Septiembre 2003

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Ciencia Ficción Peruana en Velero 25.
Creada: Julio 2003
Actualizada: Agosto 2004
Derechos Reservados: Ediciones Quinx
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Quinx 2003
Lima - Perú 200
4
 
Nutrición

El Viejo arrojó el corazón de la manzana a una esquina del suelo, se limpió los largos y nudosos dedos en un pliegue del mantel y respondió:

- Estoy hablando de eso pero también de mucho más. ¿Qué opinas tú, repítelo una vez mas, de la telepatía, de la clarividencia, o más sencillamente, del hipnotismo?
- Que son paparruchas, don Santiago. Ya se lo he opinado.
- Y yo lo recuerdo. Pero entonces, ¿cómo explicas que cuando el hijo se halla en peligro de ahogarse en el mar o en la piscina, la madre siente una punzada de angustia, o simplemente, que cuando tú te excitas y ansías el cuerpo de tu amada lejana, ella se revuelve en su lecho, deseándote? Todo ello es cotidiano y fácilmente comprobable. ¿Lo vas a achacar a la “simple coincidencia”?
- Ahora que dice usted eso me acuerdo de una interesante experiencia que tuve hace años. Había estado leyendo el “Método Silva de Control Mental” y, por pura curiosidad, estando en el cine con mi chica, quien hasta entonces se había resistido a hacer el amor, decidí hacer un experimento. Respiré, me relajé como había aprendido, y empecé a desear a Maribel, a imaginarme que la besaba en el interior de sus rosados labios, que acariciaba sus pechos desnudos, amasaba sus pequeños pezones, bajaba por su vientre, frotaba suave y sabiamente su clítoris y, por fin, que la penetraba; deseaba yo intensamente atraerla hacia mí, pero sin tocarla, y aunque la película era muy buena, fue notable la forma en que ella reaccionó, con respiración jadeante y entrecortada me cogió la mano con la suya caliente y trémula; ella misma buscó mis labios y con su otra mano buscó mi falo... ¡estaba tan excitada que tuve que llevarla al baño de mujeres donde, echado el picaporte interior, el coito allí resultó esplendoroso! ¿Quiere decir que la irradiación sensorial existe?
- Has usado una frase adecuada: irradiación sensorial. Pero incompleta. “Saturación senso-emocional como vehículo de la transmisión telepática inducida”, sería la idea a desarrollar. Y ella es sencilla, si quitamos los tecnicismos: la emoción sexual es la fuente primaria. Tal vez interpenetre y supedite a las demás: el temor, la ira, el dolor, la alegría. Puede que el común denominador de todo el amplio ámbito emocional sea la emoción que emana del profundo y espantosamente fuerte instinto sexual.
- ¿Así que para ser telepáticos habría que ser buenos sementales? Eso me parece muy burdo...
- Porque tu pensamiento aún lo es. No se trata de eyacular para transmitir pensamientos, sino de poseer una potente carga energética de fundamento sexual, y al mismo tiempo estar inscritos definidamente en el determinismo cósmico.
- No lo entiendo.
- Me explico. ¿Has oído aquello de que “la casualidad es solamente un sinónimo de Dios cuando él escoge no aparecer de modo abierto mediante su firma”?
- Sí. Lo he leído, aunque no recuerdo en qué libro.
- Es del poeta inglés Samuel Coleridge, y tal vez lo has leído en uno de los libros de Og Mandino. Pero, ¿cómo lo interpretas?
- Como que las casualidades o coincidencias en realidad no existirían. Es decir, que el llamado destino en realidad vendría a ser una urdimbre. Me hace acordar usted de lo que afirmó Borges: “lo que llamamos destino no es otra cosa que la infinita operación incesante de millares de causas entreveradas”.
- Esa es una buena alusión a la excesivamente fina trama del determinismo. Pero siendo así de maravilloso, es decir, teniendo un origen “divino” que yo llamaría más bien “extraordinario”, ¿crees que las coincidencias pueden suceder “porque sí” o te parece que, no siendo coincidencias, pueden considerarse más bien como resultados de un programa, y que éste podría tener un fin preciso?
- Parece usted ahora un incisivo Platón. Es lógico que debo responder: “ las coincidencias, ya que no lo son, deben obedecer a un programa”. Y el programador, ¿vendría a ser el equivalente de Dios?
- Ya hemos hablado creo en una ocasión de los masones, que prefieren hablar de un arquitecto del universo, también hemos charlado sobre la posibilidad de que los planetas sean huecos y hayan sido hechos así ex profeso para albergar en su interior la vida en su textura fina, así que paso a otra pregunta. En cuanto a los arquitectos de ese universo, cuya existencia se hace evidente apenas abrimos bien los ojos de la mente, ¿crees que caminarán sobre dos piernas y comerán pan y cebolla como nosotros, o tal vez necesiten de alguna sustancia especial para nutrirse?
- ¿Para nutrirse? – Germán se frotó esta vez la nariz. El viejo lo miraba complacido, como un fiero maestro ante el alumno distinguido a quien ha hecho una pregunta difícil – Es verdad que ya he aceptado anteriormente la posibilidad de la existencia de seres tan portentosos como para confeccionar planetas y soles. Pero desde luego, si existieran, su alimento no podría ser tan material como el nuestro... No resulta lógico pensarlo... ¿Cómo se alimentarían entonces?
- Voy a ayudarte. Recuerda el imperativo poético de Gibrán. “Cuando el amor os llame, seguidlo, aunque la espada escondida entre sus alas os hiera”. Esto implica obligatoriedad, y abona hacia la realidad del determinismo. Pero más adelante: “Porque él – el amor- os amasa hasta que estéis flexibles y dóciles, y os asigna luego a su fuego sagrado, para que podáis convertiros en sagrado pan, para la fiesta sagrada de Dios”.
- ¿Cómo se debe interpretar eso?

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Carlos Bancayán
Nació en 1943, en Chiclayo, y cultiva la poesía y la narrativa. Expositor y articulista.
Trabajó en la Municipalidad de Chiclayo, en el área de
cultura. Da clases de oratoria, ciencias matemáticas,
física y química.
Integra la Asociación de Escritores Lambayecanos ADEL, e integró el Consejo del INC - Departamental
Lambayeque (1997).

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