|
Como
lector consuetudinario de ciencia ficción, he tenido la
oportunidad de observar las reacciones de amigos y conocidos
cuando se enteran de que me gusta el género. Dichas reacciones
van desde el simple gesto de menosprecio hasta el grave dictamen
“hay que leer cosas más serias”.
Obviamente, tales reacciones y comentarios provienen de neófitos
totales en el género, ya sea por que nunca han podido leer
ninguna obra de ciencia ficción, o por que ya están llenos de
prejuicios. En lo personal, considero las opiniones sobre el género
de ciencia ficción, vertidas por quienes nunca han tenido
contacto con el mismo, constituyen un tópico que bien podría
formar parte del género en sí. Vamos, creo que los tiempos están
maduros para crear el subgénero “lo que opinan de la ciencia
ficción los que no leen ciencia ficción”, y dedicarle una
amena monografía.
Pero no vamos a hablar de eso ahora.
Antes bien, quisiera referirme al tema de los lectores de
ciencia ficción como segmentos de una población mayor. Es
decir, no todos los lectores leen (ni desean leer) todo lo que
se publica en y sobre el género. Después de arduos meses y años
de investigación y de contrastación de datos con realidades
distintas a la peruana, he logrado un esbozo de clasificación
que, a modo de primicia, adelanto en la presente edición. Por
favor, sin plagiar.
Los aventurosos.- Para ellos, la ciencia
ficción consiste en pistolas de rayos y guerras con
extraterrestres. Da igual la trama de la historia que estén
leyendo o espectando en un cine. Si no hay acción, no hay
ciencia ficción. Todos hemos pasado por esa etapa. No todo es
movimiento, muchachos. Hay que darse un espacio para la reflexión.
Los fanáticos.- Aquellos que convierten a
una novela, un autor, una película, una serie de televisión o
un cómic en fetiches, de modo que su universo ciencia-ficcionero
consiste en todo lo escrito por Fulano o las 7 películas de la
saga de Mengano. Lo demás no existe. Son el sueño dorado de
editores y productores inescrupulosos, que saben que los fanáticos
siempre están dispuestos a comprar cualquier cosa que avive su
fanatismo. Ánimo muchachos, es un buen inicio en el universo de
la ciencia ficción, pero es solo un principio...
Los sectoriales.- Los que andan dividiendo
al género en subgéneros, asumiéndolos como vanguardias que
destruyen todo lo que existía antes en la ciencia ficción. Muy
próximos a los fanáticos, los sectoriales tienen un poco más
de apertura, pero suelen limitarse en un solo subgénero:
ciberpunk, hard, soft, nueva ola, sesenteros... No está de más
mirar al costado, pueden encontrar sorpresas agradables.
Los todistas.- Leen casi todos los libros y
ven casi todas las películas. Les gusta todo lo que huela a
ciencia-ficción, sea bueno o malo. Asumiendo una actitud crítica,
los todistas pueden convertirse en verdaderos gourmets del género,
puesto que no se privan de nada. Provecho muchachos, el mundo es
suyo. Claro, si tienen dinero.
Los elitistas.- Si bien son raros, en el
sentido de escasos, los elitistas tienen la obsesión de buscar
la “calidad” en el género. Prefieren autores europeos a los
norteamericanos. Devotos de Lem, Ballard, Tarkovsky y Alan Moore;
tienen su equivalente entre los que sólo leen a Sartre, Onetti
y Faulkner y miran películas en cine-clubes. Miran por sobre el
hombro a los demás aficionados al género, siendo su frase
favorita “esto no tiene calidad”. Odian “Star Wars” pero
deliran con “Stalker”. Para ellos, Asimov es un cantante de
música chicha. Como diría Vallejo, son pocos, pero son. (¿realmente
lo dijo Vallejo? Ya me entró la duda).
Los aventajados.- No, no piensen mal, aquí
el tamaño no importa. Se trata de esos suertudos que saben leer
en inglés y viajan constantemente a USA o Inglaterra, de modo
que tienen acceso a libros, series y películas en el idioma
original. Te pueden arruinar el día contándote de qué trata
esa novela que siempre quisiste leer y que nunca tradujeron al
español, o contándote qué dijo Dan Simmons en el último chat
en vivo que sostuvieron. No sabes si admirarlos u odiarlos. Ya
pues amigos, compartan un poquito.
Los marginales.- Son la especie más rara
del mundo ciencia-ficcionero. Nadie entiende que ven en la
ciencia ficción y qué es lo que entienden por ciencia ficción.
De repente, les gusta Lovecraft por sus ideas oníricas. Les
gusta Heinlein por hippie (o fascista, según la obra), Tolkien
por los lenguajes inventados, Octavia Butler por negra. Los oyes
hablar, y nunca sabes si realmente han leído lo que dicen haber
leído, o le ponen el título de obras conocidas a sus propios
ensueños. Preferible discutir con un elitista.
Los académicos.- Se la pasan defendiendo
“la madurez del género” y otras cosas que al resto del
mundo no le importan. Publican sesudas monografías en internet,
por que casi ninguna editorial se arriesga con ellos. Como no se
ha visto a ninguno en el Perú, no hay ejemplo.
¿Ya descubrió el lector en qué segmento se ubica? ¿Y no le
da vergüenza??.
(c) Daniel
Salvo; junio de 2003
|