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Ciencia Ficción Peruana en Velero 25.
Creada: Julio 2003
Actualizada: Agosto 2004
Derechos Reservados: Ediciones Quinx
©
Quinx 2003
Lima - Perú 200
4

Un caso de conciencia:
simpatía por el demonio

Para ser honesto, nunca había leído un libro del genero que abordara la especulación teológica como fundamento de la trama y el resultado no puede ser más halagador.

James Blish (1921-1975) escritor norteamericano -nacionalizado británico- de afamada trayectoria literaria se hizo merecedor al premio Hugo -El máximo galardón del género- en 1958 por la novela de la que trataré a continuación.

Se dice, entre los entendidos en eso que algunos llaman religión, que el demonio tiene muchas formas de tentar a los seres humanos, incluyendo algunas tan sutiles que pueden parecer benevolentes, pero que a la larga demuestran su patente maledicencia. Sólo basta para recordar ello, el libro de Job, en el que asistimos a un cruel juego de dados entre el altísimo y su adversario por la vida de un hombre, todo en una clave narrativa que bien nos podría hablar de una apuesta entre compañeros de travesuras.

Pues bien, este libro se inicia con algo cercano a una travesura, un accidente. Es el principio del siglo XXI y la humanidad ya ha encontrado como viajar a las estrellas, encontrando otra especie inteligente en el proceso, los litinos, reptiles de tres metros de altura que parecen tener un sentido de la lógica tan profundamente desarrollado como intrincado, y que no parecen ceder ante emoción alguna. Ante estos es enviada una expedición de cuatro hombres a inspeccionar el planeta y decidir que hacer con él: Un físico (Cleaver), un Geólogo (Agronski), un Químico (Michelis) y un Biólogo (Ruiz-Sánchez, además sacerdote jesuita) que se enfrentan a un problema de proporciones mayúsculas: conjuntar sus intereses y consideraciones éticas para emitir un juicio sobre la utilidad y/o valor del planeta para la humanidad -Los trekkies lectores probablemente ya estarán rasgándose las vestiduras con la violación de la primera directiva que esto constituye- sin embargo el juicio de valor más temible emitido no es de naturaleza ética ni practica, sino teológica: el planeta es una creación del demonio y debe ser mantenido fuera del alcance del hombre.

Blish mantiene aquí un estilo coherente y una velada y elegante defensa de estas premisas de la mano de Ruiz-Sánchez -por ironías del creador, peruano como esta web- manteniendo silencio cómplice -por estrictas razones de licencia argumental- respecto de cuestionamientos de orden más alto.

Por ejemplo ¿puede ser una especie alienígena ser juzgada bajo preceptos teológicos estrictamente humanos? ¿o peor aún, puede juzgársele del todo bajo preceptos humanos? Blish elude responder la pregunta recurriendo al argumento de infalibilidad divina, es decir, las leyes de Dios son ciertas, si así lo dicen las leyes de Dios, debe ser cierto por fuerza. Esto es una muestra de que tanto hemos avanzado en consideraciones éticas de alto nivel, y probablemente constituye otra de las irreverencias de Blish.

De algún modo, la esperada no contaminación de la humanidad por parte de los litinos no es impedida y un joven litino (Egtverchi, hijo de Chtexa, el litino que se hizo amigo de Ruiz-Sánchez; y que aunque no lo conoció pudo determinar su parentesco leyendo su propio ADN) llega a formar parte de la humanidad, su evolución rápida y versátil sorprende a las personas encargadas de estudiarlo, entre ellos el mismo Ruiz Sánchez, Michelis y la Bióloga Liu Meid (quienes es establecen como pareja, probablemente debido al sentimiento de comprensión mutua derivado de tal enigma). Llegando hasta el grado de madurez mental muy pronto y luego convirtiéndose en ciudadano.

Esta noticia preocupa a Ruiz-Sánchez, quien de todos modos no puede hacer nada para remediar las cosas, ya que el mismo va a ser juzgado por herejía (la aparente perfección de los litinos induce a la creencia hereje en el maniqueísmo, ante la cual el mismo Ruiz-Sánchez se siente tentado) pero en audiencia ante el mismo Papa Adriano, este le dice que si ha sido designio divino que el encontrase el planeta creado por el demonio, entonces debe ser él quien libre a los humanos de la amenaza del maligno (léase exorcizar al planeta).
 
Hasta ese punto se configuran tres condiciones necesarias para el estallido social de una humanidad confinada por fuerza a una vida antinatural (la civilización de los túneles, creada para la guerra nuclear que no ocurrió y que se volvió inmanejable) veamos: la aparición de un ser totalmente diferente en un entorno "hostil" lo cual causa una verdadera expectativa entre el pueblo -máxime después de la notoriedad que adquiere tras el incidente en su presentación en sociedad en la fiesta (¿orgía?) organizada por la condesa D'Averoigne, la cual demuestra hasta que punto la humanidad ha llegado a un grado de enajenación mental (segundo item a tener en cuenta) y finalmente, la anomia que hace que los marginados y relegados tanto de la economía como la sociedad en este sistema no sientan que son ni representados ni comprendidos.

Así, Egtverchi, auspiciado por una empresa que manufactura cocinas y respaldado por un cada vez mayor número de seguidores, establece desde un programa de televisión la plataforma que usará para propiciar el pogrom contra la civilización que lo acogió, poniéndola al borde del apocalipsis. Esta referencia tal vez nos suene al tan mentado anticrísto, que será visto como Mesías para sus seguidores.

Vistos ya los elementos principales de la trama, Blish la emprende con un final dramático y abierto, que no deja claro (como tampoco son claros ni categóricos los designios divinos) realmente lo que pasa.

Esta novela le sirve a Blish como excusa para poner de relieve los diversos matices de la no siempre tan bien comprendida naturaleza humana: así tenemos al dubitativo Ruiz-Sánchez, que pasa de resolver el caso de conciencia del Finnegan' s wake de Joyce a enfrentarse con un caso de conciencia que amenaza a la civilización sin saber que hacer realmente.

El ambicioso Cleaver también representa otro matiz de la humanidad, antropocéntrico hasta la médula y ególatra a más no poder, no puede ver a Litina sino como un depósito de materiales para hacer bombas nucleares, aunque para lograr el trabajo de extraer los minerales necesarios deba esclavizar a toda una especie (otra ironía de la historia es que al final obtiene exactamente lo que quiere).
 
Michelis y Liu representan a las personas comprometidas con causas altas, no necesariamente correctas, pero que están unidas bajo la creencia común que, en último término, tales enigmas serán resueltos y comprendidos, aunque el despliegue de Egtverchi los deje del todo desconcertados. 

Agronski viene a ser en este caso, el incauto que, incapaz de sobreponerse a la experiencia litina y carente de recursos para emprender una nueva vida, cede a la tentación de Egtverchi y se convierte en un ser sin conciencia, inexistente.

La novela, en resumidas cuentas, es más que un tratado sobre religión, o una extrapolación de historia futura, es una profunda exploración dentro de las anomalías de la conducta humana, Blish pone de relieve a lo largo de la novela, lo corto de nuestros juicios de valor y la incapacidad de encontrar una forma de juzgar los hechos sin acercarse a la locura, manteniendo la humanidad de quien juzga. Lo cual me introduce otra duda: ¿es la tan consabida estupidez humana un don divino? ¿Es entonces, bajo la misma premisa, la razón pura un don del maligno? ¿Por qué no podemos trascender de estas dicotomías y dar a cada idea su propio espacio sin juzgar en términos de bueno/malo? Un litino jamás se hubiera preguntado eso.

Por cierto, eran buena gente, creo que me hubiera gustado ser uno de ellos.


© Isaac Robles; 25-10-03

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James Blish
Nació el 23 de mayo de 1921 en Orange, Nueva Jersey. Considerado uno de los mas reputados escritores de CF anglosajona, un "clásico"  a carta cabal. La mayor parte de su obra no ha sido traducida al español. 

Tiene en su haber relatos inestimables como "Tensión Superficial", "Siglo de pleno verano", y "Beep". 
Un caso de conciencia
Premio Hugo 1959
Fahrenheit 451
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