Abril 2004

Volver

Editorial

Homenaje al "Buen Doctor"

Artículos

Isaac Asimov, in memoriam
Daniel Salvo.

Guerras e invasiones en la Ciencia Ficción
Daniel Mejía.

Energía y techo energético
Luis Bolaños.

Entrevista a:

Neil Gaiman

Relatos peruanos

El nombre no es importante
Daniel Salvo.

Un cierto extraño ser
Adriana Alarco

Relatos extranjeros
¡Localizados!
Isaac Asimov.
Reseñas

Sudario de estrellas
Daniel Mejía.

Paz Interminable
Daniel Mejía.

Cine & Comic

Sexo de Superhéroes
Héctor Garza.

Arte C-F

Michael Whelan
Víctor Pretell.

BitImagen

Blindfolded de Michael Whelan
Luis Bolaños.

Babel 17

Galaxia Asimov

Ediciones Pasadas
2004
2003
Enlaces

Axxon online

StardustCF

Velero 25

Ciencia Ficción Perú

Tiempo futuro


caronte.quintadimension.com



Buscar en Caronte, el buscador de Ciencia Ficción, terror y Fantasía.
¿Te gusto nuestra pagina?, entonces:
¡Díselo a un amigo!
Tu nombre:

Tu e-mail:

e-mail del amigo:

Tu mensaje:

Quiero copia: 


Ciencia Ficción Peruana en Velero 25.
Creada: Julio 2003
Actualizada: Agosto 2004
Derechos Reservados: Ediciones Quinx
©
Quinx 2003
Lima - Perú 200
4
 
Un cierto extraño ser

Ya casi es el momento de partir. Anoche, un fuerte terremoto ha producido un derrumbe en una gruta y el suceso ha precipitado la decisión. Aunque me entristece alejarme del lugar, tan resplandeciente y plateado, siento que la excitación del viaje me revitaliza.
Cuando llegamos desde Ganímedes a este planeta increíble y misterioso, tan parecido y a la vez tan distinto al viejo Io, no esperábamos tener un éxito similar. Es muy largo el recorrido pero será un feliz retorno, ya que Lara encontró líquenes, setas y plantas de espigas gruesas y espinudas que nos han dado la certeza de que existe vida aquí, algo que es difícil descubrir en otros planetas y satélites. 
En nuestra búsqueda de fuentes de energía hemos visitado otros lugares aunque no tan fascinantes como este planeta, luminoso por la luz que se refleja en los cristales congelados. Los numerosos afloramientos y el hielo que cubre en parte la superficie en este valle de volcanes nos dieron la certeza de un entorno acuático. Hemos recogido rocas blancas en la ladera cerca al cráter donde se levanta el refugio, protegido de los vientos. Grupos de diminutos honguillos terminarán en el huerto biogenético que ha preparado Lara en un ambiente apropiado dentro de la nave.
Los gases del volcán en estado agónico producen pequeñas explosiones en las profundidades y son fuente de estudio. El vapor en ciertas zonas nos hidrata y eleva la temperatura de nuestros cuerpos. Para instaurar una especie de balneario, colocamos un cilindro plástico especial en una de las cavernas subterráneas, de donde salen pequeños chorros calientes que adormecen los sentidos. Me siento relajada en medio del vapor.
Hemos trabajado un año después de sobrevivir al impacto sobre la superficie. Trinton, el ingeniero del grupo, ha arreglado ciertas averías en el motor que tiene un sistema de propulsión nuevo; parece que ahora todo está resuelto y pronto empezará el retorno. 
Sé que hoy es el aniversario de nuestra llegada porque como soy la más joven del grupo llevo un diario del viaje y, aunque soy solamente una aprendiz, también tengo experiencia suficiente para manejar la nave. Nuestro grupo de trabajo es eficiente pero no faltan los roces en ciertas ocasiones sobre todo entre el pausado Trinton y el viejo maestro Flinj, piloto diestro e impaciente. 

-Ya tengo casi todo listo, Martz, - exclama Lara, excitada, deslizándose de un lado al otro, cargando pequeños recipientes.
Las profundidades volcánicas ofrecen minerales interesantes; así mismo, la vida vegetal que hemos encontrado es maravillosa e increíble. 
-Es importante llevar intactas estas pruebas biológicas, ¿verdad? - manifiesto al recoger con cuidado las muestras de la zona.
-¡Seguramente! Siento gran emoción al comprobar que existe vida aquí.
-Dejemos el trabajo por un momento,- propongo entusiasmada con las perspectivas del próximo viaje.
-¡Claro que sí! ¡Debemos festejar un año de éxitos! 

Nos acercamos a las grutas subterráneas donde el ambiente es vaporoso. Lara me precede y se interna en una de las múltiples cavernas del cráter. Aunque el traje espacial es incómodo en algunos lugares porque nos impide grandes movimientos, la poca gravedad que existe nos ayuda a desplazarnos. 
Ella regresa excitada, subiendo desde una hondonada del recinto, tan profundo y tan vasto que no conocemos aún su inmensidad. Pequeñas explosiones que me inquietan siempre retumban en el fondo. Trae una gran esfera entre sus brazos. Parece más suave que una roca; una materia moldeable que brilla con la luz. ¿Es una piedra suave y transparente o es una forma de magma cristalino o algo nunca antes visto? Es un objeto extraño y fascinante. 
-¡Martz, mira lo que he encontrado! - me comunica Lara con asombro.
-¡Es espectacular! -comento sorprendida. 
-Está formada por una sustancia dúctil. La he encontrado en medio del vapor que despiden los agujeros formados por el derrumbe.
-Observa cuando la giro, cómo altera su forma y titubea centelleante, -exclama Lara contemplando el objeto. -¡Esos hilillos rutilantes que se mueven dentro! 
Es resplandeciente y cambia de color con la luz aunque tiene un núcleo opaco. Esta forma flota en el aire por la falta de gravedad y rebota si toca la superficie. Parece que se moviera por sí sola y está rodeada de vapor. Estamos encantadas con el descubrimiento.
-¡Sujétala bien para que no se escape!, -exclamo al ver que se desliza con facilidad. 

Llegamos hasta la base donde hemos dejado a Flinj y Trinton guardando los pertrechos. Estamos decididas a transportar el material único en alguna forma. Con gran cuidado tratamos de hacer entrar la forma gelatinosa en un recipiente para muestras pero es inútil, se desliza y se escurre. Voy a buscar otro, un poco más grande, en el interior. Vemos que si se aprieta de un lado, salta por el otro lado y se resbala. Luego de sujetarla, la acomodamos nuevamente. Parece que ha crecido un poco desde que la encontramos, pero podría también ser una ilusión porque cambia de forma y de color rápidamente. Consultamos con los compañeros, antes de proseguir con la mudanza. Trinton y Flinj prometen proteger el recipiente de algún modo y lo llevan a la nave, mientras Lara y yo reunimos los últimos aparatos que quedan en el refugio. ¿Es mi imaginación o han disminuido los honguillos que estaba recogiendo? 

-Hemos sujetado el recipiente que contiene la muestra, construyendo una especie de jaula, - comenta Flinj, yendo a nuestro encuentro -No creo que se mueva.
-¿Por qué no sale Trinton? Necesitamos su ayuda. 
-Está arreglando los equipos, pero es lento y aún no ha terminado, -responde enfadado. 

Lara va en su busca para entregarle utensilios que hay que colocar en el depósito. Casi inmediatamente, la vemos descender de la nave, ofuscada y preocupada. 
-La bola está creciendo. ¡Ha duplicado su tamaño! Se ha abierto el recipiente y casi revienta la jaula que le han preparado.
-¡Eso es peligroso! - exclamo con asombro.
-¡Es un problema! Debemos dejarla donde la encontramos, - advierte el piloto preocupado, acercándose a la nave. 
-De ninguna manera, Flinj,- protesta Lara fastidiada, - es demasiado valiosa. 
-No podemos dejar que siga creciendo durante el viaje, -le indico desconcertada. -¿Podría ser algo vivo, Lara? ¿Podría ser algo que piensa? 
-¿Cómo es que no hemos visto nada igual en todo el tiempo de estadía en este lugar? - interrumpe el viejo Flinj con impaciencia.
-Habrá llegado de las profundidades con el movimiento sísmico que se registró la otra noche, - dice Lara y se detiene abruptamente. 
Vemos que la esfera está dando vueltas por sí sola y se escapa por la escotilla. Rebota en la superficie rocosa. ¿Dónde ha quedado Trinton, que debía vigilarla? El ingeniero ha desaparecido para nuestro desconcierto y aunque lo llamamos no responde. Estamos inquietos y contemplamos la bola, ahora mucho más grande, que se detiene en el suelo.
-Parece una forma de vida primitiva, -asegura Lara mientras la observa, - su núcleo está compuesto de hilillos brillantes que se mueven, se alargan y enroscan. No demuestra agresividad, diría, todo lo contrario.
-¡Es algo maravilloso, con esa nube en el medio que se revuelve como si algo quisiera escaparse! - exclamo asombrada.
Flinj, Lara y yo, sobresaltados, observamos que esa gran esfera titilante como un crisólito de los volcanes, salta, se menea, cambia de forma, se vuelve un torbellino fulgurante y quiere desprenderse de sí misma. Toma la forma de un hongo y luego, para nuestro asombro, ¡su núcleo se transforma en dos que tratan de alejarse y separarse! Maravillados por la explosión de vitalidad que desarrolla después de varias volteretas en el aire, vemos que se rompe el hilo fino que separa las materias. Dos burbujas tremulantes salen flotando por el espacio como globos. ¿Será una célula singular que se divide? El viejo Flinj va detrás de una de ellas, anonadado por la increíble visión que hemos tenido, apresurándose a pesar de su inicial titubeo. Yo, de un salto ligero, puedo contener la otra con dos brazos. 
Lara traerá un recipiente para encerrarla adentro. 
-¡Sujétala! -me indica.- ¡Que no escape! 
Pero la bola se desplaza levemente. La persigo hasta el interior del cráter donde se escabulle. La atrapo cerrando la puerta del cubículo de plástico ultra fino, que todavía no hemos desmontado. Automáticamente se llena de oxígeno y vapor. Me quito el casco y también los guantes. Abrazo con fuerza la forma porque creo que tiene intenciones de evadirse. Se menea furiosamente y me divierte porque pienso que trata de jugar conmigo. Me arrojo encima y la aplasto con el cuerpo mientras la esencia me subyuga y me atrae. Aletargada y como en trance abrazo ese ser inquietante y extraño. Siento que mi brazo va penetrando en esa húmeda consistencia y toca el núcleo que palpita. No puedo retirar mi mano y se cubre de una viscosidad gelatinosa. Me ofusco y me lleno de temor. Observo fijamente embelesada mientras gira con lentitud. La picazón y el dolor que me produce desaparece en un momento. 
Aprisiono la esfera con mi cuerpo para que no se mueva. Poco a poco penetro en ella y percibo, ¡o, maravilla de universos! que me engulle ese ser incomprensible. No sé si estoy despierta. Un dulce sopor me envuelve y no siento más dolor. Un temblor recorre mi cuerpo que se sacude en un vórtice vertiginoso. Me dejo llevar por el magnetismo como si estuviera hipnotizada. Estoy deslumbrada al fusionarme en una simbiosis que produce dolor pero es irresistible, porque me seduce infinitamente este ser que me succiona. ¿Estoy abrazando una sustancia que soy yo misma? ¿Qué será lo que me está pasando? ¿Qué ha sucedido? La esencia me cubre, está alrededor de mí, me llena toda. Estoy abierta como un túnel de luz y en el orgasmo, ¡o, sorprendente descubrimiento!, encuentro adentro del núcleo suave y tibio, otro cuerpo junto al mío. No puedo hablar pero puedo escuchar sus pensamientos. ¿Será una visión incomprensible?
¡No! ¡Es Trinton! Es nuestro compañero que flota dentro de la esfera que debe ser inmensa ahora, con nosotros dos adentro. Me mira y trata de sonreír, ¿o es un rictus de dolor? Sus ojos expresan la fascinación que siente. El también está sugestionado. Estamos envueltos de bruma y nos comunicamos con la mente. Me transmite sus deducciones. Somos huéspedes, deseados y tolerados, de otro ser viviente en íntima asociación. Ahora, él ha pasado de un equilibrado mutualismo a un completo antagonismo. Quiere separarse. ¡Somos demasiados para una sola bola fluctuante! 
Mi cuerpo se desliza suavemente por esta inconsistencia palpitante. El cilindro, que no puede contener la oscilación, se rompe y la burbuja se alza en el espacio. Yo observo el mundo desde adentro y contemplo la superficie volcánica que se va alejando. Estalla en espasmos intermitentes el núcleo de este ser que también soy yo, y mientras un estremecimiento recorre mi cuerpo, que también es suyo, el asombro paraliza mis sentidos y me preparo para un desdoblamiento. Advierto que se va alejando parte de mi entorno hasta que un hilillo brillante y nada más nos une. Luego se desprende. 
En medio de este ambiente fulgurante que se mece en el aire, distingo la otra parte del ser que lleva a Trinton y que está alejándose de mí. ¡Estoy sola en este globo ardiente! ¡Qué forma absurda de celebrar el aniversario en el planeta! ¡Me aviento hacia arriba y vuelo y salto sobre este extraño lugar lejos de mi mundo y de todos los mundos conocidos! ¿Será que adentro de este núcleo hay otra vida? Trato de escuchar sus pensamientos y voy entendiendo algunas frases. Finalmente oigo lo que me comunica este extraño ser y mientras tanto, floto adentro de su esencia. Transformo sus pensamientos en palabras y así entiendo que puede ser de cualquier forma. Como no todos los seres se comportan como él, se compadece de los demás. Se alimenta de lo que da energía, como quienes han poblado antes el lugar. Se esconde en las grutas de las profundidades del volcán y ahora que ha absorbido también mis pensamientos, puede explicarse mejor. Tiene un nombre, y quiere que lo llame Qtp
- En mi largo viaje recorriendo lugares subterráneos, he podido observar cosas interesantes: signos, matices, puntos, superficies rugosas y suaves. 
-¡No tienes brazos ni piernas! ¡No eres un ser humano! - pienso yo, y el ser me escucha. 
-No lo soy pero tú sí. Al viajar me basta desear tener con qué apoyarme y me crecen pies y manos. Me deslizo en forma peculiar, me encojo y me comprimo según los objetos que voy encontrando y también me alargo para llegar más rápido de un lugar a otro. Puedo escoger mi forma, pero generalmente soy redonda. 

Escucho lo que piensa porque formo parte de él. Cautiva a los seres que se acercan, sobre todo a quien razona, porque quiere aprender lo que le enseñan. Voy entendiendo, ofuscada, lo que el ser me comunica.
-Cientos de años he pasado aquí y no ha llegado antes nadie como ustedes. Absorbo todo lo que encuentro e imito formas diferentes. Cuando me aprietan tan fuerte que penetran en mí, es así como yo sigo creciendo. 
-¿Te has alimentado de hongos probablemente venenosos? ¿Será por eso que estoy llenándome de alucinaciones?

No escucho la respuesta porque en ese momento siento una fuerza que me aplasta. Un brazo busca en medio del vapor y va entrando en el interior de la esencia gelatinosa que es el núcleo de este sorprendente ser llamado Qtp del cual yo formo parte. Tomo la mano que se acerca. ¡Es Lara! Ella también se menea, se zambulle y penetra en la viscosidad, y al voltearse, su expresión refleja el dolor que siente. Nos tocamos. Pregunto con los ojos y escucho lo que me comunica.
Flinj ha entrado en la otra burbuja. Estos seres, acoplándose a nosotros, se están multiplicando con rapidez y salen rebotando en el espacio. ¿Nos hemos convertido en parásitos de una ameba gigante que nos succiona y luego se reproduce mientras se divide? ¿Es así como sigue creciendo? 
Absorbo los conocimientos de Lara sin dificultad. Entiendo que dos seres de diferente naturaleza se vuelven indispensables el uno al otro, como la aleación de nosotros con este extraño ser. Hallamos una simbiosis que nos desarrolla y perfecciona para pasar desde un estado primitivo a uno superior. Yo no tengo miedo, al contrario, estoy viviendo una experiencia inusitada. 
Flotamos aturdidas y admiradas en medio de este núcleo, las tres en armonía. Lara también escucha los pensamientos de este ser mutable que nos explica por cuál razón debemos separarnos. 
-Últimamente he crecido mucho, - absorbo lo que piensa Qtp. - Siento que de un momento a otro voy a estallar. Reboto pesadamente aunque me dejo arrastrar con lentitud por las corrientes de aire. Si en mi núcleo hay dos seres que conviven, se revienta y se convierte en dos, porque no puedo vivir en paz con dos en mí. ¡Peleo continuamente conmigo misma! Por tal razón me armo de valor, ajusto bastante la cintura, hago fuerza en sentidos opuestos, empujo, siento que cambio de color, me revuelco, hasta que al fin, ¡me desprendo de mí misma,! ¡me rompo!, ¡me divido en dos! ¡Mi otro yo es igual a mí y cada cual tomamos un camino diferente!

¿Estoy ahora delirando? El aturdimiento nubla mis sentidos y observo por la transparencia a Trinton que rebota cerca de nosotros. No tengo tiempo de sentir angustia pues el parto anunciado no es una tortura, es un alivio. ¡Siento una voluptuosa ansia de vivir y de abrazar, de devorar y consumir, de dividirme y repartir! ¡Nunca imaginé este desenlace! Vibro de excitación o de alucinaciones en medio de esta vorágine convulsionada y entiendo que estoy empezando una nueva vida. Me despido de Lara con el pensamiento antes de romper el hilo que nos une. ¡Adiós! Se desprende y se aleja de mí la otra parte de este núcleo con mi amiga dentro.
Estallo en mil fulgores y salgo rebotando y flotando por el espacio, como un remolino, arriba del refugio. Más lejos aún, contemplo las colinas y montañas rocosas cubiertas en la cima de cristales de hielo y admiro su infinito resplandor tornasolado. Me alejo lentamente de ese entorno dentro de una burbuja, orgullosa de ser el principio de otra vida, aún si es primitiva, en el espacio. Mientras tanto, desarrollo una conciencia y me esfuerzo por alcanzar una mutua comprensión. Si yo tengo más conocimientos, debo llevar a Qtp hacia mi mundo aprovechando su capacidad moldeable. 
¿Podré manejar y regresar a Ganímedes en este estado? ¿Alzará el vuelo nuestra nave y seguirá su rumbo? Me empeño con renovada energía ya que dos mentes me ayudan a pensar. Con gran fuerza de voluntad, pujo y empiezan a crecerme brazos y dos piernas. Mi cuerpo se va volviendo nuevamente parecido a una persona, aunque no completamente. Subo a la nave, pongo en marcha el motor atómico y dejo entrar a los compañeros que rebotan en mi entorno, aturdidos. Ellos me imitan y están cambiando de forma, empujando la materia que los aprisiona. Desarrollan miembros y ya no son esferas, aunque poseen cabezas grandes para tan pequeños cuerpos, como yo. Aprieto los botones, se enciende la pantalla y emprendo el regreso, ¡tengo deseos de seguir creciendo! ¡Allí hay más criaturas que pueden calmar mi insaciable apetito de aprender!
¡Adiós, adiós planeta de destino ineludible! ¡Ahora, finalmente soy un nuevo ser y soy eterna!

© Adriana Alarco; 2004.

a la pagina principal
El arte de Michael Whelan
Isaac Asimov
Neil Gaiman
Localizados
Sudario de Estrellas
Fundación - Tapa de Michael Whelan
BitImagen

La mejor novela de
C-F según los resultados de nuestra encuesta.

Optimizado para 800x600