Diciembre 2004

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Ciencia Ficción Peruana en Velero 25.
Creada: Julio 2003
Actualizada: Agosto 2004
Derechos Reservados: Ediciones Quinx
©
Quinx 2003
Lima - Perú 200
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Ciencia Ficción en la TV peruana

Tal y como lo leen. Durante años nos hemos quejado de la televisión, de su falta de consideración para con nosotros, los sufridos amantes de la ciencia-ficción, cuando resultaba que, en nuestras propias narices, se ha estado propalando ciencia-ficción durante las 24 horas del día. 

Y no, no me estoy refiriendo a la televisión por cable, con su Sci-Fi Channel o sus especiales de Babilonia 5. No. Me refiero a la televisión de señal abierta, esa que podemos ver todos los ciudadanos que por una u otra razón carecemos del servicio de cable. 

¿Cómo es que no nos hemos dado cuenta, sobre todo nosotros, webmasters de páginas web sobre ciencia-ficción, amos y señores de la opinión pública peruana sobre el género? Mea culpa, lo confieso: acostumbrado como estoy a los formatos habituales que asume la ciencia-ficción, como son las películas, series y dibujos animados, no pude ver con claridad que, en nuestro país, la ciencia-ficción se ha posesionado de un sector de la programación televisiva en una forma nunca antes vista, con particularidades acaso únicas en el mundo, con claros visos de anarquía revisionista que sacude las bases de lo que conocemos (hasta ahora) como ciencia-ficción. 

El siglo XXI es el siglo de la nueva ciencia-ficción televisiva peruana. Olvídense del Dr. Who, quemen sus DVDs de Matrix; la ciencia-ficción más innovadora se transmite gratis en la televisión peruana. En episodios autoconclusivos de no más de tres minutos. Basados en guiones de autores completamente desconocidos, pero no por ello, menos geniales (aunque controvertidos).

Pasemos a presentar algunos de estos ejemplos de creatividad ciencia-ficcionera:

- Una joven blanca y rubia contempla con expresión penosa una tienda cerrada. Es observada por una señora, también blanca y rubia quien, compadecida de la chica, le obsequia un panetón. La señora, contenta, espera un omnibus, al igual que una niña y su abuelo, blancos y rubios los dos. La niña mira con pena al panetón... y la señora, buenísima, se lo obsequia. Ya en el omnibus, la niña y su abuelo, y unos pasajeros también blancos y rubios, observan a un joven apuesto y bien vestido (bueno, todo el mundo anda bien vestido en esta obra), y con una sonrisa en los labios, le obsequian el panetón. El final es de antología: el apuesto, alto y blanco joven, panetón en mano, toca el timbre de una casa inmensa, con una fachada que no necesita rejas de protección, y es recibido por... ¡la señora blanca y rubia que regaló el panetón del principio! ¿Cómo se titula la obra? ¿Navidad en el Tercer Reich? ¿Acaso la dirigió Leni Riefenstahl antes de morir? No. Es el comercial de Panetón D'Onofrio. 

- Un joven nos narra que, de generación en generación, los varones de su familia han ejercido un mismo oficio. Una férrea disciplina y un rígido control ejercido sobre los miembros de las generaciones precedentes los convierten en una especie de robots que solo pueden ejercer como dentistas. Un día, algo se rompe en el mecanismo de nuestro joven protagonista, y "decide" romper el molde: ya no será dentista. Y muy suelto de huesos (previo cambio en sus peinados, ropas y entretenimientos), nos dice que "por eso decidí trabajar en tal sitio". En el Perú, ¿la gente decide donde trabajar? No. ¿Abundan las oportunidades de empleo? No. Se trata entonces de un ejercicio de ciencia-ficción utópica, donde se nos muestra un mundo ideal en el cual todos (previo requisito de ser blanco, por supuesto) pueden ejercer la profesión que quieran. ¿Estamos acaso ante la versión vernácula de "Things to come" de H.G. Wells? ¿La visión peruana de los sueños de Julio Verne? ¿Un plagio de "Los jinetes del salario púrpura" de Philip José Farmer, donde todo el mundo es rico y puede hacer lo que se le dé la gana con su tiempo, incluso elegir donde trabajar? No. Es el comercial del Banco de Crédito. 

Ya lo saben, amigos. No se quejen por gusto, no rajen de la televisión peruana. Como ven, hasta sus productos más nimios, como los comerciales, están inspirados en la ciencia-ficción... 

© Daniel Salvo, 07-12-2004

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