un relato simple aunque cumplidor.
Basándose en la posibilidad de aislarse del movimiento del universo en una
pequeña porción de espacio, para luego moverse hacia “adelante” y hacia
“atrás”, o lo que es lo mismo, viajar en el tiempo. Los protagonistas se
trasladan a las inmediaciones de una estrella que en el futuro ocupará el
lugar de nuestro sol para poder observarla, pero al “regresar”, se
encontraran que el universo se ha “movido”, dejando lugar a un caos
primigenio, en el cual ellos introducen la inestabilidad del título, con los
efectos que esto pueda conllevar.
EL TIEMPO NO TIENE LIMITES, Jack Finney. Un cuento que nos recuerda en algo
a “Los miserables” de Victor Hugo. Un policía obsesionado con el
cumplimiento de su deber descubre que ciertos criminales (al menos, desde su
punto de vista) han logrado huir hacia el pasado. Buscará la ayuda de un
científico para intentar regresarlos al presente y así darles su merecido.
NELLIE TIRO DE LA PUNTA, Richard Hugues.- ¿Y si el tiempo fuera como un
calcetín? ¿Si pudiera entonces volverse al revés, cómo serían las cosas?
Afortunadamente, los calcetines son reversibles…
LA RAZON ESTA CON NOSOTROS, James E. Gunn.- Siempre se ha especulado acerca
de “agentes temporales”, personas trasladadas desde “su” tiempo al nuestro
para cumplir vaya uno a saber qué misiones. A veces, dicha misión consiste
en eliminar a otro agente temporal. A menos que algo se interponga. Como el
amor.
HOMBRE EN SU TIEMPO, Brian W. Aldiss.- Con maestría, Aldiss especula acerca
de los singulares efectos que produciría en un ser humano, y en su entorno,
el adelanto de las percepciones en un breve lapso de tiempo. El protagonista
de esta historia “vive” unos minutos adelante en el futuro, de manera que
siempre está respondiendo a lo que su entorno y su familia hará después, con
todos los problemas y tensiones que una situación así puede provocar.
EL RELOJ QUE MARCHABA HACIA ATRÁS, Edward Page Mitchell.- Un grupo de
norteamericanos descendientes de holandeses hereda, entre otras cosas, un
misterioso reloj con unas curiosas instrucciones. Al ejecutarlas, logran
trasladarse a un tiempo y espacio diferente, en medio de una guerra por la
liberación de Holanda del yugo español. Se puede ser patriota en cualquier
lugar y en cualquier tiempo.
EL DIA QUE HICIMOS LA TRANSICION, Ricard de la Casa y Pedro Jorge Romero.-
El momento histórico en el cual España dejó atrás la era franquista para
ingresar a la época contemporánea es, valga la redundancia, un momento
trascendental. Obviamente, algunos moradores del futuro podrían sentirse
tentados de intentar cambiarlo, al tiempo que otros estarían más preocupados
por que no se altere dicho evento. Más aún, el descubrimiento del viaje en
el tiempo da lugar a la aparición de realidades alternativas, creándose una
organización cuyos miembros pasan a estar “al margen del tiempo” , encargada
de vigilar que las realidades alternativas se mantengan en su sitio. Una
tarea bastante difícil.
UN ARMA PARA UN DINOSAURIO, L. Sprague de Camp.- Ray Bradbury tiene un
magnífico cuento titulado “El sonido de un trueno”, en la cual un grupo de
cazadores viaja al pasado para matar dinosaurios. El presente relato trata
sobre lo mismo, y resuelve (a su manera, claro) la pregunta “¿qué pasaría
si…?”. Supongo que los aficionados a la cacería podrán apreciarlo en su real
medida, puesto que se ocupa también de aspectos tan precisos como el peso y
tamaño del arma en relación a la presa y al cazador, sin dejar de lado el
tema de las paradojas temporales y su solución.
LA MORTAL MISION DE PHINEAS SNODGRASS, Frederik Pohl.- Uno de los mejores
relatos de la antología. Tomando como referencia a “Que no desciendan las
tinieblas” de L. Sprague de Camp, el protagonista de esta historia construye
una máquina del tiempo y viaja a la Roma de Augusto, en el año 1 d.C. Con
mucho éxito, enseña a los romanos cómo prevenir enfermedades, hacer cirugías
menores y otras prácticas que conducen a una reducción radical de la
mortalidad infantil. Lo que implicó un mayor avance en las ciencias y
técnicas, que a su vez incrementó el crecimiento poblacional… Hasta llegar a
uno 1970 en los cuales la Tierra, fuera de su órbita y rumbo a Vega, tenía
una masa menor a la compuesta por la población humana. Y la proyección iba
para peor… hasta que a alguien se le ocurre inventar una máquina del tiempo
para cambiar las cosas. Simplemente brillante.
DEL TIEMPO Y KATHY BENEDICT, William F. Notan.- Un relato romántico y
sentimental, con final feliz incluido. La pobre Kathy Benedict, decepcionada
de los hombres, da un paseo en bote y ¡zaz! una ola la lleva de 1982 a 1902.
Y ahí conoce al hombre de sus sueños, el cual también se enamora de ella, le
ofrece matrimonio (también participa en un momento trascendental de la
historia del automovilismo) y todos felices, hasta que un día se les ocurre
dar un paseo en bote… pero no lloren, aún hay esperanzas para que Kathy
Benedict sea feliz.
PROBLEMA DE PRODUCCION, Robert F.Young.- Un relato cortísimo, algo difícil
de entender para mí. Trata sobre un objeto que parece estar al margen del
tiempo, pero que no puede escapar a sus efectos… al mismo tiempo que genera
otros.
MISTERIO MAYOR, José Mallorquí.- Otro cuento excelente, con su pregunta
incómoda más. Un grupo de estudiosos del año 2954 investiga la época
isabelina en Inglaterra, en particular, el misterio atribuido a las obras de
William Shakespeare. ¿Fue él el autor? ¿Francis Bacon? ¿Una mujer? A juzgar
por este relato, y por las paradojas que el viaje en el tiempo puede
producir, seguirá siendo un misterio mayor…
OIGO TU LLAMADA, Eric Frank Russell.- Antes que un relato sobre viajes en el
tiempo, un relato de horror. Un marinero solitario busca compañía en un
pueblito en el cual están ocurriendo una serie de misteriosos asesinatos.
Como ya habrán supuesto, el pobre marinero se saca el premio mayor y se
encuentra con el asesino. Pero vaya una manera estúpida de morir… o de
escribir.
LOS HOMBRES QUE ASESINARON A MAHOMA, Alfred Bester.- Una obra humorística,
aunque de un humor muy elaborado. Si se pudiera viajar en el tiempo, ¿qué
cosa cambiaríamos? En este relato, el protagonista quería cambiar su pasado
para tener un mejor presente. Pero ese pasado necesitaba a su vez de un
cambio en el pasado, y ía cambiar su pasado para tener un mejor presente.
Pero ese pasado necesitaba a su vez de un cambio en el pasado, y éste en el
suyo, y así sucesivamente... Hasta que para lograr un mínimo pero
trascendental cambio, se tuvo que asesinar a Mahoma.
TIEMPO INTERMEDIO, Ray Bradbury .-Un relato muy propio del maestro Bradbury.
La alteración temporal del protagonista le permite interactuar con el mismo
en diferentes etapas o edades de su vida, una especie de “Viaje a la
semilla” de Alejo Carpentier, pero vivida en un momento simultáneo.
Inquietante.
EL HOMBRE GRIS, H.G.Wells.- Según el comentario, esta narración formaba
parte de “La máquina del tiempo”, pero fue retirada de la edición. Nos
muestra a un Wells “incómodo”, pues además de sus elois y morlocks, el
futuro tenía otra clase de habitantes…
FLUJO, Michael Moorcock.- Una historia circular. El protagonista pertenece a
la consabida agencia que intenta controlar el pasado para que las cosas
funcionen como deben ser… excepto que con un elemento al margen del tiempo,
nada puede funcionar “como debe ser”.
EL MAYOR ESPECTACULO TELEVISIVO DEL PLANETA, J.G. Ballard.- Un curioso
relato a medio camino entre la ciencia ficción y la fantasía. En el futuro,
se descubre la manera de “filmar” el pasado, de modo que uno puede ver desde
su televisor la batalla de Waterloo o cualquier otro acontecimiento
histórico. Como negocio, la Cronovisión marcha viento en popa hasta que a
alguien se le ocurre filmar el cruce de los judíos por el Mar Rojo, narrado
en el Exodo. Varios grupos religiosos ponen el grito en el cielo,
literalmente. Y parece que la Cronovisión tiene más espectadores de lo que
se pensaba.
A TRAVES DEL TIEMPO Y EL ESPACIO CON FERDINAND FEGHOOT, Grendel Briarton.-
Divertido aunque algo intrascendente relato. Ferdinand Feghoot discute con
Richard Wagner acerca de la “originalidad” de sus obras. En un viaje al
futuro, al planeta Madamebutterfry, Feghoot demostrará que los títulos de
algunas operas wagnerianas derivan de personajes y sucesos de ese planeta.
Para gustos y colores…
ESTAFADOR TEMPORAL, C.M. Kornbluth.-El principio de este cuento es
prometedoramente malo. Harry Calle Veintitrés, estafador profesional, decide
hacerse pasar por un viajero del futuro para birlarle algunos dólares a su
“honrado” casero. Fabrica una serie de pruebas absurdas que “demuestran” su
procedencia (un mensaje escrito en esperanto, caerse al suelo esperando
sillas móviles). Y lo increíble es que su casero y la mujer de este le
creen. Un comienzo y una situación absurdos… para un final que es una vuelta
de tuerca total.
“TODOS VOSOTROS, ZOMBIES…”, Robert A. Heinlein.- Es la primera vez que leo
este relato, tan elogiado por muchos, y debo decir que con toda razón. Es EL
CUENTO de ciencia ficción que representa el no va más de las paradojas
temporales. Un hombre es padre y madre… ¡de si mismo!
EL CONTINUO GERNSBACK, William Gibson.- Si bien no trata de viajes en el
tiempo, ni es propiamente un relato de ciencia ficción, es uno de los
mejores homenajes al género y a su trascendencia en nuestras vidas, lo
sepamos o no. El protagonista, encargado de buscar y fotografiar edificios
basados en la arquitectura propuesta en las obras pulp de ciencia ficción de
los años 20 y 30, acaba viendo “fantasmas semióticos”, es decir, imágenes y
sucesos de esa “América que nunca fue”, con sus aviones supersónicos llenos
de hélices y pistas de baile, sus ciudades llenas de vidrio y cromo, sus
habitantes con túnicas y sandalias. El mundo que Hugo Gersnback introdujo en
nuestras mentes. Y su funesto lado oculto…
LA ENFERMEDAD DEL TIEMPO, Martin Amis.- Un relato algo oscuro, pero
maravilloso. “Algo” ha ocurrido en el mundo, un extraño fenómeno observable
en el cielo. Una mancha negra, inmensa, que simplemente está ahí. Mientras,
en la Tierra, el tiempo pasa a tener otros efectos, convirtiéndose en
algunos casos, en una enfermedad. De repente, alguien se enferma de tiempo y
los resultados de la “enfermedad” (imagínese enfermarse de tiempo cuando
nunca antes le ha ocurrido…) pueden, literalmente, llevarlo a la tumba. O a
algo peor.
© Daniel Salvo; 11-08-05.
Si desea enviar algún comentario pulse
aquí |