Jul 2004

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Ciencia Ficción Peruana en Velero 25.
Creada: Julio 2003
Actualizada: Agosto 2004
Derechos Reservados: Ediciones Quinx
©
Quinx 2003
Lima - Perú 200
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Adán y un principio fabuloso

Era 1980, yo apenas tenía 8 años. Fue cuando conocí a uno de los amigos de mi tutor el señor S., cuyo libro me causó una gran impresión, lo llamaba la Biblia; solo lo volví a ver un par de veces antes que mi tutor muriera.

Fue en esa segunda ocasión que leí el génesis de su Biblia que ojeé mientras él conversaba con mi mentor. Apenas me dejaba tener esa reliquia en mis manos unos pocos minutos; lo que él no sabía era que yo memorizaba todas las frases que me gustaban y las guardaba en un papel.

Recuerdo que la primera frase que copié fue con un lápiz rojo que hacía letras como si saltaran del fuego. Apenas me cerraron la Biblia camine despacio como si las palabras se derramarían al suelo, busque un pliego y escribí: "Al principio Dios miró el cielo y la tierra. La tierra estaba habitada y una luz poderosísima cubría los abismos de la cual emergían seres alados y hermosos".

La siguiente noche escribí sobre un papel que había guardado previamente: "Dijo Dios: <<Haya luz>> y hubo luz; y la anterior luz se desvaneció. Dios vio que la luz era buena y la separó de la anterior. Dios llamó a su luz "Día" y a la anterior "Noche".

La siguiente noche no vino el sacerdote, esperé y me quedé dormido, para cuando desperté oí que cerraban la puerta. Eso fue a finales de junio.

En diciembre volvió pero sin su Biblia. Acaso había descubierto que la estaba copiando, me culpé por mi descuido. Sin embargo mi tutor que ya se sentía en las postrimerías de la muerte me llevó para que viviera un tiempo en la casa de la señora R. quien era parte de su congregación. 

Sin otra alternativa me mudé. De noche se oía el ruido de las fábricas, y el ambiente estaba impregnado de un olor a humo. Abraham- dijo la señora R., ven aquí. Él era un muchacho de mi edad, apenas nos hablábamos. Se arrodillaba ante un ídolo de piedra a la que el decía era el "rey de reyes".

Vivíamos en un cuarto desde cuya ventana se podía ver las chimeneas de las fábricas. Estaba levantándome de mi cama cuando oí la voz de mi tutor y corrí hacia la ventana. Estaba dándole la mano a Él, quien tenía su Biblia en la otra mano.

Ahí fue cuando me obsesione en volver a leer esa Biblia, tenía que hacerlo. Pero era realmente un imposible que ese hombre se desprendiera de su libro, sería como querer arrancarle el corazón.

Esa noche cenamos sopa de letras con patatas, en un momento distraídamente escuché junto a mi cuello una voz, era Abraham que además miraba mi plato: ¿Qué Dice?, y entonces volví en mí, como si regresara a mi cuerpo desde no se que lugar se encontrara mi pensamiento y leí: <<Dios>>. 

Salte de mi asiento y me di cuenta que habían entrado dos niñas tan hermosas como muñecas. Abraham me condujo al sillón de una sala contigua, mientras las dos niñas se sentaban en dos sillas juntitas.

Cuando nos fuimos a dormir intente volver a verlas pero me fue imposible. Salimos por otra puerta directamente al cuarto. En la oscuridad espere cualquier sonido me despertara alguna voz, por más que fuera un susurro. Cuando parecía que me había dormido profundamente oí un chasquido, lentamente me moví hacia la ventana entonces vi al sacerdote junto a las dos niñas, estas sentadas sobre las piernas de él, sonreían mientras este les acariciaba el rostro y el cabello.

Al día siguiente no íbamos a la escuela y Abraham y yo fuimos al patio a jugar. Descansábamos en el automóvil del señor R. un viejo Ford, le pregunte moviendo el timón de un lado a otro: ¿y esas niñas?, Abraham abrió la cajuela vacía y la volvió a cerrar: "no lo sé se las llevó el sacerdote".

No hice mas preguntas por un temor a que me delatara. 

En la noche lo sorprendí leyendo un pequeño librito. Cuando me acerque lo ocultó en su bolsillo. Le dije que quería aprender lo que decía la Biblia del sacerdote. El entre sorprendido e incrédulo me respondió mientras se palpaba el bolsillo: ¿has leído alguna vez ese libro?, cuando le dije que sí, no pareció sorprenderse y mas calmado me dijo que el sabia donde había otra Biblia igual a esa. 

La sacamos esa noche del escritorio que tenía un llavero en forma de compás. Me acerque a la ventana de mi cuarto y leí a la luz del farol de la calle: "Dijo Dios: <<Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza>> << el ser que se movía por la tierra no sobrevivió y ante su cadáver Dios lloró. Se retiró de la tierra y cuando volvió a ella para crear otro Hombre vio que alguien caminaba sobre la Tierra, se acerco a él y le pregunto: ¿Quién te formó?>> << El hombre no lo vio ni lo sintió. Dios lo observó y le dijo te llamarás Adán porque de la Nada fuiste creado. Y cayendo sobre el cuerpo de Adán como un rayo lo desmayó. Al despertar Adán escucho salir de su boca la palabra y vio a lo lejos sobre el cielo un ala luminosa que lo asustó. Era Dios>>.

Me dormí con la Biblia en las manos y me despertó una sacudida de Abraham. Estaba preocupado por la Biblia ¡si nos descubrían! Escondimos el libro y bajé a desayunar. Me sorprendió ver a mi tutor en la mesa, me abrazó y me dijo que hoy mismo nos iríamos. Me pregunto por mi compañero, a lo que la señora R. dijo que estaba dándose una ducha. Termine mi desayuno y mi tutor me indico que recogiera mis cosas. Corrí hacia el cuarto y lo primero que busque fue la Biblia con la intención de guardármela, pero ya no estaba, tuve un sobresalto y apresuradamente guarde mis cuadernos en mi maletín y las pocas ropas que había llevado, me puse mi uniforme escolar y baje; nos despedimos de la señora R. pero no de Abraham.
Mi tutor me dejo en el colegio y se llevo mi maleta de ropa. Solo con mis cuadernos me senté en mi carpeta.

Cuando regrese a casa me encerré en la habitación. En la tarde mi bienhechor tocó mi puerta y me mostró lo que me había olvidado, era mi cuaderno de matemáticas. Entonces brillo sobre mí una luz; apenas se cerró la puerta revise el cuaderno y hasta estuve a punto de deshojarlo, pero no encontré nada, ni un mensaje, nada. Entonces recordé que no había revisado todos mis cuadernos. Vacié con una euforia desconocida mi maletín y todos mis cuadernos cayeron al suelo, escudriñé cada página, y encontré una papelito detrás de un mapa pegado en una hoja de mi cuaderno, y decía: ¿Sabes como crearon a las mujeres?: era la letra de Abraham que posiblemente lo habría escrito en la madrugada:

<<Después dijo Dios: no es bueno que el hombre este solo y creo otro hombre" "ambos vivían y trabajaban la tierra. Y dios vio que esto era bueno"

"cuando anochecía el tercer día se precipitó sobre los dos hombres un ser desconocido aun para dios éste era otro Dios menos poderoso que el primero. Este dios vio a los hombres tan perfectos. Y dijo: creare alguien más perfecto que estos dos, y mientras estos dormían, arranco una parte del cuerpo del hombre que se hallaba encima de su cabeza, y al otro le arranco de su pecho una parte que latía"

<<Al Alba dios vio a los hombres caminando en el jardín y vio sus cicatrices y les dijo en voz alta: ¿Que han hecho con sus cuerpos?, pero ellos no pudieron explicarse y mirándose desnudos se tocaban las cicatrices>>.

De pronto vieron ante ellos un ser cuyos cabellos crecidos y cuerpo trataba de imitar al Hombre, les pareció ridículo. Dios se mofo, y el otro dios que estaba escondido se acerco al Hombre y encolerizado, le gritó: ¡por este ser matarás y te mataras! Al oír esto Dios le reprendió: Vete Lucifer- y lo arrojo con fuerza, el otro dios no pudo resistir y cayó, y de la corona que llevaba en la cabeza se desprendió una piedra que brilló como una estrella los abismos"

"El ser de cabellos hermosos hablo y su voz suave atrajo a los dos hombres que dejaron de reírse. Los dos la siguieron hasta la gran roca, los cabellos largos rozaron la piedra y la iluminaron, los dos hombres también tocaron la roca y al desprender las manos de la dureza de su forma, les nació el deseo; la penetraron mil veces pero nunca pudieron saciarse" Al ver esto Dios los arrojo al lado oscuro de la tierra; en donde la noche es helada y el día árido.

<<El primer hombre se escondió entre unos arbustos y mató al segundo, enterró su cuerpo y de ese cadáver creció un árbol que les daba sombra durante el día y cobijo de noche" >>

La nota terminaba en una e arrastrada hacia arriba como en un impulso por esconder rápidamente el papel.

En esos días mi tutor me llevo a casa de un curandero porque según él, yo tenía alucinaciones y gritaba durante las noches. Este curandero le había anunciado su próxima muerte. Volvimos a casa tarde. Yo me caía de sueño pero a pesar de ello sentí el olor del agua florida derramándose por el cuarto, y en mi frente.

Me desperté en la oscuridad y vi a mi tutor que estaba con un chicote castigando al aire como si alguien invisible tratara de golpearlo. Me levante y dije: ¿que pasa? El me dijo: ¡ayúdame! ¡Ayúdame a echar estos demonios! y me sonreí y recuerdo que cogí una espada de madera que adornaba la pared y en la oscuridad comencé a matar a demonios invisibles, cuando de pronto, me sentí empujado por algo que volaba y debido a su aspereza me hirió la frente. Mi tutor estaba lejos y empecé a temblar y a llorar en silencio. Arroje la espada contra algo que venia contra mi y me tiré al suelo. Mi tutor me recogió y me llevo a la cama, cuando desperté ya era de día.

Meses después mi tutor caía victima de una enfermedad que lo llevo a la tumba. Nadie supo de qué mal exactamente había muerto, fui con un pariente suyo a verlo al hospital, nos quedamos un rato sentados en una banca que daba a un pequeño jardín. Cuando nos despedimos no se porque supe que nunca mas lo iba a volver a ver con vida. Me abrazó y me palmoteo la cabeza.

Según los pacientes que lo habían oído, contaron que murió al amanecer gritando como si algún ser invisible lo golpeara sin piedad.

Meses después me marchaba de la ciudad y entre mis cuadernos encontré otra nota que no había reparado antes, escrito en mi cuaderno decía: "quémalo" era una palabra desesperada escrita por Abraham. Me quede pensando en esa Biblia de aquel ser incógnito y de un Adán solitario que caminaba por un paraíso místico y desconocido para nosotros los que vivimos ahora.

© Beritoni Gelgel; 24-05-2004.

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El arte de Bob Eggleton
Presentacion
Ponemos a su consideracion la obra de un novel autor -Beritoni Gelgel- que nos ha enviado tres relatos los cuales iremos publicando en entregas sucesivas, esperemos que siga en la brega y envie mas cuentos.

Nació en Lima en 1972. Estudió la secundaria en el Colegio Nacional San Miguel de Piura. Cursó estudios de Literatura en la Universidad Nacional Enrique Guzmán y Valle de 1993 a 1995, para luego graduarse en una carrera corta (6 meses) de Diseñador Gráfico en la Universidad Nacional de Ingeniería. Por ultimo, siguió un curso básico de fotografía en la Biblioteca Nacional. 

Actualmente reside en la ciudad de Piura, y considera que su narrativa pertenece, más que a la ciencia-ficción, al realfantismo, considerándose un seguidor de Jacques Bergier y Louis Pauwels. 
Frederick Pohl
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